Ayer, el subjefe de la Regional I, comisario inspector Carlos Brunet, y el personal de la seccional 5a. se trasladaron hasta la ciudad de San Justo junto a la fiscal María del Carmen Bertone, constituyéndose en un comercio de dicha localidad.
En dicho local, dedicado a la venta de telefonía móvil y accesorios, se constató la existencia de 100 aparatos de teléfonos usados de diferentes marcas y modelos. Asimismo se comprobó la existencia de otros 30 aparatos en un lote de teléfonos desarmados, los cuales estaban en otra área del comercio, según consta en el boletín oficial de prensa de la URI.
Los propietarios del local no contaban con documentos, facturas o recibos que acreditaran su propiedad, por lo que se dio intervención al Juzgado Penal de Instrucción de la 3a. Nominación de esta ciudad, quien ordenó el secuestro de los aparatos telefónicos y de un ordenador informático con todos sus periféricos, por interesar en la causa.
La totalidad del material secuestrado quedó en la dependencia policial por disposición de la fiscal interviniente, quedando a la espera de próximas directivas.
Cabe destacar que dicho procedimiento fue consecuencia de otros 3 procedimientos realizados el jueves pasado en jurisdicción de la seccional 10a. de nuestra ciudad, donde secuestraron en tres domicilios 11, 89 y 8 celulares, totalizando 108 aparatos telefónicos de dudosa procedencia, los cuales están siendo sometidos, junto a los secuestrados en San Justo, a las pericias pertinentes.