Batir 220 gramos de manteca con dos tazas de azúcar hasta que esté cremosa. Añadir cinco tazas de harina, cuatro cucharaditas de polvo de hornear, cuarta cucharadita de sal y esencia de vainilla; alternando todo con una taza y media de leche. Por último, agregar seis claras batidas a nieve. Separar la masa en tres partes iguales. A la primera, añadirle una cucharadita de ralladura de limón, otra de ralladura de naranja y otra de canela. Incorporar tres cucharadas las nueces picadas bien finas, una cucharada de agua de azahar y tres cucharadas de cáscara abrillantada cortada en pedacitos chicos y pasados por harina (para evitar que se vayan al fondo). A la segunda masa, agregarle media taza de cacao dulce . A la tercera, incorporarle una copita de oporto, media taza de frutillas bien lavadas y cortadas en pedacitos, una yema y cuarta cucharadita de carmín vegetal.
Verter las preparaciones en tres moldes iguales. Llevar a horno moderado durante media hora. Desmoldar dejándolas enfriar en una rejilla de alambre. Una vez frías, rocíarlas con unas gotas de vino oporto. Unir las tres tortas con crema chantilly en este orden: la de fruta, en e! medio la de el cacao dulce y arriba la de frutillas. Cubrir con la misma crema.
Batir 400 gramos de crema de leche con seis cucharadas de azúcar y dos cucharaditas de esencia de vainilla hasta que tome consistencia y se convierta en una crema Chantilly. Lavar medio kilo de frutillas, quitarles los cabitos y cortarlas por la mitad o en cuartos, según el tamaño; reservar unas diez enteras para decorar.
Pelar y cortar en cubitos cuatro kiwis. Hacer lo mismo con cuatro mitades de duraznos en almibar. Cortar un bizcochuelo al medio, untar con la mitad de la crema. Incorporar la fruta cortada y 125 gramos de merengues secos rotos. Juntar las dos mitades de bizcochuelo y presionar. Untar la torta frutal con el resto de la crema, decorar con otros 125 gramos de merengues y la reserva de frutillas. Llevar a la heladera por los menos cuatro horas antes de servir.