El próximo viernes 3 de octubre, a las 20, se inaugura en Ahrus Arte ÄBelgrano 174 1º Piso, RafaelaÄ una exposición de obras del maestro Miguel Ocampo; un conjunto compuesto por veinte acrílicos sobre tela, de diversos formatos.
La pintura de Ocampo, con vigencia en el plano internacional desde 1950, evoluciona desde lo concreto hacia lo inmaterial, en etapas definidas por diversas técnicas que lo conducen, invariablemente, a tratar de desentrañar el misterio del color en su estado primario.
Sus etapas de Buenos Aires, Roma, París, Nueva York y La Cumbre (Córdoba) Ädonde reside desde 1978Ä nos plantean un recorrido por la mente de un artista obsesionado con dilucidar las vibraciones que emanan del color; un creador que avanza desde lo abstracto hacia lo figurativo, en una celebración permanente del gozo de captar esa sensación fugaz que sentimos cuando, inmersos en la naturaleza, percibimos el juego mágico de destellos y movimientos producidos por la luz y la brisa.
Autor de una figuración propia, cuyas bases están sentadas en la pintura abstracta geométrica, Miguel Ocampo es, sin dudas, un creador que Äa través de casi sesenta años de compromiso con el arteÄ ha sabido mantenerse fiel a sí mismo y a conceptos estéticos inquebrantables.
Junto a las pinturas, se presentará un impreso de Ahrus sobre las diversas etapas de la obra de Ocampo, complementado con retratos del artista y paisajes tomados por Fito Previderé que tratan de interpretar ese mundo tan particular de La Cumbre que tanto ha influenciado en su pintura.
La exposición podrá visitarse hasta fines de octubre de lunes a viernes de 16 a 20 y los sábados de 10 a 12 y de 17 a 19. El ingreso es libre y gratuito.
El mismo Miguel Ocampo ha sostenido que en los tiempos de sus inicios, "con mis compañeros de generación constituíamos la nueva pintura, "las nuevas tendencias', "las formas emergentes' eufemismos para dar énfasis a lo que simplemente éramos: pintores que iniciaban su actividad pública. Fuimos catalogados como pintores concretos, lo nuestro era una vuelta de tuerca más abstracta que la pintura abstracta".
"Las ínfulas de la juventud, la inexperiencia y el beneplácito del stablishment inducían a sentir que ese pintar era inédito y arrasaba con la historia. Pero fue una ilusión que duró poco. La situación se repitió con nuevos actores y con un idéntico beneplácito, nos arrasó el informalismo, que también llamado machismo, terminó con los galicismos en las denominaciones.
"Después Äsostuvo OcampoÄ, los procesos se aceleraron vertiginosamente, action painting, op art, con su descendiente morganático el hard edge, pop art, minimal art, condescendientemente traducido como minimalismo, el bad painting y algunas más que por fugaces ya no recuerdo.
"Pasamos también por "la muerte de la pintura' y su consecuente resurrección. Pero las modas no son sólo frivolidad y novelería. Reconozco que me han sido útiles. Supongo tienen raíces profundas, son siempre una visión renovada y un cuestionar al trabajo de cada cual".
Hace muchos años, también destacó que "no trato de justificar que soy pintor, ni demostrármelo. Pinto lo que se me cruza y eso representa para mí en estas obras una cierta apertura. Lo más importante para el pintor es divertirse y es muy difícil cambiar porque sí. El cambio auténtico es muy difícil y muy doloroso. Estoy abierto entonces un poco a la expectativa de lo que acontece, pero siempre siguiendo la misma línea".
Así, reconoce que "el proceso que desencadena en mí la creatividad es paralelo al de mi vida: mientras transcurre puedo analizarlo como experiencia; proyectado al futuro es aproximativo y circunstancial. Como en los tiempos en que sucumbí a la más rigurosa geometría: a comienzos de los años '80 me sedujo la descripción ese algo mágico que transforma la tela en blanco y lo que se está viendo en una imagen placenteramente reconocible. Porque yo pinto por la ilusión de lograr una imagen que luego me guste mirar y por el juego solitario de balancear factores enfrentados: azar-racionalidad; rigor-libertad; escepticismo-esperanza. En cuanto a los métodos, desconfío de ellos, porque si bien ordenan el proceso, en cierta medida lo limitan. Y si son rutinarios lo anulan. Así he pintado en los últimos años, con marchas y contramarchas, con dudas y certezas, euforias y sospechas y, como diría Bioy Casares, con la triste sabiduría de conocer los límites. Por suerte".
Miguel Ocampo es pintor y arquitecto. Nació en Buenos Aires el 29 de noviembre de 1922.
Su interés por el dibujo y la pintura lo acercó a la arquitectura. Se recibió de arquitecto en 1947. Por esos años frecuentó el taller de Vicente Puig quien lo inició en el dibujo clásico y en la comprensión de los grandes maestros. Allí conoció a Fernández Muro, Sarah Grillo e Ignacio Pirovano cuya amistad estimuló y afirmó definitivamente su vocación de pintor.
En 1948 viajó a Europa, donde permaneció dos años. Primer contacto directo con la pintura del pasado y del presente. Lo marcan tanto Piero della Francesca como Bonnard y Klee. Conoció a Braque, visitó su taller. Frecuentó por algunos meses la academia de André Lothe.
Realizó su primera exposición individual en 1950 en la Galerie Ariel, París. Ese mismo año expuso en el Instituto de Arte Moderno, Buenos Aires. Se acentuaba la geometría en sus obras, con una evolución muy definida hacia la abstracción. A instancias del crítico Aldo Pellegrini integró con Fernández Muro, Sarah Grillo, Hlito, Maldonado y Lidy Prati el Grupo de Artistas con los que afirmó su camino en la pintura geométrica-concreta.
Tras un largo período de su vida realizó labores diplomáticas y tras el abandono de las mismas vivió en Nueva York donde transcurren casi diez años de su vida.
En 1978 volvió a la Argentina y se radicó en La Cumbre, provincia de Córdoba, donde vive actualmente.
Desde 2007 su obra se expone en forma permanente en La Cumbre, Córdoba, en el Espacio de Arte Miguel Ocampo
Poseen obras suyas: Museo de Arte Moderno, Nueva York. Museo de Arte Moderno, Río de Janeiro. Museo de Arte Moderno, Bahía, Brasil. Museo de Arte Contemporáneo, San Pablo, Brasil. Museo de la Universidad de Austin, Texas. Museo de Bellas Artes, Montevideo. Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago de Chile. Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires. Museo de Arte Moderno de la Ciudad de Buenos Aires. Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino, Rosario, Argentina. Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez, Santa Fe, Argentina. Museo Municipal de Bellas Artes Urbano Poggi, Rafaela, Argentina. Museo Municipal de Bellas Artes Genaro Pérez, Córdoba, Argentina. Tucson Art Museum, Arizona, USA. Albright Knox Collection, Bufalo, USA. Colección de Estado, Francia. Fundación Arango, Bogotá. Instituto Panameño de Arte, Panamá. Organización de los Estados Americanos, Washington y numerosos coleccionistas privados de todo el mundo.