Opinión: OPIN-04
Al margen de la crónica
Bush, Stone, cine y polémica

Desde sus primeros trabajos como director Oliver Stone fue, dentro de la industria cinematográfica, un nombre asociado a la polémica. Su encendida "Salvador" de 1986; su demoledora mirada sobre Vietnam propuesta en "Pelotón" (con impecables interpretaciones de Tom Berenger y Willem Dafoe) y en "Nacido el 4 de Julio"; la intrincada "JFK" que se adentra en complicadas teorías sobre la muerte de Kennedy y la durísima "Asesinos por naturaleza", denuncia de la violencia imperante en la sociedad, constituyen algunos hitos considerables dentro de la cinematografía del último cuarto de siglo.

En los últimos años, y a tono con su postura cuestionadora, uno de los blancos de sus críticas más fuertes fue el actual presidente de los Estados Unidos, George W. Bush. Y, como no podía ser de otra forma, Stone apeló al lugar donde mejor se maneja para exponer su visión sobre el controvertido mandatario: la pantalla grande. Así, en pocos días se estrenará en los Estados Unidos el filme "W", donde el director se adentra en algunos tramos de la vida de quien rige actualmente los destinos del gran país del norte.

Con un costo estimado en los 30 millones de dólares, el proyecto fue rechazado por los grandes estudios. Sin embargo, cuenta con un reparto como para tener en cuenta: Josh Brolin (quien brilló en la reciente "Sin lugar para los débiles" con un protagónico), encarna a Bush, John Cromwell (el inolvidable granjero de "Babe, el cerdito valiente") a su padre, el siempre interesante Richard Dreyfuss al vicepresidente Dick Cheney, Ellen Burstyn a Barbara Bush, Scott Glenn a Donald Rumsfeld y Ioan Gruffudd (uno de los "4 fantásticos") a Tony Blair.

De la mixtura entre un director sólido y siempre jugado y de una figura controvertida como la de Bush, es inevitable un resultado interesante. El público deberá decidir.