Los principales sospechosos de participar del asalto tipo comando, a la comisaría y al bar El Alemán de Fuentes, fueron indagados por la Justicia esta semana y continúan detenidos. Dos de ellos están acusados de haber dado el golpe, junto con otros tres que están prófugos. Los dos restantes serían los "facilitadores" o "entregadores".
Los policías sorprendidos por un grupo de hombres armados declararán mañana en Casilda, sede del Juzgado de Instrucción a cargo de la Dra. Silvia Nogueras. Allí mismo deberán dirigirse quienes también fueron víctimas de robo, en un bar donde aparentemente se realizaban apuestas con juegos de mesa.
Todo comenzó en la madrugada del sábado 16 de agosto, en vísperas de feriado, cuando unos muchachos se acercaron a la comisaría de Fuentes para hacer una denuncia. Una vez adentro, los farsantes obligaron a los tres uniformados a desprenderse de sus armas y a dirigirse a una celda, donde quedaron encerrados y mañatados.
Una vez anulada la base operativa de la policía local, los delincuentes recorrieron unos 250 metros hasta llegar al bar El Alemán, donde se cree que funcionaba una especie de garito clandestino. Allí ingresaron, ya no simulando, sino armas en mano y amenazando a cuanto cliente osara quejarse.
La suma denunciada como robada asciende a los $ 20.000, más algunos objetos personales que los vándalos pudieron alzarse en el atraco. Sin embargo, hay quienes dudan de esa cifra, que podría haber perdido un cero en el camino.
El grupo de asalto se fue del lugar sin efectuar un disparo. Pero en la huida, cuando circulaban por una ruta transversal, para luego tomar la autopista, se cruzaron con un retén policial. Camino a San Lorenzo, a la altura de Ricardone, se habría producido una persecución policial, que lograron evadir.
Las primeras detenciones se produjeron a última hora de ese sábado. Existen distintas versiones sobre cómo fue que se llegó al arresto de un santotomesino de 19 años y un joven del barrio Centenario de la capital provincial. Lo cierto es que ambos fueron interceptados en las inmediaciones del barrio Rivadavia de San Lorenzo, cuando caminaban por Arturo Frondizi al 1600, a 400 metros de la autopista Rosario-Santa Fe.
El defensor del joven santotomesino, el Dr. Claudio Torres del Sel, confirmó que su cliente declaró ayer en los tribunales donde "negó toda relación con el hecho" y denunció apremios en el lugar de detención. "Dijo que lo agarraron al día siguiente, "en una casa de trabajo', nombre que se le da al sitio donde se ejerce la prostitución".
Lo detuvieron por el artículo 10 bis, que es averiguación de antecedentes, y lo llevaron a San Lorenzo, donde "le hicieron firmar una declaración que no hizo", informó el defensor. Además, Torres del Sel pidió que lo saquen de la Alcaidía de San Lorenzo para que lo trasladen a la cárcel de Coronda, porque "las condiciones en que está no son para nada gratas", agregó.
En cuanto a qué hacía el joven santotomesino en ese lugar, explicó que trabajaba allí desde hacía algún tiempo y "había ido hasta el pueblo de Zavala a comprar unas cosas a un supermercado chino". El acusado de participar del robo a la comisaría de Fuentes tiene una causa en Santa Fe por lesiones, que fue a juicio abreviado meses atrás.
En su declaración dijo que "no conoce al otro detenido" y que entre una captura y otra hubo "una hora y media de diferencia".
No obstante, la investigación policial apunta a otros dos hombres, hermanos de los detenidos. Uno de ellos sería el chofer del remís en el cual se conducía la banda, que fue secuestrado en las inmediaciones. Hay un tercer prófugo que al parecer no tendría vínculos familiares con los cuatro anteriores.
Los que ejecutaron el ataque al bar y la comisaría están acusados por los delitos de "robo calificado y privación ilegítima de la libertad". Pero también cayeron el fin de semana otros dos hombres de mediana edad, a quienes se los señala como los contactos locales con la banda.
Se trata de un rosarino de 40 años y un hombre de la localidad de Fuentes, "partícipes necesarios, porque brindaron datos para cometer el hecho", indicó una fuente judicial.
Remís.
El coche de la empresa de remises Arena, de Santa Fe, fue restituido a su verdadero dueño, que no estaría vinculado al robo de Fuentes. En realidad el vehículo estaba siendo conducido por un chofer, que ahora está prófugo. El buscado sería el hermano del muchacho de 23 años, de barrio Centenario, que quedó detenido en el marco de la investigación.