Internacionales: INTE-01
Es un ex presidente de Finlandia, que a través de su ONG fue mediador en distintos conflictos internacionales
Conceden el Nobel de la Paz a Martti Ahtisaari
Su logro principal fue terminar con la guerra civil en la provincia indonesia de Aceh en 2005, pero también desempeñó un papel destacado en la independencia de Namibia de Sudáfrica en los años '80.

AFP-EFE-Télam

El ex presidente finlandés Martti Ahtisaari fue galardonado hoy con el Premio Nobel de la Paz 2008 por sus numerosas mediaciones en varios continentes durante los últimos 30 años y a pesar de un fracaso notable en Kosovo, anunció el Comité Nobel en Oslo.

Ahtisaari, de 71 años, mediador principal en el acuerdo de paz en la provincia indonesia de Aceh, fue premiado "por sus importantes esfuerzos, en varios continentes y durante más de tres décadas, para resolver los conflictos internacionales", declaró en Oslo el presidente del Comité Nobel noruego, Ole Danbolt Mjoes.

"Sus esfuerzos contribuyeron a un mundo más pacífico" y a la "fraternidad entre las naciones en el espíritu de Alfred Nobel", agregó Mjoes.

Martti Ahtissaari recorrió el planeta al servicio de la paz, fundamentalmente como jefe de Crisis Management Initiative (Iniciativa de Gestión de Crisis), una ONG que fundó en 2000.

Entre otras misiones, presidió el acuerdo de paz firmado en 2005 por el gobierno indonesio y los ex insurgentes independentistas del Movimiento Aceh Libre (GAM), poniendo fin a un conflicto que dejó unos 15.000 muertos desde 1976.

En conformidad con los términos de dicho acuerdo, el GAM entregó las armas, y el poder central retiró gran parte de las fuerzas armadas desplegadas en la provincia.

Es un epílogo feliz que sigue siendo su mayor éxito y que contrasta con una actualidad dominada por la violencia, desde Oriente Medio al Cáucaso, pasando por Irak, Afganistán, Sri Lanka y Birmania.

"Me sorprende que los noruegos hayan tomado semejante decisión. Tengo 12,5 % de sangre noruega, y eso debería descalificarme" para el Nobel, declaró hoy el diplomático finlandés Äque tiene un bisabuelo noruegoÄ a la radiotelevisión noruega NRK inmediatamente después de ser galardonado.

"Naturalmente, Namibia es la obra más importante, pues tomó muchísimo tiempo", agregó Ahtisaari, precisando que su trabajo en favor del acuerdo de paz con los ex guerrilleros independentistas del Movimiento Aceh Libre en Indonesia y para la independencia de Kosovo "también eran importantes".

Fracaso en Kosovo

Aunque era considerado un serio pretendiente al premio de la paz desde hacía varios años, Ahtisaari recibió esta prestigiosa recompensa pese a un fracaso.

Durante su misión como enviado especial de la ONU entre noviembre de 2005 y marzo de 2007, el ex presidente finlandés no logró resolver el rompecabezas kosovar.

Kosovo, habitado por una mayoría albanesa, proclamó unilateralmente su independencia de Serbia el 17 de febrero pasado.

Unos 50 países, incluyendo a Estados Unidos y a la mayor parte de los miembros de la Unión Europea, reconocieron al nuevo Estado. Serbia y Rusia se negaron. Las autoridades rusas invocaron el precedente kosovar para justificar su reconocimiento de Osetia del Sur y de Abjasia, pese a la oposición de Occidente.

"Él nunca abandona. Siempre trata de encontrar una solución. El mundo necesita más hombres de su calibre", precisó Mjoes en una conferencia de prensa.

Ahtissaari, maestro de profesión y presidente de Finlandia de 1994 a 2000, fue recompensado por una carrera diplomática muy activa.

En 1990, se esforzó por lograr la independencia pacífica de Namibia. En 1999, ejerció de intermediario para poner fin a los bombardeos de la Otan contra la Yugoslavia de Slobodan Milosevic.

