En plena plaza General Manuel Belgrano, frente al templo de la parroquia Sagrada Familia de Santo Tomé, entre dos árboles han colgado este pasacalles, en contravención a la normativa municipal que prohíbe disponer carteles de esta características en espacios públicos. Allí, un grupo de simpatizantes del padre Ricardo está dando muestra de su aprecio a través de un lenguaje muy particular, a tono con los tiempos que corren Äprósperos en mensajes o sms a veces indescifrablesÄ, donde la gramática y hasta el buen gusto pasan bien, pero bien lejos.