Escenarios & Sociedad: SOCI-05
Junto a la Santa Fe Jazz Ensamble
El brillo de Louise Baranger

Ante una sala colmada, Santa Fe Jazz Ensamble abrió su homenaje al famoso trompetista estadounidense Harry James con una serie de clásicos del repertorio del jazz que mostraron a nuestra Big Band en todo su esplendor. Luego de este comienzo, en que pudieron apreciarse algunas inolvidables melodías como "Bird Count" de María Schneider, Pedro Casís, director musical de la reconocida formación de jazz, anunció la entrada de la invitada de honor: la trompetista de Hollywood Louise Baranger, quien ingresó al escenario colmada de aplausos.

A partir de ese momento, Baranger se apoderó de la dirección de la Big Band con una humildad que sorprende, ya que en todo momento dejó lucir a la orquesta, disfrutando a cada momento de su música. El show no sólo incluyó clásicos del swing, asociados al genial trompetista, sino también nuevas composiciones. Entre los primeros temas, pudo apreciarse el standard de jazz mundialmente conocido "All of me", compuesto en la década del treinta, pero que Louise y la orquesta supieron enriquecer para deleitar al público con cada nota.

Cabe destacar también, dentro del repertorio más contemporáneo, la interpretación de "Spain", una de las más reconocidas composiciones de Chick Corea del año 1971, en donde los integrantes de la Jazz Ensamble se lucieron con improvisaciones que hicieron que el público colmara de aplausos el auditorio. Así también las secciones en "obligado" mostraron una orquesta perfectamente ensayada, mientras Baranger tocaba y dirigía cada sección de la pieza con gran personalidad.

Finalmente llegó "You made me love you", pieza que Harry James hizo famosa en los años cuarenta, en donde la trompetista se lució con una técnica impecable y una gran musicalidad que le permitió transmitir el sentimiento de toda una época.

Como si esto fuera poco, nos brindó también otra de las baladas más importantes de la época: "Sleepy Lagoon", una de las melodías más bellas del repertorio; y una versión de la balada "Infant Eyes", que el compositor y saxofonista Wayne Shorter incluyera en su disco de 1964 "Speak no Evil".

Evocación perfecta

Pero el homenaje no sólo estuvo presente en la interpretación de temas relacionados con James, sino también en la manera que tuvo Louise Baranger de evocar lo que él solía hacer en escena, como presentar en determinados momentos del recital a los integrantes de la orquesta que realizaban improvisaciones, o colocarse en un costado del escenario para apreciar y dirigir a la Big Band mientras sus músicos se lucían. Y todo esto con un dominio total del escenario y un poder de comunicación hacia el público que sólo los grandes artistas pueden lograr. Recordemos que fue miembro de la orquesta de Harry James desde 1982 hasta su muerte en 1983; así que nadie mejor que ella para este sentido homenaje.

Por otro lado, además de la reconocida trompetista, debe destacarse la labor del pianista santafesino Francisco Lo Vuolo, quien tuvo una noche realmente inspirada, brindando un show con improvisaciones impecables que supieron combinar sensibilidad y técnica, en un pianista totalmente inmerso en su instrumento. También subrayar la labor de otro invitado de honor, el trombonista de Asunción del Paraguay, Remigio Pereira Pintos, quien tuvo partes solísticas que exploraron diferentes matices musicales, técnicos y expresivos que se llevaron la ovación del público que asistió en la noche del sábado.

Ya hacia el final del espectáculo, se produjo uno de los momentos más especiales, con la interpretación de uno de los temas más reconocidos de aquellos tiempos: "Trumpet Blues". Para la ejecución de este clásico, todos los trompetistas se trasladaron adelante del escenario para tocar al unísono su melodía. Cada sonido dejó percibir la personalidad de Harry, pero de una manera renovada en la trompeta de Louise.

El blues "2 O'clock jump" fue el encargado de cerrar la noche, y con el mismo pudimos apreciar un duelo entre la trompeta de Louise Baranger y el trombón de Remigio Pereira Pintos, con un nivel digno de una velada que lo tuvo todo. Mejor no decir más, sobran las palabras para describir lo que el público disfrutó en ATE Casa España, y así lo manifestó: aplaudiendo de pie a los músicos.

(*) Alumno de la carrera de Licenciatura en Música con Orientación en Guitarra, del Instituto Superior de Música.

Por Miguel J. Haye (*)