Internacionales: INTE-01
El gobierno espera que compradores y sindicatos den marcha atrás sobre sus pretensiones
Alitalia al borde de la quiebra tras fallar última oportunidad de venta
Para el gobierno de Italia, la única solución de poder salvar a la compañía aérea de bandera Alitalia es que los sindicatos y el grupo de empresarios nacionales, que retiraron su oferta de compra por la aerolínea, reconsideren sus posiciones y vuelvan a sentarse a negociar.

EFE-AFP-Télam

La quiebra se cierne sobre la compañía de bandera italiana Alitalia después de fallar ayer su última oportunidad para ser vendida, al retirar la oferta de compra el grupo de empresarios nacionales que había mostrado interés ante la falta de consenso entre los sindicatos.

Tras semanas de múltiples y maratonianas reuniones, la Compañía Aérea Italiana (CAI), formada por un grupo de 18 empresarios italianos dispuestos a invertir 1.000 millones para comprar la aerolínea de bandera, perdió la paciencia y decidió retirarse.

Sólo tres (CISL, UIL y UGL) de los nueve sindicatos que representan a los trabajadores de Alitalia habían aprobado el plan industrial de la CAI.

Por su parte CGIL, el mayor sindicato del país, de orientación progresista, y los representantes de los pilotos, asistentes de vuelo y personal de tierra, presentaron una contrapropuesta y pidieron más tiempo a la CAI.

Pero los empresarios dijeron que no disponían de más tiempo. "La dramática situación económica de Alitalia y de los mercados internacionales no permite prolongar una negociación, en la que ya se habían otorgado numerosas concesiones", contestó en una nota la CAI, poniendo fin a la que parecía la única esperanza para la salvación de la compañía aérea.

El ministro de Trabajo, Maurizio Sacconi, anunció que "se abre el camino que lleva a la quiebra de todas las sociedades del grupo Alitalia, debido a la limitada liquidez de la aerolínea" y añadió que será inevitable un expediente de regulación de empleo.

Por su parte, Augusto Fantozzi, el comisario extraordinario nombrado por el gobierno para gestionar la crisis de Alitalia, indicó, sin demasiadas esperanzas, "que la compañía aérea volará hasta que se acabe el dinero y después ya se verá".

Fantozzi ya había anunciado que existe el riesgo de tener que anular vuelos ante la falta de liquidez para comprar el combustible.

"Estamos ante una situación dramática, ante un precipicio", fueron las primeras palabras tras conocer la noticia del presidente del gobierno de Italia, Silvio Berlusconi.

El Ejecutivo convocó inmediatamente una reunión con Fantozzi y los ministros de Trabajo, Maurizio Sacconi, y de Transportes, Altero Matteoli, para estudiar posibles alternativas que permitan evitar la quiebra de la aerolínea de bandera y la pérdida del trabajo para sus cerca de 18.000 trabajadores.

Culpan a los pilotos

Mientras el gobierno busca "milagros" de última hora, también ha comenzado la caza de los presuntos culpables del nuevo fracaso en la compra de Alitalia.

Tanto Berlusconi como el resto de los miembros del gobierno criticaron duramente a los pilotos y a la CGIL por no firmar el plan industrial propuesto por la CAI.

"Por la responsabilidad de unos pocos, pagarán muchos", afirmó, por su parte, el líder de CISL, Raffaele Bonanni.

Los representantes de los pilotos aseguraron que se han limitado a defender la "dignidad" de los trabajadores, a quienes con el nuevo convenio colectivo se les obligaba a trabajar más por menos dinero.

Desde diciembre de 2006, primero con el gobierno de Romano Prodi y después con Silvio Berlusconi, se ha intentado buscar sin éxito una solución para la supervivencia de la compañía aérea de bandera, que soportaba cerca de 1.172 millones de euros de endeudamiento y pérdidas diarias de unos dos millones de euros, según los últimos resultados semestrales.

