El debate se concentró en cómo formular dietas que nos permitan atajar la baja de la producción para que las consecuencias a futuro sean lo menos graves posible.
El Ing. José Maiztegui, nutricionista de la Facultad de Veterinaria de Esperanza, junto a varios profesionales del INTA Rafaela (Sergio Borga, Mario Mondino, Eduardo Comerón, Luis Romero) y de sus agencias de extensión, coordinaron un debate en el que comenzaron chequeando la procedencia zonal de los profesionales participantes y marcando la diversidad de situaciones. La Ing. María Rosa Scala, coordinadora del Proyecto Lechero de Santa Fe, abrió la reunión, agradeciendo a Maiztegui su participación ante la ausencia de Miriam Gallardo, quien presidiría la reunión y no pudo hacerlo por un problema familiar, y compartiendo la estrategia del INTA a través del Proyecto de llegar, junto al Ministerio de la Producción, generando espacios de discusión sobre esta problemática en las diferentes zonas afectadas. Los profesionales participantes vinieron de diferentes lugares de Santa Fe (Rafaela, Gálvez, San Cristóbal, Esperanza, Reconquista), Córdoba y Entre Ríos.
La discusión se centró en las formas de conseguir aporte de fibra, ante una situación de agotamiento de las reservas, altos costos y falta de disponibilidad de productos en el mercado: ¿a dónde apuntar frente a la perspectiva de un verano incierto?
El diagnóstico giró, a partir de los aportes de los asistentes, alrededor de varios puntos críticos: falta de has sembradas de alfalfa (aproximadamente 70% de la superficie proyectada), bajo aprovechamiento de las existentes, dificultad para conseguir rollos y altos precios, precio de la leche y su relación con los costos de los alimentos, alta variabilidad de la calidad de los subproductos, problemas de contaminación.
Una introducción acerca de la calidad de los subproductos disponibles fue realizada por la Lic. Mónica Gaggiotti, del laboratorio del INTA Rafaela, y los participantes se llevaron como insumo la Tabla de Composición Química de Alimentos que es un producto del Proyecto Lechero que está editada en versión impresa y en CD. En ella se presenta la composición de los forrajes, las pasturas anuales y perennes y los subproductos, con sus valores promedios y desvíos, lo que da idea de la alta variabilidad de la calidad de muchos productos y la necesidad de analizarlos para incorporarlos con mayor certeza a las dietas.
Los participantes preguntaron concretamente por los valores nutricionales de diversos subproductos, sus combinaciones y forma de balancearlos. También se discutieron las ventajas de trabajar con dos rodeos (punta y cola) articulando la calidad de lo ofrecido con los costos en esta situación de emergencia.
En el cierre, la reunión se centró en cómo planificar los próximos 50 días con el objetivo de atajar la baja de la producción y la certeza de que dejarla caer sale mucho más caro. En este sentido, surge como un aprendizaje adicional de estos eventos críticos (inundación el año pasado, sequía este año), la necesidad de la planificación empresarial. Con planteos cada vez más intensivos, que suponen altas cargas, las crisis afectan más y la planificación es una herramienta clave para que los números cierren lo mejor posible.