Deportes: DEPO-19 Trote y Tranco

[ El primero ]

El jinete santafesino Pablo Damián Carrizo alcanzó la gloria ayer en la grama sanisidrense, al adjudicarse de punta a punta el gran premio San Isidro en la milla, llevando al disco al caballo Inter Optimist. Sin dudas que la tarde de ayer quedará de por vida en la memoria del joven Carrizo, ya que montando al alazán Inter Optimist se adueñó del gran premio San Isidro dotado con un premio de 84.615 pesos, donde tuvo una gran tarea administrando las fuerzas del vástago de Incurable Optimist, que entrena Waldir Zancanaro, el experimentado entrenador que fue quien llevó a Buenos Aires a Carrizo.

[ De punta ]

Sin borrados, se disputó el gran premio San Isidro, donde el favoritismo recayó sobre la tordilla Teamgeist Äpropiedad del futbolista peruano Claudio PizarroÄ. A poco de la suelta, pegado a los palos Pablo Carrizo hizo correr a Inter Optimist, que rápidamente sacó claras ventajas sobre el lote.

En los primeros metros, el del stud Vengador llegó a estirar cuatro cuerpos, mientras que por el centro Edwin Talaverano descontó terreno con el otro puntero del lote; Bahiaro que al centro se acomodaba segundo, ahora a dos cuerpos; más atrás corría Horacio Betanzos con Le Park, en tanto el brasileño Jorge Ricardo accionaba cuarto con la favorita.

Recorrieron el opuesto y Carrizo logró tranquilizar al puntero, siempre al frente con dos cuerpos sobre Bahiaro que estaba a tiro, delante de Le Park, con el resto en un lote muy compacto, esperando la parte final. Giraron el codo y no se produjeron mayores variantes, por lo que la llegada de la recta final los sorprendió con el pensionista de Zancanaro adelante.

[ Se aguanta ]

Ingresaron a la recta final, y el puntero buscó un poco al centro, entrando por los palos la amenaza de "Ricardiño" con la favorita, a la vez que por fuera Bahiaro se lanzaba con todo en busca del puntero. Pasaron por los 300 y las distancias se acortaron, dando la sensación que Inter Optimist no iba a poder resistir, ya que la fuerza de Bahiaro por fuera y la de la yegua Teamgeist por dentro eran realidad.

[ Resistió ]

Pese a las amenazas de estos dos grandes protagonistas de la carrera, Pablo Carrizo le había guardado un resto al puntero y fue en los 200 finales donde le terminó de "soltar el rollo" al alazán, que salió con renovadas fuerzas para irse al disco que cruzó con luz, a la vez que Carrizo se paraba en los estribos festejando su primer gran éxito en un gran premio de grupo uno en la escala internacional. Segundo cruzó Bahiaro, delante de Teamgeist que dejó cuarto a Maruco Plus con Pablo Falero.