Se intentó primero con un concurso público para vender la cuota del 49,9 % que el Estado italiano tiene en Alitalia, que quedó vacante por la retirada de todos los candidatos.

Después, en una segunda fase, la oferta de la compañía aérea franco-holandesa Air France-KLM fue elegida por Alitalia como la más adecuada para comenzar las negociaciones de adquisición, pero también acabó retirándose tras el rechazo de los sindicatos a su plan industrial y a los recortes de personal.

La posible venta de la aerolínea de bandera a Air France-KLM fue siempre criticada por Silvio Berlusconi, que tras su llegada al poder se movilizó para convencer a empresarios italianos a presentar una oferta que garantizase la "italianidad" de la aerolínea.

No hay alternativa

El ministro de Trabajo, Maurizio Sacconi, señaló en tanto hoy que "no hay otros compradores. No existe alternativa alguna a la Compañía Aérea Italiana (CAI)".

Según Sacconi la única alternativa es volver a negociar con la CAI y hacer cambiar de opinión a quienes se opusieron al nuevo plan industrial: los representantes de los pilotos, asistentes de vuelo y personal de tierra y a la CGIL, el mayor sindicato del país.

"Pedimos una reflexión por parte de las organizaciones sindicales que no han firmado ante la ausencia de alternativas, y ante la única propuesta que existe, que es la de la CAI", añadió Sacconi.

Tras semanas de negociaciones, la CAI retiró ayer su oferta después del rechazo a su plan industrial por parte de los sindicatos autónomos y ante la imposibilidad de "alargar las negociaciones" debido a la situación económica de la aerolínea.

Los medios de comunicación italianos subrayan que la CAI, a pesar de anunciar ayer la retirada de su oferta, no se ha disuelto, lo que supondría que los 18 empresarios que la forman siguen a la espera de un "milagro" de última hora.

Por ello Berlusconi, según la prensa local, ya activó ayer los contactos con los miembros de la CAI para estudiar si existe aún alguna posibilidad y espera que el "shock" de la retirada de la oferta haga cambiar de idea a los seis sindicatos rebeldes.

Según el diario La Repubblica, el gobierno también estudia una "nacionalización temporal" de Alitalia, que actualmente se encuentra bajo gestión extraordinaria.

Tendrá que dejar de volar en 10 días

El presidente de la Aviación Civil Italiana (Enac, en sus siglas en italiano), Vito Riggio, anunció que Alitalia puede tener que dejar de volar dentro de unos diez días si no resuelve su actual situación de crisis económica, en declaraciones publicadas hoy por el periódico Mf-Milano Finanza.

Riggio recordó al diario económico milanés que Aviación Civil está obligada a retirar la licencia a las compañías aéreas que presentan una crisis declarada, por lo que Alitalia tiene "una semana o diez días" para encontrar una solución.

Por ello, como se explicó en una nota, el Enac convocó el próximo lunes a Augusto Fantozzi, comisario extraordinario de Alitalia, nombrado por el gobierno para gestionar la crisis, ante la necesidad de analizar la situación.

En la reunión se estudiará "el mantenimiento de las licencias concedidas a Alitalia, Alitalia Express (de cargo) y Volare (la aerolínea de bajo costo), como prevén las normativas de la Unión Europea", añade la nota.

El presidente del Enac reveló además que a Alitalia se le concedió una licencia provisional mientras negociaba su posible adquisición con la Compañía Aérea Italia (CAI), formada por un grupo de empresarios italianos que se habían mostrado dispuestos a invertir 1.000 millones para adquirir la aerolínea.

La compañía aérea de bandera informó, por su parte, que actualmente se pueden reservar y adquirir billetes y que los vuelos siguen siendo regulares.

Hoy se cancelaron 21 vuelos de Alitalia con llegada y salida a Linate (Milán, norte de Italia), entre ellos uno hacia la ciudad española de Barcelona, pero según la aerolínea estaba previsto desde hace tiempo.