Las políticas sectoriales (des-políticas) de los últimos años han llevado al sector lácteo al borde del desastre, a partir de sus contradicciones, inconsistencias e improvisación. Algo que no registra antecedentes.
Las restricciones al comercio trabando la exportación, con la consiguiente pérdida de mercados, de ventas ya concretadas y confianza de los importadores, e interferencias en el mercado interno, han potenciado los efectos de las dificultades actuales: caída abrupta de precios internacionales, aumento de la oferta estacional, señales de menor consumo, sequía extendida a amplias regiones productoras con los mayores costos que ello implica.
Las consecuencias son cierres de PYMES o reducción de su producción derivando leche en condiciones inciertas, elevados stocks, atrasos en los pagos, mercado interno sobreofertado con aumento de bonificaciones y segundas marcas (menores precios) y productores descapitalizados e inermes por las exacciones practicadas en los últimos años. No es menor el efecto de la inflación sobre ellas, con la consiguiente pérdida de competitividad y poder de compra.
Frente a esta situación terminal se deben tomar, perentoriamente, las siguientes medidas:
Liberar las exportaciones derogando todas las regulaciones que las dificultan.
Liberar los precios de los lácteos en el mercado interno.
Eliminar las retenciones a la exportación de lácteos.
Aumentar, hasta el máximo permitido, la devolución de impuestos o reintegros a la exportación.
Devolver a los productores parte de las exacciones sufridas, acreditándoles no menos de $0.30/l en los próximos seis meses a partir del mes de octubre del corriente año, asegurándoles liquidez para afrontar las ingentes dificultades.
Acreditar a los productores, antes de la primera quincena de octubre del corriente año, las compensaciones acordadas de los meses de junio, julio agosto y septiembre, depositándole el importe directamente en su cuenta bancaria.
Abonar las compensaciones adeudadas a las industrias, hasta el mes de septiembre inclusive.
Anticipar las licitaciones oficiales de leche en polvo y otros productos.
Implementar líneas de crédito para financiar stocks inevitables o de colocación restringida.
Diseñar mecanismos de tipo crediticio y fiscal para estimular el crecimiento sectorial.
Recuperar la plena vigencia del Estado de Derecho, eliminando la discriminación y la arbitrariedad imperante.
Evaluar los próximos escenarios para anticipar las medidas necesarias, cuya racionalidad, esta vez, asegure el progreso sectorial.