Aulas de capacitación, consultorio médico y odontológico, laboratorio, salón de usos múltiples; todas esas actividades iban a tener cabida en los Centros Integradores Comunitarios (CIC) cuya construcción anunció la anterior administración municipal para dos sectores estratégicos de la ciudad: uno en la intersección de Facundo Zuviría y Azcuénaga, que permitiría un amplio radio de atención, y otro en Callejón Roca y República de Siria, justo en el mismo lugar donde está enclavado uno de los barrios que se construyó con aportes de Cruz Roja Alemana para afectados por la inundación de 2003.
La realización de estos trabajos tenía un plazo de seis meses. Sin embargo, tres años después de su inicio, aún no funcionan de manera plena.
Días atrás, miembros de la comisión de concejales que audita la última gestión oficial en esta ciudad, dieron a conocer un informe sobre este tema y anticiparon algunas líneas de la investigación que se sigue, en el marco del informe elaborado por el Tribunal de Cuentas y la presentación realizada por la Fiscalía Municipal.
Cabe recordar que la obra -que tuvo financiamiento del gobierno nacional y ejecución técnica del municipio- fue anunciada en el segundo semestre de 2004, y se empezó a ejecutar prácticamente un año después. Una vez concluido el plazo establecido, las mayores novedades sobre el tema estuvieron dadas por las demoras y los sucesivos reclamos de los vecinos para que los trabajos se completen, teniendo en cuenta que ambos proyectos estaban estratégicamente ubicados en sectores de enorme demanda de servicios de salud y contención social, sobre todo para los niños y niñas que habitan de manera mayoritaria los barrios mencionados.
En el caso de Callejón Roca, el proyecto presentó desde el comienzo un avance mucho más lento, situación que también fue registrada por este diario junto con todas las carencias que presentaba el barrio como la calidad del agua, la falta de un espacio para el juego y la recreación, y la enorme demanda de atención del centro de salud, cuestión que justificaba con creces la habilitación de un espacio apto y equipado para ello.
Por estos días y transcurridos varios años, la población que habita ese sector al este de Aristóbulo del Valle no cuenta aún con este espacio de servicio.
Cabe señalar que proyectos similares se anunciaron, concretaron y finalmente comenzaron a funcionar en otras localidades de la provincia con idéntica modalidad que para esta ciudad, es decir, financiamiento del gobierno nacional, en tanto que aún no llegaron a concretarse en esta capital donde, como se dijo, la demanda por centros de estas características, que resulten accesibles a pobladores de los barrios más populosos es permanente.
Más allá de la instancia que se sigue en ámbitos administrativos y judiciales donde se deberán dirimir distintas cuestiones vinculadas con estas obras, es importante insistir en la imperiosa necesidad de contar con espacios de estas características, cuya concreción no puede seguir demorada.