Deportes: DEPO-08 Newell's tuvo coraje para ganar

Rosario (Especial para El Litoral por Manuel Monteserín).Ä Una buena lectura de su técnico, Fernando Gamboa, y una gran predisposición para superar las contingencias adversas, le permitieron a Newell's vencer por 2 a 1 a un difícil rival, que le había sacado ventaja en la primera mitad.

En el inicio del partido, todo el entusiasmo de la gente local, acompañado por una buena producción del debutante Pablo Monsalvo, y las ganas en la zona del área del "Tanque" Fabbiani pusieron la pelota en los primeros 20 minutos en la cercanía del arco defendido con dudas por "Chiquito" Bossio. Todo eso aprovechando un andar demasiado cansino del conjunto granate, y un desacople en la búsqueda del toque, algo que siempre intentó este equipo.

Luego, la lucha en el medio se hizo más pareja, y con ello los dirigidos por Luis Zubeldía fueron apareciendo más, hasta llegar a la apertura: gran despliegue de Sand ante tres jugadores locales y una asistencia perfecta hacia el centro del área para Biglieri, que definió con sumo acierto.

Esto produjo desaliento y desorden en la línea de zagueros de los rojinegros, y en los minutos finales un mejor andar de los visitantes. Encima, cuando se iban para los vestuarios, el línea Adrián Rastelli le indicó a Beligoy que Juan Quiroga se había ido de boca y el árbitro lo expulsó.

En la segunda mitad, Gamboa mandó a la cancha a Leandro Torres por Pablo Pérez, lo colocó de media punta por izquierda, y si bien retrasó a Cristaldo casi como marcador de punta no lo hizo eso con ninguna de las dos puntas iniciales, Diego Torres y Fabbiani. El equipo local entonces pudo equilibrar el trámite, y una falta a seis metros fuera del área permitió la ejecución perfecta de Cristaldo, logrando el empate en uno.

Euforia y esperanza dio ese gol al hincha ñulista, que contagió a sus jugadores. Cuando promediaba la etapa, un ataque de los locales terminó en gol, tras una buena jugada y un centro de Sperdutti que conectó Diego Torres.

Los minutos finales mostraron a un Lanús irresoluto, que no pudo plasmar en ideas sus intenciones, y un Newell's que defendió con todo este meritorio triunfo.