Economía: ECON-05
Polos productivos
Sauce Viejo: la gran opción
Las parcelas del Parque Industrial de Sauce Viejo están prácticamente vendidas en su totalidad. Esto trae aparejado que se multipliquen los requerimientos de infraestructura y el esfuerzo privado para la administración del predio.

En el año 2003, el Parque Industrial de Sauce Viejo tenía 21 empresas radicadas. En 2008, esa cifra suma 61 emprendimientos, de los cuales 35 están en plena producción y los restantes han comenzado a instalarse. En conjunto requieren los servicios de unos 250 contratistas y diariamente 1.220 personas trabajan en las distintas compañías.

Son números alentadores para una región que pugna por retomar el perfil industrial que tuvo en los años '70 del siglo pasado, cuando una sola empresa (Fiat), de las más de mil que había, daba trabajo directo a 5.000 personas y estaba relacionada comercialmente con unos 500 contratistas.

El impulso de los años recientes exigió de los empresarios instalados una actitud que va más allá de la conducción de sus propias firmas. Por un lado, tuvieron que asumir su parte de responsabilidad en el mantenimiento de la infraestructura de uso común. Por otro, debieron ejercitar una praxis de convivencia para suplir varias de las carencias existentes.

La organización

En el centro de ese esfuerzo se encuentra la Asociación Civil Parque Industrial de Sauce Viejo, que reúne a los empresarios afincados en el sitio y a quienes ya tienen proyectos en marcha en una organización que gestiona ante los poderes públicos, a la par que genera fondos propios para las mejoras en las instalaciones.

"Manejamos todo lo que tiene que ver de la puerta de fábrica hacia fuera. Cuestiones relacionadas con infraestructura, seguridad, desmalezamiento, iluminación, la imagen institucional, la promoción para la radicación de más industrias y los aportes de las empresas.", explica Claudia Taliaferi, gerente de la Asociación.

El esquema es parecido al de un condominio. Los empresarios cubren una cuota mensual para el mantenimiento del parque, pero desde hace 2 años, por ejemplo, se establecieron cuotas societarias extraordinarias, que en los últimos 24 meses representaron un aporte extra de 818 mil pesos.

Ese dinero fue para pavimentación de calles, iluminación y el tendido del cerco perimetral, al menos parcialmente. Aunque todavía falta más. "No tenemos agua potable y cada empresa posee su propia bomba; tampoco tenemos una red de efluentes cloacales y las compañías la suplen con pozos negros. Pero eso tiene un límite, en la medida en que el número de empresas aumenta.", explica la gerente.

En tanto, el gobierno provincial, como parte de su política hacia los parques industriales, pidió a todos ellos que indiquen sus requerimientos de infraestructura. "Nosotros presupuestamos 35 millones de pesos, teniendo en cuenta las obras de desagües que nos hacen falta e incluso una planta de tratamiento de los efluentes cloacales", dice.

Especulación

La historia reciente del parque siempre giró sobre un mismo eje: el conglomerado creció pese a la falta de una infraestructura adecuada. Esa carencia responde a varias causas. Una de ellas fue el desinterés por parte del Estado provincial, que durante años ignoró la importancia del emplazamiento. "Hubo que esperar que soplaran vientos de industrialización para que la provincia le prestase atención", reflexiona Taliaferi.

Pero también hay otra causa. Hace 3 años era difícil entender por qué los lotes que estaban comprados y adjudicados permanecían desiertos. La razón de tal desinterés debe buscarse en el precio irrisorio que tenían los terrenos. Una manzana costaba 4 mil pesos y fue recién en 2005 cuando ese costo aumentó a 27 mil. La conclusión es obvia: una evidente especulación inmobiliaria.

"Mucha gente compró a 4 mil para especular y revendió luego. Algo que desde el principio la Asociación trató de combatir. A nosotros lo que nos interesa es la existencia de empresas radicadas, además de que hay una ley que exige la radicación en determinado plazo. No se puede ser propietario de un terreno indefinidamente, sin desarrollar una empresa", recuerda la gerente.

Nuevos bríos

Hoy algunas cosas están cambiando. De los 207 lotes que tiene la zona sur del parque sólo 3 esperan ser adjudicados por la provincia en las próximas semanas. Todos los demás ya tienen proyectos en marcha y el interés aumenta. "Semanalmente recibo no menos de 5 consultas, por teléfono o por Internet, de gente que quiere entrar al parque. Hubo contactos con empresas de Rosario, Córdoba y Salta, particularmente interesadas en localizarse aquí", dice.

La cuestión es que prácticamente la totalidad de las parcelas está vendida y esto lleva a fijar la atención sobre el lote 208, una superficie que representa aproximadamente 31 por ciento del total (unas 40 hectáreas que pertenecieron a Fiat), hoy improductiva.

"Nuestra expectativa es que este terreno se convierta en un espacio productivo. Existen conversaciones para ver de qué manera toda o parte de esa superficie pueda seguirse subdividiendo", cuenta la gerente, quien hace la salvedad de que tales contactos se producen entre el propietario del enorme lote y la administración provincial.

Precisamente por eso las miradas del sector privado se dirigen hacia el gobierno de la provincia, que es el que en definitiva debe consolidar una política de afianzamiento y desarrollo de ese polo industrial, el cual es vital para la economía de una región que no está pasando por su mejor momento.

Talleres y medioambiente

Una cosa es dirigir una empresa. Otra, lograr consenso para gestionar los intereses de un núcleo de 61 compañías industriales arraigadas en un espacio común. Fue por eso que la Asociación Civil realizó entre los asociados un sondeo del que surgieron 3 preocupaciones centrales: cuidado del medioambiente, seguridad interna del predio y la búsqueda de mecanismos que permitan sacar mayor provecho al hecho de estar radicado en un parque industrial.

Para el primer tema, medioambiente, la entidad realizó 3 talleres con el objetivo de fijar una posición común. "La idea es poner la casa absolutamente en orden desde el punto de vista ambiental; de allí que apoyamos el estricto cumplimiento de las normas dispuestas por la provincia. Entendemos que éste es un problema de todos, en el que nadie puede estar exento de cumplir lo exigido", dice Taliaferi.

Luego agrega: "Hemos firmado con la provincia un convenio que se llama Producción más limpia, que es un programa preventivo para generar menos desperdicios, residuos y efluentes. Como asociación no tenemos poder de contralor, que corresponde a la provincia. Nos queda entonces actuar como buenos vecinos, tratando de convencer a algunos radicados del posible daño en que incurrirían (siempre en condicional), para lo cual deben realizarse los necesarios estudios de impacto.

"Nos reunimos con la Secretaría de Medioambiente para fijar posturas y acciones. Quedó claro que la Secretaría no quiere cerrar industrias y que acompañará el proceso de adecuación de aquellas que no estén en orden. Las empresas que se dejen acompañar en ese proceso y cumplan los plazos que deben cumplir serán orientadas y asesoradas en tanto y en cuanto manifiesten preocupación y ocupación de hacerlo. Las que no muestren esa preocupación ni ocupación serán cerradas. Nosotros, en la Asociación, estamos de acuerdo con este concepto", finaliza Taliaferi

Félix Canale