En 2000, supervisó también el desarme del Ejército Republicano Irlandés (IRA) en Irlanda del Norte, y el año pasado organizó conversaciones entre iraquíes sunitas y chiitas para crear puentes entre ambas comunidades.

Respecto del futuro, Ahtisaari señaló que espera que el premio "sirva para que la financiación de mi instituto Crisis Management Initiative sea más fácil".

Este año, la lista de candidatos para el Nobel de la Paz estaba integrada por 197 personalidades y organizaciones, entre las cuales figuraban también la franco-colombiana Ingrid Betancourt, rehén de la guerrilla de las Farc y liberada en julio pasado tras más de seis años de cautiverio.

El año pasado fueron premiados el ex vicepresidente estadounidense Al Gore y el Panel del Clima de la ONU.

El Premio Nobel, que consiste en una medalla, un diploma y un cheque de 10 millones de coronas suecas (1 millón de euros), será entregado en Oslo el 10 de diciembre, fecha aniversario de la muerte de su fundador, el industrial y filántropo sueco Alfred Nobel.

Creían en la victoria de Betancourt

Los comités de apoyo a Ingrid Betancourt creían que la ex rehén franco-colombiana tenía muchas posibilidades de ganar el Premio Nobel de la Paz, tanto es así que habían convocado una rueda de prensa y emitido un comunicado embargado para cuando se produjera la noticia.

El nombre de Betancourt, que permaneció más de seis años en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) hasta su liberación en julio pasado, figuraba entre los posibles ganadores del Nobel de la Paz, que finalmente recayó en el ex presidente finlandés Martti Ahtisaari.

En Francia, las apuestas en favor de Betancourt eran muy altas, sobre todo porque la prensa especulaba con un ganador que no molestara a rusos ni a chinos, lo que eliminaba a un buen número de candidaturas de disidentes de estos dos países.

Ante esta hipótesis, tanto la Federación Internacional de Comités de Ingrid Betancourt como el comité parisiense enviaron a los medios de comunicación una convocatoria de prensa en un céntrico hotel de la capital en caso de victoria de la ex rehén.

La sección parisiense envió un comunicado embargado en el que se felicitaba de la atribución del galardón a Betancourt y lo consideraba como "un mensaje firme para los secuestradores y terroristas que juegan impunemente con la libertad de todo ser humano".

Otra polémica

Al igual que la elección del Nobel de Literatura, la del de la Paz vino precedida de polémica, en este caso originada por la publicación de un libro del conocido activista noruego Fredrik S. Heffermehl en el que acusa al comité de contravenir la voluntad de Nobel, pide su dimisión y amenaza con acciones legales en su contra.

Heffermehl considera que el comité se ha desviado en el último medio siglo por intereses económicos y políticos de los deseos de Nobel, que dejó escrito en su testamento que el premio debía ir a personas que contribuyeran a fomentar la fraternidad entre las naciones, la reducción de armamento y la promoción de la paz.

Investigan aumento de apuestas por Le Clézio

El aumento de apuestas por Jean-Marie Gustave Le Clézio como ganador del Nobel de Literatura un día antes de la concesión del premio ha motivado una investigación interna sobre si salió información reservada de la Academia Sueca.

En declaraciones que hoy publica el diario sueco Dagens Nyheter, el secretario permanente de esa institución, Horace Engdahl, opina que "la cosa pinta mal. Si realmente ocurrió algo indebido tendremos que reforzar nuestras medidas de seguridad".

Engdahl dijo que no creía que la información haya salido de uno de los 18 miembros de la Academia.

"La indiscreción en nuestra propias filas sería algo extraordinario", dijo Engdahl.

Un día antes del anuncio del premio a Le Clézio aumentaron considerablemente las apuestas por él en la casa londinense Ladbrokes y la ganancia ofrecida se redujo en pocas horas de 15 a 1 a 2 a 1.

Esa evolución sospechosa hizo que Ladbrokes no admitiese más apuestas.

Evoluciones similares se dieron en 2003, cuando el premio lo recibió el sudafricano J.M Coetzee, y en 2006 cuando el ganador fue el turco Orhan Pamuk.