Obligados a actuar y tranquilizar, los dirigentes de los países de la zona euro estaban reunidos al cierre de esta edición, en París, para darle un contenido claro y concreto a sus promesas de coordinar esfuerzos contra la crisis financiera, tras la peor semana de su historia.
Antes de empezar la cumbre, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, aseguró que espera que los países de la Eurozona adopten un "plan ambicioso, coordinado" y que "aporte soluciones" a la crisis financiera internacional.
"Espero un plan ambicioso, coordinado, que aporte soluciones", declaró el presidente de turno de la Unión Europea (UE) al recibir al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
Durao Barroso señaló que la UE "debe ir más allá de las decisiones del G7", adoptadas el viernes en Washington.
Los ministros de Finanzas de los siete países más industrializados anunciaron su intención de recapitalizar los bancos en dificultades y desbloquear el mercado interbancario, aunque sin precisar medidas.
"Lo que espero es que Europa hable con una sola voz", agregó el presidente francés. "No saldrán decepcionados", dijo la ministra de Finanzas francesa Christine Lagarde desde Washington.
Se da la paradoja de que los líderes del Eurogrupo podrían acabar buscando inspiración en las soluciones a la crisis de Gran Bretaña, el país europeo más reticente a convertirse a la moneda única. El plan británico, que aúna nacionalizaciones parciales de los bancos y garantía de los préstamos interbancarios, parece el más logrado.
"Voy a París a convencer a los otros países europeos que adopten el enfoque global que hemos adoptado en Gran Bretaña", explicó Brown. "Para Europa, el desafío no podría ser más difícil, y se trata del momento de la verdad", sentenció.
La cumbre del domingo es muy importante, máxime teniendo en cuenta que la reunión que los ministros de Finanzas de los siete países más industrializados del mundo mantuvieron en Washington este fin de semana se saldó con una declaración de principios, más que con un verdadero plan de acción.
En el comunicado adoptado por el G7, se afirmaba que se haría lo posible para evitar las quiebras de bancos y desbloquear los conductos del crédito.
Las primeras Bolsas en responder a la declaración lo hicieron con fuertes pérdidas, de alrededor del 8% en la apertura en el caso de El Cairo y Tel Aviv.
Ahora, las miradas se concentran en una mujer, la jefa de gobierno alemán, Angela Merkel, que tras haber actuado como libre al inicio de la crisis ahora parece proclive a que la primera economía europea se sume a una respuesta coordinada.
Francia y Alemania están en "un camino común para poner en marcha una reacción concertada y coherente de la zona euro a la crisis financiera internacional", dijo el sábado durante una reunión con Sarkozy.
Según la prensa alemana, la canciller prepara un plan para el sector bancario basado en el británico, y que consistiría en dedicar miles de millones de euros a un sistema para garantizar los préstamos interbancarios y para el rescate urgente de los bancos en apuros. Merkel podría desvelar el plan en París, donde se establecerían modalidades conjuntas de actuación basadas en esos parámetros.
Los ministros de Economía de todo el mundo, reunidos en el Fondo Monetario Internacional, dieron su apoyo "enérgico" al plan de acción contra la crisis financiera del Grupo de los Siete Países (G7) más desarrollados.
"Los 185 miembros (del FMI) estamos comprometidos con el plan de acción" del G7, dijo Youssef Boutros-Ghali, ministro de Finanzas de Egipto y presidente del Comité Monetario y Financiero Internacional (IMFC, en inglés), el principal órgano directivo del FMI.
"Hemos apoyado el uso de instrumentos excepcionales" contra la crisis, afirmó en una rueda de prensa Boutros-Ghali, quien añadió que ese respaldo colectivo "es esencial para restablecer la confianza" en los mercados.
Del mismo modo, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, dijo esperar que las bolsas "entiendan" la importancia de la señal enviada por los gobiernos de todo el mundo.
El IMFC emitió un comunicado al término de su reunión de hoy en el que expresa su apoyo "enérgico" al plan del G7, compuesto por EE.UU., Alemania, Francia, Canadá, Reino Unido, Japón e Italia.
En ese plan suscripto ayer, el G7 se comprometió a usar todos los recursos disponibles para evitar la quiebra de bancos importantes y garantizar que cuenten con suficiente capital.
En su declaración, el IMFC también alertó que muchos países emergentes pueden verse perjudicados por la crisis y dijo que el Fondo está listo para ayudarles "rápidamente" con préstamos de emergencia.
"Es clave que los países avanzados y las economías emergentes coordinen acciones conjuntas", afirma el comunicado.
Alemania
La canciller alemana, Angela Merkel, ha defendido la intervención del Estado y la aprobación de un paquete de rescate para el sector bancario nacional, castigado por la crisis financiera internacional que será aplicado urgentemente para su inmediata entrada en vigor. Aunque se desconoce aún el volumen del paquete de rescate para el castigado sector bancario en Alemania, versiones indican que podría alcanzar entre 300.000 y 400.000 millones de euros.
"Sólo la actuación del Estado puede devolver ahora la necesaria confianza", afirma Merkel. "Lo que hacemos no es en interés de los bancos, sino de las personas", destacó.
Francia
El gobierno francés examinará el lunes un proyecto de ley para ofrecer garantías estatales a los bancos perjudicados por la crisis financiera, dijo este domingo un diputado del partido gobernante, la Unión por un Movimiento Popular (UMP). Se trata de "una ley para establecer el aval del Estado a un organismo que se encargará de reunir los fondos para ayudar a los bancos a hacer frente a su necesidad de refinanciación", dijo el parlamentario.
AFP-De la Redacción de El Litoral