Región: REG-03
Se presentó el Plan Estratégico de la Cadena Frutihortícola
Modernizar las quintas para poder sobrevivir
Productores, técnicos, funcionarios, docentes y comerciantes elaboraron un programa de acción con el objetivo de recuperar el sector. Apuntan a implementar Buenas Prácticas Agrícolas, pero antes será necesario superar la dura crisis que atraviesa la actividad.

La cadena frutihortícola santafesina presentó esta semana su Plan Estratégico en el que se definen acciones y objetivos para avanzar hacia el desarrollo del sector. El trabajo fue expuesto en las instalaciones de la Estación Experimental Granja La Esmeralda el miércoles 15 por parte de los técnicos del Ministerio de la Producción, con la participación del titular de la cartera, Juan José Bertero, del Secretario del Sistema Agropecuario, Agroalimentos y Biocombustibles, Carlos Sartor, el director de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAL, ex Bromatología), Marcos Monteverde, así como de autoridades de los distintos mercados abastecedores de la provincia y productores de las principales zonas de cultivo.

La elaboración del plan, una tarea que demandó algo más de 3 meses, se realizó de manera conjunta y participativa entre INTA, facultades de agronomía, mercados y asociaciones de productores, municipios y comunas, cooperativas y profesionales.

Hay autocrítica

El eje está puesto en 5 grandes objetivos, cada uno con sus estrategias y metas específicas: incrementar el nivel de participación de los eslabones de la cadena para alcanzar decisiones sectoriales consensuadas; hacer conocer tanto las virtudes de las frutas y hortalizas como las problemáticas del sector; implementar un centro de información que sirva para regularizar el abastecimiento de productos frescos al mercado local; modernizar los mercados mayoristas; y mejorar la competitividad de las empresas que conforman la cadena de producción, comercialización y transporte.

Entre las estrategias a seguir se encuentran la elaboración de programas de promoción del consumo; la formación de equipos técnicos y su financiación para generar información estadística; implementación de un plan de control de la operatoria frutihortícola a ser aplicado por ASSAL; y capacitación tecnológica para garantizar calidad e inocuidad del producto, así como brindar herramientas administrativas para la organización interna de las empresas.

Sobre los conceptos vertidos en el Plan Estratégico, Bertero sostuvo que "hay un mea culpa importante del aislamiento que han tenido como sector, el verse siempre como producciones marginales y no como un eje económico importante". También confirmó que su cartera emitirá una resolución reconociendo el Consejo Económico de la Cadena Frutihortícola y que propondrán la designación de un titular y un suplente para tener representación en el Consejo Económico Provincial a fin de que las problemáticas del sector tengan llegada directa a los máximos órganos de gobierno.

Superar el trance

De todas las metas propuestas, la de implementar Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en la producción de frutas y verduras es las más importante. Se trata de modificar o adaptar procesos productivos para garantizar calidad e inocuidad de los alimentos.

Para el ingeniero agrónomo Juan Carlos Favaro, productor y docente de la UNL, que participó en el armado del Plan, el programa es ambicioso y tiene por delante una dificultad netamente económica porque apunta a un sector deprimido "y todas las acciones que signifiquen un nivel de gasto e inversión se están frenando". Confirmó que los productores están dispuestos a crecer, pero no les queda claro cómo, puesto que aún "no vislumbran una salida" a la crisis del sector.

El diagnóstico que trazó el profesional para la actividad hortícola provincial es preocupante: existe una retracción en superficie cultivada, en cantidad de productores y en valor de la producción, ya que se están abandonando los cultivos más caros por los más baratos (tomates por lechuga, por ejemplo).

Sobre las BPA, aseguró que los quinteros advierten tres cuestiones respecto de su aplicación: el reordenamiento de su actividad y la inversión que deberán realizar; el costo adicional que significará certificar las BPA; y por último el posterior control efectivo de esta metodología de trabajo, que de no realizarse los pondría en desventaja frente a quienes no las adopten o se mantengan en la marginalidad.

Radiografía de las quintas

El documento consigna que la provincia de Santa Fe fue históricamente exportadora de hortalizas a otras provincias. Actualmente participa con un 6.7% de la superficie plantada y tiene tres mercados concentradores que abastecen un área con 4.000.000 de consumidores.

Hay más de 1.000 productores frutihortícolas que cultivan 28.740 hectáreas (96% de hortalizas y 4% de frutas) y emplean en forma directa a más de 70.000 personas.

Obligatorias para todo el mundo

En la última reunión de la CONAL (Comisión Nacional de Alimentos) se decidió la incorporación al CAA (Código Alimentario Argentino), la obligatoriedad de las Buenas Prácticas en la producción de hortalizas, frutas y productos aromáticos.

Tras definir a las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) como "todas las acciones tendientes a reducir los riesgos microbiológicos, físicos y químicos en la producción primaria" , se decidió otorgar a los productores un plazo máximo de 5 años para su implementación integral. Dicha implementación se llevará a cabo en forma gradual, en tres etapas, con plazos de 2, 3 y 5 años respectivamente.

Juan Manuel Fernández[email protected]