La dirigencia de Gimnasia y Esgrima de Jujuy sostuvo ayer que Saúl Laverni debería ser sancionado por la AFA, y no aceptó la renuncia del titular del club Raúl Ulloa, quien acusó al árbitro de discriminador (tildó a los jujeños de bolivianos), a la vez que confió en su continuidad en el cargo.
En una conferencia de prensa realizada en la entidad, el vicepresidente primero, Marcelo Cuellar, acompañado de otros directivos, juzgó que si bien la reacción de Ulloa fue intempestiva (ingresó a la cancha apenas terminó el partido con Argentinos Juniors 1-1, el sábado pasado), aseguran que lo hizo "convencido de su deber de defender" a la institución.
"Reaccionó de la forma como pudo haber reaccionado cualquiera de nosotros ante los atropellos de una persona que a lo largo de los años en que nos dirigió, nos faltó el respeto", dijo Cuellar, citando una estadística en la que se consigna que el Lobo jujeño ganó uno de los doce encuentros en que fue dirigido por el cuestionado juez.
El vicepresidente enfatizó que Ulloa "se mantiene firme en sus dichos, pondrá a disposición su renuncia y también pidió disculpas por su ímpetu. Creemos que el club necesita de Ulloa, porque Gimnasia le debe mucho", agregó Cuellar.
También agudizó las críticas hacia Laverni, de quien dijo: "Se puede equivocar como cualquiera, pero con lo que hizo el sábado, ya colmó el vaso", sostuvo.
El dirigente reconoció que el presidente renunciante charló hoy con el titular de AFA, Julio Grondona, y le manifestó estar "cansado de algunos manejos", como por ejemplo, las decisiones de la empresa que televisa los campeonatos que, a su juicio, "nos hace debutar siempre frente a River o a Boca. No tenemos otro rival para la primera fecha", aseguró.