(EFE)
La figura del dictador chileno Augusto Pinochet sigue suscitando polémica, y un nuevo libro analiza el dilema que todavía se cuestiona en Chile, si pasará a la historia como un represor o como un estratega económico. El embajador permanente de Chile ante las Naciones Unidas, Heraldo Muñoz, presentó "The Dictator's Shadow: Life Under Augusto Pinochet", un relato de la historia de Chile durante la dictadura de Pinochet y su legado más allá de las fronteras del país.
Muñoz, cofundador del Partido por la Democracia (PPD) y ministro portavoz y vicecanciller en diferentes etapas de la presidencia de Ricardo Lagos (2000-2006), aseguró que Pinochet "impactó en el país no sólo con la represión, sino que también desarrolló un modelo económico que lo transformó en uno de los más prósperos de América Latina". La herencia de este modelo económico, "que fue imitado desde la Federación Rusa hasta Perú", según el embajador, todavía plantea la duda sobre cuál de los dos legados primará para la historia.
Este es el dilema que intenta resolver con este libro porque, según señaló, pese al desarrollo económico que supuso el modelo Pinochet para el país, Chile pasó de tener un nivel de pobreza del 20 por ciento en los años '70 a un 40 por ciento cuando terminó la dictadura. Con lo que estas reformas, dijo, tuvieron que ser mejoradas por los gobiernos posteriores democráticos con fuertes inversiones sociales en educación, salud y vivienda, "para ayudar a aquellos que habían sido dejados atrás durante la época de Pinochet".
Estas políticas fueron, a su juicio, las que hicieron aceptables el modelo "para mantener la estabilidad y mejorar el rendimiento económico en un sistema en democracia, con Congreso, partidos políticos y prensa crítica, a diferencia de lo que fue Pinochet".
El libro busca contar la historia de Chile, pero también el impacto que tuvo en el mundo y, sobre todo, en la política exterior de Estados Unidos, que "después de que abrazó a Pinochet y le dio la bienvenida desató una fuerza que no pudo controlar. Pinochet sintió que tenía un aliado contra el comunismo y llevó su terror no sólo contra los disidentes, sino que empezó a perpetrar atentados terroristas en diversas capitales del mundo, incluyendo Washington, y ahí Estados Unidos reaccionó" señaló.
Para el embajador es innegable que "Pinochet fue uno de los dictadores más importantes del siglo XX" y su efecto impactó, "para bien o para mal", en algunos de los nombres más significativos de la historia del siglo pasado como Margaret Thatcher, Henry Kissinger, Richard Nixon, Baltasar Garzón y Fidel Castro.