Salud: SALUD-01
Semana Nacional de esta enfermedad
Una manchita insensible en la piel puede hablar de lepra
La enfermedad se presenta preferentemente en la piel de las manos, los pies y los ojos, pero el enfermo no tiene que aislarse, como ocurría históricamente. Foto: Archivo El Litoral.

La primera semana de octubre estará dedicada a la lepra, una enfermedad milenaria que todavía sigue registrando nuevos casos. Nuestra provincia es una de las endémicas de Argentina y por eso el personal de salud tiene que estar alerta a pacientes que lleguen con manchas insensibles en la piel.

"A veces veo gente que me dice que tiene unas manchitas en la piel y yo les digo que no esperen para ir al hospital tanto como yo, cerca de un año, porque tenía miedo de qué me iban a hacer. Pero vine y me pude curar", aconsejó María de Olivares, una ama de casa de 61 años que vive en barrio Yapeyú y está terminando su tratamiento para la lepra en el Servicio de Dermatología Sanitaria del hospital Iturraspe.

Luego del control por parte de la dermatóloga, María también aseguró que "mi tratamiento me sanó. La doctora me curó; esto tiene cura. Si hay otros que tienen la enfermedad les quiero decir que no tengan miedo y que vean a los doctores porque la lepra tiene cura y hay que hacerse los controles, porque es necesario que vean cómo voy".

María dijo que sabía de esta enfermedad milenaria "porque íbamos con la Iglesia Evangélica al Protomédico, pero dentro de todo a mí no se me lastimaron las manos como vi a otras personas ahí, y tampoco se levantó mi piel ni se me infló la cara. Esta gente no había recibido un tratamiento. Yo veía cómo estaba lastimada y me daba mucha tristeza".

Por este motivo, insistió en que "hoy puedo darles un testimonio y decirles que tiene cura. Hay que tener paciencia y hacer todo lo que el médico les diga. Voy muy bien con los remedios que me dan, y además la atención es muy buena en el hospital".

Afortunadamente, ninguno de los miembros de su familia -compuesta por su marido y cuatro hijos- se enfermó. Además, no fue discriminada en su trabajo como empleada en una casa de familia cuando avisó que estaba en tratamiento por esta enfermedad. En este sentido, aseguró que "tengo actividades todo el día y la enfermedad no las modificó en nada. Incluso, seguí trabajando porque la señora me decía que era pasajero, que ya me iba a curar. Trabajaba de empleada acá en el centro y tengo que dar gracias porque la señora nunca me dijo que no fuera más a trabajar. Por eso, si alguien tiene esta enfermedad le digo que no tenga vergüenza y venga al hospital, que no se queden en la casa".

María es una de las tantas pacientes que se atienden en el Iturraspe por esta enfermedad, endémica en nuestra provincia, que se caracteriza por la aparición de manchas o máculas (alteraciones en el color de la piel) en la piel, más claras o más oscuras, que tienen la particularidad de ser insensibles.

"Si bien la cantidad de casos en el mundo está disminuyendo siempre están apareciendo casos nuevos y quedan las personas con alguna discapacidad producida por la lepra, con alguna secuela, y también merecen una atención", advirtió la jefa del Programa de Dermatología Sanitaria y Control de Lepra, Silvia Paredes.

Por este motivo, sugirió que las personas que tengan esas manchas en la piel concurran a los centros de salud durante la primera semana de octubre, Semana Nacional de la Lepra, aunque en nuestra provincia -junto a otras como Corrientes- se dedica todo el mes a esta enfermedad.

Enfermedad inmunológica

Según la dermatóloga, siempre aparecen nuevos casos en la zona norte de Santa Fe (departamentos Vera y General Obligado), incluso en Castellanos y Las Colonias, aunque aclaró que también se presentan en Santa Fe y Rosario "por las migraciones internas que se dan por cuestiones laborales, como pasa en Buenos Aires con los trabajadores golondrinas. Esto también está sucediendo con la gente que viene del Chaco, por las cosechas. Aparecen en la zona de la costa santafesina, trabajando, y llegan al hospital para consultar o para continuar tratamientos que ya iniciaron".

Por otra parte, Paredes comentó que "la lepra es una enfermedad inmunológica, es decir que no se enferma quien quiere sino quien puede. Tiene que haber una falla en el sistema inmunológico, que es selectivo para Mycobacterium leprae. Pero una estrategia de los programas de control de las enfermedades infectocontagiosas es que cuando se detecta un caso hay que hacer el control de convivientes, fundamentalmente los de primer orden, es decir, los intradomiciliarios. Se cita a la familia y se le hacen exámenes pertinentes para ver si hay otra persona involucrada o que tenga las defensas bajas y no necesariamente que esté enfermo. A ellos se les hace la quimioprofilaxis".

En tanto, insistió en que "el pilar básico de la prevención es la consulta precoz, porque no existe una vacuna para prevenir la lepra. Se debe realizar a través de la información que se le brinda a la comunidad y después con los cursos de capacitación que hace el Programa de Dermatología Sanitaria en distintos lugares de la provincia, destinado al personal de la salud para que sepan sospechar la enfermedad lo más tempranamente posible, para que no aparezcan las discapacidades".

