Sucesos: SUCE-03
Otro golpe bajo la modalidad "boqueteros"
Robaron en el negocio Hijos de Luis Zuqueli
Como en los últimos atracos, los delincuentes ingresaron por los techos. Se llevaron grupos electrógenos, cortadoras de césped y baterías, entre otras cosas. Fugaron a bordo de un utilitario, propiedad del comercio, vehículo que luego fue encontrado abandonado en barrio Roma.

Redacción de El Litoral

Delincuentes que actúan bajo la modalidad de "boqueteros" hicieron de las suyas en nuestro medio. Esta vez "le tocó" al negocio Hijos de Luis Zuqueli SRL, ubicado en la intersección de Facundo Zuviría y Juan del Campillo.

Todo quedó al descubierto esta mañana poco después que uno de los empleados llegara al lugar para comenzar con una nueva jornada de trabajo. Claro que ello no se produjo al instante debido a que los autores del robo resultaron ser sumamente prolijos y no dejaron -como es costumbre- todo revuelto.

Así el trabajador permaneció en el local de ventas y nada llamó su atención. Sin embargo cuando acudió a un galpón -que hace las veces de depósito-, ubicado en los fondos del comercio advirtió que habían sido visitados por los amigos de lo ajeno.

Con una amoladora

En el techo del galpón se observó un boquete de un metro cuadrado. Se estima que para lograrlo los malvivientes se valieron de una máquina amoladora con la que cortaron las chapas. Desde allí se descolgaron al interior del inmueble.

Según se supo dicho sector hace las veces de depósito donde el comercio guarda los artículos recién adquiridos para prepararlos antes de ser exhibidos para la venta.

Desde el lugar los cacos se hicieron de cuatro grupos electrógenos, además de otras tantas máquinas cortadoras de césped, seis baterías y varios sets de herramientas, entre otras cosas.

El botín fue cargado a bordo de una flamante utilitaria Fiat Fire -había sido comprada hace sólo 30 días- con la que los cacos fugaron del lugar.

Expertos o...

El golpe hizo blanco también en la mente de los pesquisas que hoy se mostraron preocupados, ante la reiteración de episodios de estas características.

Y en este sentido remarcaron que lo que más los extrañó fue el éxito que tuvieron los cacos para burlar la seguridad del lugar.

Por ejemplo, lo hecho en las oficinas administrativas, sector que está vigilado por la presencia de sensores.

¿Qué hicieron los cacos entonces? Se arrastraron por el suelo hasta debajo de los escritorios y desde allí desfondaron los cajones.

Cuando tuvieron que abrir el portón, que es electrónico, antes se tomaron el trabajo de sacar todos los focos de luz del galpón para garantizar la oscuridad.

"Sin dudas que esto fue realizado por ladrones expertos, muy avezados o por alguien que conoce perfectamente el lugar", opinó hoy uno de los investigadores consultados.

En tanto cerca del mediodía un dato devolvió algo de alivio a las víctimas. La utilitaria Fiat había aparecido abandonada. El rodado fue hallado en la esquina de Roque Saénz Peña y Primera Junta. De inmediato los uniformados lo llevaron hasta la seccional 4ta. para proceder con los peritajes de rigor.