Deportes: DEPO-30
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Una hazaña
Por Daniel Monticelli

Lo que hizo el chico Vettel ayer para quedarse con su primera pole position en Monza y con la victoria de hoy, para, de esa forma, batir el récord de edad en la Fórmula Uno es por donde se lo mire una proeza. Es cierto que la pista en ambos días estaba difícil por la lluvia, pero era para todos igual. Además, con esa frescura que dan sus juveniles 21 años (nació en la localidad alemana de Heppenheim el 3 de julio de 1987 y su campaña está guiada por Schumacher), ayer, antes de salir a clasificar, les había dicho a sus ingenieros: "Si llueve, hago la pole... íy la hice! Es algo increíble porque yo lo había dicho en broma", se sinceró el pibe alemán. Pero salió inspirado, metió una vuelta redonda y, merced a los despistes y/o errores de los "monstruos", él estaba ahí, en el lugar exacto y en el momento preciso. Pero lo que realza su giro rápido para largar primero esta mañana, nada menos que en una de las carreras más tradicionales del mundial, como lo es el GP de Italia, es que su escudería, la Toro Rosso, por más que sea propiedad del magnate de las bebidas energizantes Red Bull Äentre otrasÄ, como Dietrich Mateschitz, el presupuesto con que cuentan en la F-1 es infinitamente menor de lo que disponen los equipos ultrapoderosos, como el propio Ferrari, la gente de McLaren, BMW, los de Renault o Williams-Toyota. Para que se entienda mejor aún: el Toro Rosso de hoy es la ex escudería de Giancarlo Minardi; sí, la misma.

Hoy, con una autoridad absoluta, como si hiciera decenas de carreras que liderase un Gran Premio Äy, encima, bajo la lluviaÄ, manejó con solvencia, hizo todo magníficamente bien y se llevó este histórico triunfo. La actuación del jovencito germano hace que no se pierda la esencia de este deporte. Es cierto que son carreras de autos y de pilotos peleando contra un cronómetro, pero, esta vez, indudablemente prevaleció la destreza del hombre. Y es aquí donde casi se terminan las palabras, porque esto que logró Vettel tiene un inmenso significado: él logró una hazaña, ni más ni menos.