Mientras tanto -acotó- el paciente puede seguir haciendo su vida normalmente, incorporando su tratamiento y yendo a los controles periódicos, al tiempo que recordó que "la enfermedad puede aparecer a cualquier edad. En nuestro país hay muy poca lepra infantil y sólo se dan algunos casos en Chaco, Corrientes, Misiones o Formosa. Nuestra paciente más joven tiene 17 años, pero habitualmente se da en personas mayores".

Más información Programa de Dermatología Sanitaria del Ministerio de Salud, Perón 3450, de lunes a viernes, de 7 a 13, teléfono 457-4795; Patronato del Enfermo de Lepra (Padel), Monseñor Zazpe 2662, de lunes a viernes, de 8 a 12.30, teléfono 459-6022.

Alteración de los nervios periféricos

Consultada con relación a qué tener en cuenta para hacer la consulta en los servicios de Dermatología, la Dra. Silvia Paredes recordó que "la lepra se caracteriza por presentar manchas o máculas (alteraciones en el color de la piel), más claras o más oscuras, que tienen la particularidad de ser insensibles porque están afectadas por el bacilo Mycobacterium leprae, agente etiológico que produce la enfermedad".

Y agregó: "Éste afecta los nervios periféricos de manos, pies y ojos, que son los que dan la sensibilidad y motricidad de la piel. Por este motivo, aparecen las manchas en la piel y la persona puede pincharse, lastimarse o quemarse y no sentir o sentir muy poco. Las manchas no duelen y a veces también pueden presentarse una forma clínica consistente en unos nódulos (como unos nuditos) debajo de la piel, de consistencia firme".

Por otra parte, Paredes planteó que "el paciente puede consultar pero si el médico no interpreta que puede ser una lepra, le dará un tratamiento con alguna crema para hongos o con antibiótico. También puede ocurrir que crea que se trate de una reacción alérgica y las manchas no se modificarán con ningún tratamiento más que el específico".

También remarcó que "ante la persistencia en el tiempo de esas manchas, que van en aumento, debemos pensar que puede ser una lepra. El personal de salud debe pensar en la posibilidad de que se trata de lepra porque nuestra provincia es endémica en el país. La persona debería ir a un dermatólogo, especialista en piel que lo va a orientar hasta el diagnóstico, que es muy sencillo".

Por último, la especialista se refirió a las discapacidades que puede producir la lepra si no se inicia un tratamiento. "Están relacionadas con la afectación de los nervios periféricos. Al no tener sensibilidad muy marcada, al no tener el nervio que le ofrezca la sensación de defensa, los músculos no se contraen y pueden aparecer a través de una quemadura o lastimadura una úlcera, un perforante plantar, un pie que se va curvando y cayendo o una mano que se va engarrando", explicó.

También mencionó que "cuando hay una alteración de los nervios periféricos de los ojos, si el paciente no es tratado a tiempo incluso puede llegar a la ceguera. Hay formas clínicas que también afectan los órganos internos, como el hígado, el riñón, los ganglios. Ésta se denomina multibacilar y afecta piel, sistema nervioso periférico y órganos internos. Por eso, lo importante es que todo tiene su control y tratamiento, que es muy efectivo y totalmente gratuito, incluso lo pueden hacer en su casa. Actualmente, dura entre 6 meses y 1 año".

Novena campaña nacional

La Organización Mundial de la Salud define a la lepra como una de las 8.000 enfermedades huérfanas conocidas. En 1991 se estableció la meta de eliminar la lepra como enfermedad mundial para el año 2000. Sin embargo, y a pesar de la efectividad de los tratamientos, el problema continúa.

En nuestro país, desde hace 10 años, la tasa de incidencia de lepra se mantiene estable y la zona endémica que mayores casos registra es Capital Federal y el Gran Buenos Aires. En los años '90, las consecuencias de ese objetivo no logrado se evidenciaron en la disminución de los fondos otorgados para la investigación, en el menor interés manifestado por los organismos del gobierno y en la pérdida de autonomía del Programa Nacional de Lepra, que coordinaba centros de capacitación y especialización.

Sin embargo, el número de casos se mantenía estable y los profesionales de la salud comprendieron que el uso de antibióticos no era una herramienta suficiente. Era necesario realizar un esfuerzo para lograr mejores índices sanitarios y controlar definitivamente esta enfermedad.

Por este motivo, la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) comenzó a organizar la Campaña Nacional de Educación y Prevención de la Lepra, que este año va por su novena edición. Actualmente, en nuestro país existen 678 pacientes en tratamiento, de los cuales 397 fueron diagnosticados en 2007. Esto significa que no existen más enfermos en el país sino que, además, hay que considerar a las personas que están enfermas y no han sido diagnosticadas.

Se cura

La lepra es una enfermedad curable y, cuanto más temprano sea el diagnóstico, las discapacidades serán menores o no aparecerán. Su tratamiento es corto, gratuito y efectivo, y el personal de salud debe estar capacitado para pensar que esta enfermedad existe, ya que Santa Fe es una de las provincias endémicas del país.

Mariana Rivera