Deportes: DEPO-05
Análisis
Con algunos, era medio gol
Por Enrique Cruz (h)

Voy a hablar de los últimos 30 ó 35 años. Seguramente, han existido otros jugadores que tenían mucha "pólvora" y una mira bien apuntada al arco rival. Y esto es lo lindo que genera el fútbol, pues no faltarán los que saldrán a decir que fulano o mengano, en los '40, '50 ó '60, era implacable a la hora de ejecutar un tiro libre. Que seguramente los hubo. Y muchos.

Pero en la década del '70, Colón supo de jugadores que le pegaban muy bien a la pelota. Daniel Vicente Aricó, por ejemplo, hacía de cada tiro libre para su chanfle de zurda, una jugada de gol. Lo propio acontecía con "Cococho" Alvarez, unos años antes, o con Carlitos López. Pero en los tiempos de Aricó, si era para un zurdo, iba él; y si era para un diestro o desde más lejos, el que le pegaba era Ricardo Aniceto Roldán, otro especialista en tiros libres, o Pellegrini, aunque menos que éstos últimos pero con cierta eficacia.

En los últimos tiempos, Colón supo de buenos ejecutores de tiros libres. Con Fossatti como técnico, por ejemplo, cada pelota quieta era sinónimo de jugada de peligro. Había algunos como el uruguayo Delgado o "Gaviota" Migliónico, que le pegaban bien. Pero aquel equipo de Fossatti estaba muy bien trabajado en las tradicionales "jugadas de pelota quieta". Por ejemplo, había una que era muy complicada y que supieron hacer en un par de ocasiones. Córner de Migliónico, todos menos Delgado entran a buscar el cabezazo bien adentro, y el centro que se abre hasta afuera del área, aproximadamente a la altura de la medialuna, para que el uruguayo le pegue como venía.

Además, Colón tenía en ese entonces buenos cabeceadores, como Morant y Pereyra, por ejemplo. Tener un buen ejecutante es tan necesario como contar con buenos cabeceadores. Y variantes, conocimiento y atención. Eso sobre todo, mucha atención.

Algunos entrenadores Äy algunos periodistas tambiénÄ se empecinan en señalar que el trabajo en las pelotas quietas ha pasado a ser determinante. No creo que ningún equipo salga campeón porque pase dos o tres horas diarias ensayando este tipo de jugadas. Pero sí creo que es bueno contar con shoteadores implacables. ¿Se imaginan a Aricó, Roldán o "Cococho" pegándole en los tiros libres con las pelotas de hoy?