EFE
En seis días y siete noches, 1.250 lectores, desde el Papa Benedicto XVI al actor y director de cine Roberto Benigni, leerán ininterrumpidamente la Biblia en una retransmisión televisa en directo sin precedentes, que comenzó hoy a las 17.00 (GMT, a las 14, hora Argentina).
El Génesis, el primer libro de la Biblia, narra cómo Dios creó el mundo en seis días y siete noches, y este mismo tiempo servirá para que personalidades del mundo de la política, del espectáculo, de la cultura, del deporte y la religión junto a ciudadanos anónimos lean las 800.000 palabras de las Sagradas Escrituras.
Benedicto XVI será el encargado de comenzar la lectura de la Biblia con el primer libro del Génesis y para ello ha elegido la lengua hebrea, aunque el Pontífice no acudirá a la basílica romana y enviará un videomensaje.
Además del idioma predominante, el italiano, en Santa Cruz de Jerusalén se escuchará el árabe, cuando lea el patriarca sirio Gregorio III, y también el griego en boca del metropolitano de la arquidiócesis ortodoxa en Italia, Gennadisos Legger.
Entre los 1.249 lectores elegidos, de las cerca 180.000 peticiones recibidas para participar en este maratón bíblico, también se encuentran representantes de otras religiones, 6 musulmanes y 16 judíos, como Piero Terracina, superviviente de Auschwitz.
Sin interrupción irán pasando por Santa Cruz de Jerusalén desde Roberto Benigni; al ex portavoz del Papa, el español Joaquín Navarro Valls, y ministros, periodistas y deportistas italianos.
Otros lectores menos conocidos pero no por ello carentes de emoción serán varios ciegos que recitarán gracias al sistema Braille, un niño marroquí de 11 años ingresado en el hospital pediátrico Bambino Gesú, y algunos presos que se conectarán en directo para contribuir a esta lectura.
El cierre, con la lectura del Apocalipsis, ha sido encargado al secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone.
La lectura de los 1.141 capítulos que contiene esta versión de la Biblia, recientemente corregida por la Conferencia Episcopal italiana (CEI), estará acompañada por 81 espacios musicales, que serán ejecutados por 56 grupos, coros, solistas, que interpretarán composiciones inspiradas en temas bíblicos.
Entre ellos, el tenor Andrea Bocelli cantó en la jornada inaugural de hoy el "Gloria a Dios" de Juan Sebastián Bach.
Otro de los promotores de esta iniciativa es el ayuntamiento de Roma. El teniente alcalde de la ciudad, Mauro Cutrufo, mostró su "orgullo" porque la capital "vuelve a tomar el papel de centro de la cristiandad y del diálogo religioso".
Cutrufo señaló que, a pesar de haber suspendido la tradicional "Noche en blanco" por falta de fondos, ahora Roma puede contar con "con siete noches en blanco".
El Vaticano ha aplaudido esta propuesta que coincide con el comienzo hoy del Sínodo, la reunión de los obispos que se celebrará hasta el 26 de octubre en El Vaticano, bajo el tema "La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia".
La Iglesia Católica ha mostrado su preocupación por el desconocimiento entre los fieles de la Biblia, "el libro más traducido y difundido en el mundo, pero que sin embargo no se lee mucho", como señaló recientemente el secretario General del Sínodo de los obispos, Nikola Eterovic.
La preocupación de los obispos encontró su confirmación en el último estudio realizado por el instituto italiano Eurisko para la Federación Bíblica Católica, que desveló el desconocimiento por parte de los católicos de la Biblia, su escasa lectura, y que más del 50 por ciento considera la "Sagrada Escritura" difícil de entender.
La RAI transmitirá en directo la inauguración y la clausura de estas jornadas, pero el resto de las 139 horas de lecturas, quedarán relegadas a un canal vía satélite o se podrán seguir por una página de Internet (www.labibbiagiornoenotte.rai.it).
El Papa Benedicto XVI inauguró hoy el segundo Sínodo de Obispos de su pontificado, dedicado a "la palabra de Dios", ante unos 250 prelados de todo el mundo en la Basílica romana de San Pablo Extramuros, alertando sobre la grave pérdida de influencia del cristianismo en Europa.
En la homilía que pronunció durante la misa que abrió el encuentro, el Papa trazó un sombrío cuadro sobre la influencia del cristianismo en Europa amenazado de extinción como algunas comunidades cristianas de los primeros siglos, e inclusive evocó el "castigo" que Dios impone a las comunidades cristianas rebeldes o incoherentes.
"Si miramos la Historia, estamos obligados de ver con bastante frecuencia, el alejamiento y la rebelión de cristianos incoherentes. Frente a ello, Dios, aún si nunca falta a su promesa de salvación, ha recurrido a menudo al castigo", afirmó.
Benedicto XVI, que en septiembre efectuó su primera visita pontificia a Francia, un país laico, destacó que "algunas naciones un tiempo ricas en fe y en vocaciones pierden ahora su identidad propia, bajo la influencia perniciosa y destructora de determinada cultura moderna".
"Allí vemos al que, tras decidir que Dios ha muerto pierde su identidad propia se declara "dios' él mismo y se considera como el único artífice de su propio destino, el propietario absoluto del mundo", agregó el jefe de la Iglesia Católica.
Los sínodos son asambleas consultivas encargadas de asesorar al Papa en temas de la vida y la misión de la Iglesia Católica que reivindica a más de mil millones de fieles en el mundo.