Néstor Fenoglio - [email protected] - Mar del Plata-Enviado especial
Antes de empezar a hablar, "quesería decir algunas palabras", decía un humorista en un viejo squetch televisivo. Antes de avanzar una línea quiero aclarar, desde el vamos, que Mundo Agro se ganó en poco tiempo el prestigio de ser uno de los seminarios técnicos más importantes, a fuerza de seleccionar cuidadosamente temarios y expositores. Tiene que ver con las dos entidades que respaldan a Sema (una consultora especializada, que es la organizadora), AACREA y AAPRESID, que habitualmente generan "inteligencia" muy sesgada a las prácticas, campos, producciones y productores concretos.
Y todo esto se sabe: hay aquí más de mil productores, representantes de empresas, técnicos, ingenieros agrónomos y chacareros "de a pie" siguiendo a los expositores (está Satorre, está González Montaner, María Elena Otegui, Pablo Calviño, un par de especialistas norteamericanos: altísimo nivel asegurado, pese a que muchos de ellos son "habitués" en este tipo de congreso) con un fervor casi religioso, como si se tratara de un sacerdote o un pai que va a revelar verdades ocultas.
De hecho, no es así en la práctica. Pero sí es una fenomenal puesta al día, un repaso de ratificaciones y rectificaciones, un puñado de novedades, muy útiles para lo que se viene: un escenario de más toneladas y producción, más allá de que ahora se haya elegido poco maíz, de que el trigo estará inevitablemente afectado por el clima o más allá incluso de los embates recientes del gobierno. Eso es coyuntura y aquí se ha insistido en no apartarse de la línea que el campo viene trazando desde hace unos cuantos años: más producción, mejor manejo, más tecnología e inversión.
La otra novedad de este Mundo Agro (he participado de los anteriores y puedo comparar) es que en este caso está inevitablemente "contaminado" por la actualidad: hay todo un espacio previsto por los organizadores para analizar o tratar de analizar lo que pasó en el reciente conflicto campo-gobierno y de tratar de entender dónde está parado el campo y cómo se sigue. No en vano, se guardó para el día final un panel de cierre con periodistas y comunicadores muy conocidos y de diferentes ópticas y posiciones, como para asegurar un debate enriquecedor no exento de polémicas. Sucedió.
Quiero decir: el aspecto técnico está asegurado es la marca habitual del encuentro de Sema-, pero esta vez con una necesaria lectura del "sacudón" que representó el fuerte embate del gobierno contra el campo y la enconada resistencia que generó.
Se notó en los dos días de sesiones, una avidez por conocer posturas, posiciones y análisis de situación post-conflicto, cosa que no se había prácticamente dado de modo tan agudo y con estos actores juntos, todos, en un mismo ámbito- porque, hay que recordarlo, la mayoría de los encuentros, incluyendo este mismo, fueron suspendidos o postergados al calor del enfrentamiento. Así que herramientas técnicas, pero también catarsis y actualidad, muy presentes ambos en este Mundo Agro realizado en el Sheraton marplatense, a metros del mar.
Técnicamente hablando, el recorte pensado por Mundo Agro pasa por (así dicho suena impresionante, pero felizmente hubo descenso a superficie, con ejemplificaciones de producciones concretas) establecer "bases para el diseño y manejo de la Intensificación de los Sistemas Agrícolas de Producción".
En palabras del propio Satorre, prestigioso coordinador de Mundo Agro, y refiriéndose a la gestión técnica de los nuevos sistemas de producción agrícola extensivos, "no hay margen de error para nuestras empresas en la actual coyuntura. El conocimiento es la capacidad de éxito y de la mano del conocimiento se encuentra directamente ligada la capacitación de los empresarios y de los que trabajan en el campo".
Además destacó a la eficiencia como concepto que integra la tecnología. Y agregó que "Las tecnologías de conocimiento, por su impacto en la información disponible, son aliadas indispensables de los márgenes de mejora en la eficiencia y la productividad. La intensificación productiva como concepto es lo que ha ocurrido en los últimos años, razón por la cual las empresas tienden a sistemas productivos más complejos. Sólo vale pensar en los cultivos dobles, el uso de tecnología de mapeos satelitales, el uso de información georreferenciada, entre otras".
Sequía y stress estuvieron muy presentes en Mundo Agro (me "guardo" parte de ese material específico para la semana próxima). Al referirse al tema de la captura y uso del agua por parte de los cultivos, por ejemplo, la Dra. María Elena Otegui (UBA) recordó que "En condiciones normales los cultivos siempre están expuestos a déficits hídricos.
Claro que el mismo- puede ser más grave en ciertas etapas del cultivo como la floración, y sobre todo porque en algunas regiones se suman otros tipos de stress como los térmicos o la falta de nutrientes". Sin embargo, el productor no debe desesperar, puesto que es posible predecir y por ende mejorar, cómo se comportará el balance hídrico (oferta y demanda de agua) durante un ciclo. Para ello la Dra. Otegui recomendó el uso de herramientas sofisticadas de simulación que ya se encuentran disponibles. Otegui recalcó que "el déficit hídrico es mayor cuando se da en el momento de floración", dado que impacta directamente en la productividad final, es decir en el rinde. Por eso en los sistemas que incluyen riego tienen muy en cuenta esta etapa fundamental para los cultivos.
Otro eje que sentí muy presente y que representa toda una línea de trabajo en la que se puede mejorar y mucho (y escribo esto pensando en nuestros campos y no en los de Illinois o los de Pergamino, donde todo es más fácil, porque ya tienen "la vaca atada" con la tierra y rindes mínimos muy superiores a los nuestros) es en el armado y coordinación de equipos.
Fernando Ravaglia dedicó su exposición a un prolijo repaso, no novedoso pero sí necesario, por los puntos de gestión en las que el conductor de la empresa agropecuaria puede mejorar su rendimiento a partir del factor humano, que tanto importa a favor y en contra, según los casos. (Por ejemplo, entre otras muchas iniciativas, recomendó "horas mate" con los empleados, pues allí salta información vital para el manejo total de la producción).
En fin: de los que manejan información y tecnología de punta, y hasta de los periodistas que animaron el panel de cierre, me queda la idea de que el campo está totalmente preparado para interpretar lo que sigue: no puede el sector darse el lujo de quedarse entrampado en el conflicto, sino que debe pensar debe seguir pensando- cómo mejorar su producción, cómo hacerla más eficiente, cómo continuar haciendo lo que sabe hacer. No hay novedades para esto, ni siquiera en Mundo Agro: el campo está preparado para hacerlo y el gobierno no.
Gastón Fernández Palma, presidente de AAPRESID, llamó a "generar posibilidades de participación política en general, palabra que hasta ahora no estaba en el vocabulario de los productores".
Además, rescató el trabajo dedicado de los técnicos de empresas privadas e instituciones oficiales que permiten seguir creyendo en la productividad. "Mientras los tengamos, las vacaciones de invierno siempre llegan, incluso para el sector agropecuario. Cuando se vayan estos elefantes del bazar habrá que ver qué dejan sano", argumentó.
Más allá del conflicto que tuvo al campo como protagonista, Fernández Palma señaló cosas positivas, entre ellas "conocernos, comprendernos y comenzar a aceptar las diferencias, porque superando los temores es posible la unión". Para concluir, Palma pidió ratificar esa unión, para lo que se necesita institucionalidad y compromiso.