Internacionales: INTE-02 Lula conversará con Correa por expulsión de empresa

El presidente de Brasil, Luiz Lula da Silva, se manifestó dispuesto a dialogar con su par ecuatoriano, el "compañero" Rafael Correa, sobre la expulsión de Quito de una empresa constructora brasileña.

Lula explicó que quiere "quedar en paz" con Correa e insinuó que ambos se verán en la Cumbre Iberoamericana que se realizará próximamente en El Salvador, informó hoy el diario Folha de Sao Paulo, citado por la agencia noticiosa italiana Ansa.

Correa ordenó recientemente la expulsión de su país de la empresa privada brasileña Odebrecht, a la que responsabilizó por fallas en la construcción de la represa hidroeléctrica San Francisco.

Lula y Correa analizaron el tema hace dos semanas en Manaos, capital del Estado brasileño Amazonas.

El mandatario ecuatoriano también expresó su disconformidad con la petrolera estatal brasileña Petrobras, pero no ordenó su expulsión de Ecuador.

Respecto de la situación de Petrobras, Lula reveló que fue anoticiado de que "Correa dijo que fue mal informado sobre Petrobras, porque Petrobras fue la única petrolera que aumentó la producción" en Ecuador.

"Tiene que haber más responsabilidad, más tolerancia, más paciencia y capacidad de negociación", subrayó Lula, según Folha de Sao Paulo.

"Sólo existe la posibilidad de que las cosas funcionen bien entre nuestros países; queremos estar tranquilos y con mucha paz; conozco a nuestros vecinos", remarcó el mandatario brasileño.

Más allá de las palabras de Lula, el canciller Amorim advirtió hoy al gobierno de Ecuador que Brasil "no confundirá paciencia con complacencia" en el caso de la constructora.

"Tenemos que tener paciencia, tenemos interés en mantener buenas relaciones con Ecuador; ahora, no estoy diciendo que perdamos la paciencia, pero no podemos confundir paciencia con complacencia", dijo Amorim a periodistas brasileños en Nueva Delhi, India.

Préstamo brasileño

Al ser consultado sobre un préstamo que le otorgó el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) brasileño al Estado ecuatoriano para las obras de Odebrecht, Amorim señaló que si no se paga, "se va a terminar el comercio entre Brasil y Ecuador".

"El préstamo está sustentado en el Convenio de Pagos y Créditos Recíprocos (CCR), que es garantía comercial; no entiendo cómo dejarían de pagar, pero si hubo algo irregular, no fue del BNDES", precisó.

En una entrevista que también publicó Folha de Sao Paulo y reprodujo la agencia de noticias alemana DPA, el canciller cuestionó la "escalada retórica" del gobierno ecuatoriano, advirtió que "nadie gana nada con eso" y dejó en claro que Brasil no puede "dejarse impresionar".

El ministro negó además que la decisión de Brasil de aplazar sin fecha el viaje a Ecuador de una misión para debatir proyectos de cooperación vial constituya una "represalia" por la expulsión de la constructora Odebrecht.

"La prensa la calificó de represalia, pero no fue eso; es que no se dan las condiciones realmente para cualquier negociación de proyectos, aun cuando sean proyectos fundamentales para la integración", argumentó.

Odebrecht y técnicos de Furnas, otra empresa brasileña, fueron acusados por el gobierno de Correa de ser responsables de las fallas en la central hidroeléctrica de San Francisco, cuyas operaciones están paralizadas desde junio.

Según las autoridades brasileñas, un decreto firmado por Correa otorgó un plazo de 48 horas para que abandonen Ecuador nueve funcionarios de Odebrecht y Furnas.

En un comunicado divulgado anoche en Brasil, los dirigentes de Odebrecht lamentaron el decreto y negaron irregularidades de los contratos firmados por la empresa en Ecuador.

"Todos (los contratos) fueron firmados o revisados durante el actual gobierno; además, en la época de sus respectivas firmas, todos fueron sometidos a los organismos de control del Estado, obteniendo sus respectivas aprobaciones", señala la nota.

Asimismo, reitera la disposición de Odebrecht de "colaborar con el gobierno ecuatoriano para llegar a buen término, con un acuerdo entre las partes".

Además de la central hidroeléctrica San Francisco, la constructora brasileña era responsable de las obras de las hidroeléctricas de Toachi-Pilatón y Baba, el proyecto de irrigación Carrizal-Chone y el aeropuerto regional de Tena.