Señores directores: Durante la época de la dictadura militar, los santafesinos fuimos testigos de cómo los amigos del poder usurpaban cargos públicos, modificaban ordenanzas a su gusto y otorgaban autorizaciones a sus propias empresas o a las de sus amigos para construir sobre nuestra costanera edificios totalmente fuera de lugar, que proyectaban su sombra sobre el hermoso paseo y su playa.
Cuando todos creíamos que éste era un problema superado, vemos que se siguen anteponiendo los intereses económicos de unos pocos por sobre la calidad de vida de toda la población.
Hoy, en plena democracia, tenemos que tolerar nuevamente que nos roben el sol en nuestro más importante paseo que es la costanera.
Efectivamente, en Bv. Gálvez y Laprida se pretende construir una altísima torre que proyectará su sombra no sólo sobre la Costanera Oeste, sino que también llegará hasta la Costanera Este, acortando las horas de playa.
Me pregunto: los funcionarios municipales que autorizan este tipo de construcciones, ¿no se han dado cuenta de tan "pequeño" detalle? ¿Se necesita ser ingeniero en qué especialidad para comprender que un edificio hace sombra? Ya no se trata de una invasión a la privacidad de los vecinos, ni de cloacas colapsadas, ni de dificultades para estacionar, ni de baja tensión eléctrica, sino de algo mucho más elemental: sombra sobre el paseo más importante de Santa Fe.
Que un edificio altere la fisonomía de un barrio y afecte a todos sus vecinos es cosa seria, aunque, lamentablemente, ya nos estamos acostumbrando. Pero que se nos prive de sol a todos los santafesinos que queremos disfrutarlo mientras paseamos por la costanera ya me parece un abuso intolerable.
Si ningún responsable de analizar el impacto ambiental de la nueva construcción se ha dado cuenta de este enorme perjuicio para los santafesinos, ello me hace pensar que dependemos de ineptos o corruptos, porque no se puede justificar tanta torpeza.
Invito a reflexionar al señor intendente, a sus funcionarios, a los concejales y a toda la ciudadanía antes de que nuevamente se trate de un hecho consumado, y en lugar de obligar a destruir lo construido, sólo se multe a la propietaria con una cifra insignificante (que seguramente ya tiene asumida en sus costos) y los ciudadanos nos veamos privados para siempre de nuestro sol.
¿Cuánto vale un paseo soleado para toda la ciudad? ¿Dos pisos de un edificio, o tres o mil?
También dirijo esta carta al Sr. defensor del Pueblo para que ejerza su función y tome las medidas necesarias para frenar este nuevo robo (de nuestro sol) a todos los habitantes de Santa Fe.
Lucila Rosa Villani
DNI: 2.060.816.