Deportes: DEPO-16
Derrotó a la Estela en la final
El Colibrí fue merecido ganador de la 33º edición de la Copa N. López
La formación de Raoul Fenestraz se llevó otra vez el preciado trofeo a las serranías cordobesas, donde permanecerá hasta el 2009. En el handicap se impuso El Pálpito-La Herradura y la copa Estímulo fue para La Redonda-El Cardón.

De la Redacción de El Litoral

Sin dificultades y por amplia ventaja, el Colibrí derrotó por 14 a 4 a La Estela y se quedó con el Abierto de la 33º edición de la Copa Teniente Coronel Néstor H. López, el más importante y tradicional torneo de polo que se disputa en nuestro medio, en las canchas del club Hípico General Manuel Belgrano. En el handicap, el vencedor fue HGB-El Pálpito-La Herradura, que en la final se impuso a La Lucila por 13 a 8.

El conjunto cordobés que lidera Raoul Fenestraz había llegado a la definición sin sobresaltos y tampoco los tuvo en el partido decisivo. El experimentado Pío Otamendi fue pieza fundamental en la estrategia de El Colibrí, habilitando con pelotas muy precisas a sus delanteros, que no fallaron frente a los mimbres, e impidiendo que La Estela armara su juego. Muy bien montados, todos los integrantes de la formación ganadora, que además se conocen de memoria, siempre dieron vuelta antes que sus rivales e impusieron su ritmo desde el primero al último chuker. Aunque parezca abultada, la diferencia en el marcador estuvo plenamente justificada.

En el handicap

El Pálpito-La Herradura comenzó el partido definitorio dos goles abajo Äpor la diferencia de valoraciónÄ que se hicieron tres pocos segundos después y parecía que se venía el aluvión "amarillo" de La Lucila, que apenas comenzado el segundo chuker ganaba por 4 a 1. Sin embargo, en los períodos tercero y cuarto El Pálpito se ordenó, puso en la cancha sus mejores caballos y logró la ventaja que se mantendría hasta el final, para cerrar con un merecido 13 a 8.

Finalmente, por la Copa Estímulo, La Redonda-El Cardón le ganó con gol de oro a Cruz del Sur por 12 a 11.

Entrega de premios

El acto de entrega de premios fue muy emotivo. Habló primero el delegado por Santa Fe en la Asociación Argentina de Polo, César Román, quien dio lectura a una nota enviada por el presidente de esa entidad, Francisco Dorignac, al titular del hípico Belgrano, para agradecer la invitación recibida, disculparse por su ausencia y ratificar su voluntad se seguir apoyando desde la institución madre del polo argentino la difusión del deporte en el interior del país.

Después lo hizo Javier Vigo para recordar a su amigo, el teniente coronel Néstor López, un gran impulsor del polo en nuestro medio en la década del "70, que fuera asesinado por un grupo guerrillero en 1974 cuando dejaba su casa en esta ciudad. Después lo hizo el actual director del Liceo Militar General Belgrano, Cnel. Guillermo Vignolo, quien anunció en la ocasión que actualmente gestiona la posibilidad de que la sección hípica del instituto castrense funcione en el hípico Gral. Belgrano.

Finalmente, se procedió a la entrega de premios, algunos muy especiales: Pío Otamendi fue elegido como el mejor jugador de la final; Martín Miguel Ordinas, el 1 de La Estela, como la figura promisoria y Marinero, un zaino de Gastón Otamendi, como el mejor caballo. Asimismo, Urbano Iturraspe recibió una distinción especial por haber participado en 20 de las ediciones de la copa.

Merece destacarse especialmente el buen estado de la canchas, que soportaron sin inconvenientes tres días de intenso trajín, pese a la persistente sequía que hay en nuestra zona.

El certamen contó con el auspicio de la Asociación Argentina de Polo y colaboraron en su realización las empresas locales Pilay, diario El Litoral, Bolsafe Valores y Sanatorio Santa Fe.

Los equipos

Las formaciones que participaron de cada una de las finales son las que se detallan a continuación:

El Colibrí: Raúl Fenestraz, 2; Santiago Otamendi, 2; Gastón Otamendi, 5; y Pío Otamendi , 4. Total: 13 goles. La Estela-Rosenbusch Seguros: Martín Ordinas, 2; Matías Velázquez, 3; Miguel Ordinas, 3 y Urbano Iturraspe, 5. Total: 13 goles. HGB-El Pálpito-La Herradura: Ignacio Crespo, 2; Gonzalo Estrada, 3; Juan Manuel Mayoraz, 3; y José Mayoraz, 3. Total: 11 goles. La Lucila: Bernardo Páez de la Torre, 2; Gonzalo Alemán, 2; Rafael Alemán (h), 3 y Javier Debuchy, 4. Total: 11 goles. JCR-La Redonda-El Cardón: Juan Pablo Moreno, 2; Agustín Colombetti, 3; Ramiro Zamora (h), 2; y Félix Anzorreguy, 6. Total: 14 goles. La Justina-Cruz del Sur: Facundo Echevarría, 1; Roberto Vallarino, 3; Diego Vallarino, 5; y Guillermo Vallarino, 4. Total: 13 goles.

Una decisión acertada

El arbitraje en las dos finales -Abierto y Handicap- estuvo a cargo de Marcelo López Vargas, hijo del Tte. Cnel. Néstor López, quien aprendió a juagar al polo en Santa Fe junto a su padre y actualmente es réferi de la Asociación Argentina de Polo.

Más allá de los detalles, fue una acertada decisión de la comisión directiva del Hípico Belgrano posibilitar que fuera un profesional el encargado de impartir justicia en las instancias decisivas del torneo, que lo hizo con gran solvencia.

No hubo discusiones, ni gritos destemplados, los partidos se jugaron en el tiempo que corresponde a los seis chukers y el numeroso público presente pudo disfrutar del espectáculo sin los condimentos que eran clásicos en ediciones anteriores.

Conviene reiterarlo: una decisión acertada y para tener en cuenta el año que viene.