Internacionales: INTE-02 Se agrava la tensión entre Rusia y EE.UU.

Rusia se mostró hoy perpleja por la decisión del presidente de EE.UU., George W. Bush, de congelar la ratificación del acuerdo ruso-estadounidense de cooperación, en materia de energía nuclear pacífica.

"La decisión del presidente de EE.UU. de retirar del Congreso el acuerdo de cooperación nuclear pacífica, pendiente de ratificación, es errónea y responde a motivaciones políticas. También nos deja perplejos el momento elegido para hacer este anuncio", señaló el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado.

La Cancillería rusa expresó su pesar por esta decisión y subrayó que "va en contra de los acuerdos sobre los marcos estratégicos (de las relaciones ruso-estadounidenses) alcanzados durante la reunión en abril de los presidentes de Rusia y EE.UU. en Sochi y, en especial, sobre la pronta entrada en vigor de este acuerdo" en cuestión.

Según el texto, ambas partes "lo calificaron entonces de extremadamente importante para la cooperación ruso-estadounidense en el marco de los programas e iniciativas bilaterales en el ámbito del uso pacífico de la energía nuclear".

Asimismo, el Ministerio de Asuntos Exteriores consideró evidente que la retirada del acuerdo del Congreso será interpretada como la imposición de un "castigo" o "restricción" a Rusia.

"Para nosotros, este enfoque es poco convincente, al igual que el argumento de que así "se minimizan los daños' que podría provocar la decisión de la administración de no retirar el acuerdo del Congreso", subrayó la Cancillería.

Agregó que "el acuerdo sobre la cooperación nuclear pacífica es beneficioso en igual medida para Rusia y para Estados Unidos, por lo que por su retirada, el sector nuclear norteamericano no se verá menos afectado que el ruso".

El Departamento de Exteriores consideró la decisión de Estados Unidos de "violación unívoca de los compromisos adquiridos" y señaló que "asesta un golpe" a la cooperación bilateral, al tiempo que "cierra el camino a la cooperación recíprocamente beneficiosa en muchos ámbitos de la energía nuclear pacífica". "Asimismo, consideramos inadmisibles los intentos de Washington de imponer su lógica a otros países como modelo de conducta para las relaciones con Rusia", concluyó.

Previamente, el viceprimer ministro primero de Rusia, Ígor Shuválov, afirmó que tarde o temprano habrá cooperación nuclear con Estados Unidos.

"Rusia y Estados Unidos son dos grandes potencias que tiene mucho que hacer en este campo (la energía nuclear)", subrayó Shuválov, quien añadió "que sin falta habrá cooperación (con EE.UU.), quizás no ahora, pero sí en el futuro".

La decisión de Bush se inscribe en el proceso de revaluación de las relaciones con Rusia, tras la invasión por las tropas rusas de territorio georgiano, que siguió al estallido del conflicto armado en la región separatista de Osetia del Sur.

Acuerdo con la UE

En tanto, el presidente ruso, Dmitri Medvedev, acordó con su homólogo francés Nicolas Sarkozy, una retirada de aquí a un mes de las fuerzas rusas de Georgia, excepto de Osetia del Sur y Abjasia, que permanecen bajo influencia de Moscú.

Sarkozy, presidente de turno de la Unión Europea (UE), que estaba acompañado por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y del alto representante de la UE para Relaciones Exteriores, anunció asimismo el despliegue de al menos 200 observadores de la UE en Georgia de aquí al 1º de octubre.

"Lo que hemos decidido con el presidente Medvedev significa concretamente que en una semana como máximo, se levantarán los puestos de control (rusos) entre Poti (puerto estratégico georgiano) y Sinaki", declaró Sarkozy en una rueda de prensa conjunta antes de viajar a Tiflis.

Francia estima que un millar de soldados rusos siguen desplegados en territorio georgiano alrededor de las dos repúblicas separatistas, en especial cerca del puerto de Poti.

El presidente ruso explicó que esa retirada estará supeditada a la firma por Georgia de "documentos jurídicamente vinculantes que garanticen que no se usará la fuerza contra Abjasia y Osetia del Sur".

Medvedev aseguró a este respecto haber recibido una "garantía de la Unión Europea y de Francia".

Sarkozy añadió haberle entregado una carta en este sentido del presidente georgiano.

Tras las discusiones en Moscú, la delegación europea viajó a Tiflis, donde reiteró el apoyo de la UE a Saakashvili. "Georgia puede contar con la solidaridad y el compromiso decidido de la Unión Europea en estos momentos difíciles", declaró Barroso.

Gorbachov: "El escudo antimisiles es contra Rusia"

El ex líder de la Unión Soviética, desde 1985 hasta 1991 y Premio Nobel de la Paz, Mijail Gorbachov aseguró, en una entrevista al diario español El País, que el escudo antimisiles que EE.UU. instalará en Polonia "es contra Rusia; Irán es un espejismo. Por la experiencia de los últimos años, ya no confiamos en la Administración Bush".

Gorbachov manifestó su decepción hacia Occidente y aseguró que Rusia ya no está dispuesta a aceptar el liderazgo y lecciones de Estados Unidos. "Rusia no danzará al ritmo de la música de otros. Quiere ser tratada de igual a igual".

El ex presidente ruso aseguró también que el presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, no actuó por su cuenta en Osetia del Sur, sino por "consejo de los Estados Unidos. Pero también por algunos países miembros de la UE. Washington ha armado abundantemente a Georgia. Ucrania, también. Nadie puede forzar a nadie a que haga algo como lo que hizo Saakashvili. Pero seguramente había un plan para resolver ese problema por medios militares".

En la entrevista, Gorbachov aseguró también que "los europeos deberíamos decir a los amigos estadounidenses que reconocemos sus logros y su poder, pero que no aceptamos su liderazgo. No aceptaremos instrucciones de política internacional o económica. Las directrices que dio el FMI a Rusia a principio de los noventa fueron un desastre".