De la redacción de El Litoral - EFE
La cineasta argentina Celina Murga presentó esta semana en Giornata degli Autori, una de las secciones paralelas del Festival de Venecia, su película "Una semana solos" que, ambientada en un hermético barrio de elite de Buenos Aires, cautivó al mismísimo Martin Scorsese.
Murga mostró su obra bajo el rótulo de "Martin Scorsese presenta", tras haber estado con él siete semanas durante el rodaje del último filme del neoyorquino "Shutter Island", gracias a un programa de acercamiento cinematográfico entre veteranos y nuevos talentos.
Según los organizadores de esta iniciativa, el director eligió a Murga porque "es una cineasta de verdad. Tiene una mirada, un gran sentido de los personajes y del lugar, y de cómo interactúan entre ellos. Lo que buscaba como mentor fue un intercambio, y lo encontré con Celina".
Y así, la cineasta, que cosechó premios como el de mejor directora en el festival de Tesalónica o mejor película latina en el Festival de Río de Janeiro con "Ana y los otros" (2003), su opera prima, sintió el patrocinio del creador de "Uno de los nuestros" (1990) como "la oportunidad de mi vida".
"Una semana solos" se sostiene en un ritmo premeditadamente monótono y reiterativo. Se presenta a un grupo de hermanos y primos de entre siete y catorce años que se quedan en su casa mientras los padres se van de viaje. Todos juntos, en un solo edificio con piscina, darán rienda suelta al libre albedrío.
"Ya con mi primera película me había quedado muy tocada e intrigada con la infancia, porque son nuestro futuro y reflejan cómo va la sociedad de hoy", afirmó la realizadora.
La película es metafórica, pero su inspiración es real: "Hace unos años leí en un periódico argentino sobre una generación de niños que han nacido y se han criado en estas comunidades cerradas y no conocen gente diferente a ellos", explicó Murga, que con 35 años es una de las figuras del nuevo cine argentino.
Y así, empezó a escribir el guión, pero fue completando a los personajes conforme hacía el casting entre niños de esas mismas urbanizaciones de lujo que, entre la vagancia y la desidia, acaban alumbrando en su filme la violencia.
Pero, aunque tenga el mismo escenario cinematográfico que la película mexicana "La zona", de Rodrigo Plá, el planteamiento es muy diferente narrativamente hablando, pues "Una semana solos" está lejos de ser un thriller. Por mucho que los protagonistas tengan poca edad, la directora no busca la empatía en el público más pequeño. "Aunque esté protagonizada por niños, es una película sobre y para adultos", sostuvo.