Deportes: DEPO-07
Antonio Mohamed debe cargarse otra vez la mochila y dar respuestas...
La solución pasa por quien hoy es el menos cuestionado

Todos fueron distintos. Si se miran las 10 fotos del equipo posando, en este torneo, no se repiten. Ésta fue la formación que armó el "Turco" el sábado. Arriba: Crosa, Blázquez, Candia, Tito, Ramírez, Prediger y Goux. En cuclillas: Fuertes, Garnier, Capurro, Chitzoff y Nico Torres. Foto: Mauricio Garin. 

El técnico sabalero es el responsable directo de hacer lo suyo para potenciar a un Colón que se le ha caído en todo. Tiene el respaldo absoluto.

Por Enrique Cruz (h)

Van 10 partidos. Mohamed nunca pudo repetir la misma formación de un fin de semana al otro. Lesiones, algunos bajos rendimientos y los cambios propios de esquema en búsqueda de la "excelencia" futbolera fueron algunas de las causas. El "Turco" Äesto se dijo hasta el cansancioÄ potenció en determinados momentos a algunos jugadores. Hizo, por ejemplo, que Chitzoff fuera el "comodín" o que Rivarola pasase de ser "3" a convertirse en un doble "5" con llegada al área rival. Le salió bien, elevó el nivel de estos jugadores y, por contagio, empezó a encontrar respuestas en otros. Eso fue en el torneo pasado, aunque vale la referencia porque la idea general se siguió llevando a la práctica en el actual. En esta temporada, y sin ese acoso directo de salvar la categoría, el equipo empezó bastante bien: si hasta parecía que el objetivo de los 50 puntos (que es lo mismo que decir 25 en el Apertura ) se iban a poder conseguir si se continuaba en esa tónica. Pero hoy la realidad marca que es el peor momento del equipo en el torneo y hasta del propio Mohamed desde que llegó a Santa Fe, inclusive superando a la terrible mochila que le colgaron cuando los dirigentes fueron a buscarlo, a sabiendas de que era el hombre indicado para salvar al equipo del descenso.

Para que la cosa quede clara. Mohamed ha demostrado ser un técnico empecinado en meter mano en el plantel en forma casi diríamos sistemática. Lo adoptó como su propio "caballito de batalla", como un sello distintivo e identificatorio de sus propias convicciones como entrenador. Le salió bien en su momento, levantó al equipo y, como ya se expresó, lo potenció. La mano de Mohamed fue clara en el desarrollo de Colón como equipo para evitar el descenso y la Promoción en la temporada pasada. Hoy, esa fórmula, esa idea, esa convicción para encarar el armado y el funcionamiento colectivo, entró desde hace algunos partidos en un peligroso terreno de confusión. Conclusión: hay muchas cosas que Mohamed y sólo él es capaz de cambiar; y debe hacerlo rápidamente para que el tiempo no empiece a ser cruel con él y con su estabilidad.

¿Por dónde pasan esas responsabilidades que son directas del entrenador? Por la ausencia de un esquema de juego que se consolide. Y es imprescindible, también, que el plantel en su conjunto tenga respuestas para un aspecto que ya hoy es problemático en Colón: las graves deficiencias defensivas cuando no juega Garcé. Porque convengamos que en este bajón la culpa no es exclusivamente del entrenador, sino también de los jugadores.

En su momento, Mohamed tenía en claro que había que jugar con un 3-5-2 y que su equipo iba a calzarse las botas del guerrero más que los mocasines de lujo de los que juegan con galera y bastón. Todos estuvieron de acuerdo. Pero, desde el partido contra Central a esta parte, el declive futbolístico individual, las lesiones y los vaivenes del técnico a la hora de armar el esquema acabaron por confundir y empeorar las cosas.¿Cuál es el verdadero Colón, entonces? ¿El del mediocampo batallador del partido con Central? ¿El de la línea de cuatro errática del otro día con los rojos? ¿El del mediocampo con enganche (Acosta) del partido con Banfield? ¿El de los cinco volantes sin ningún tipo de claridad para recuperar y para jugar, del primer tiempo con Arsenal? ¿El de la confianza de los dos primeros partidos (empate con River y victoria ante los jujeños)? ¿El de las fallas "mortales" en las dos áreas del partido con Independiente?Se supone que Colón puede volver a las fuentes y recuperar la convicción de sus jugadores. Para eso, se necesita un rápido cambio de rumbo del técnico. Que ya hizo lo que se le pide. Pasa por Mohamed, por el hecho de que defina un esquema, recupere lesionados y sea él mismo quien encuentre el camino.Cuando Colón perdió con Arsenal, lo primero que se pensó era en que se debía jugar con línea de cuatro para recuperar solidez defensiva. Pero eso no se consiguió. ¿Hay solución? Ésta pasa por la vuelta de Garcé (fundamental), por el mejoramiento en la respuesta individual de algunos jugadores (caso Blázquez o Aguilar) y en trabajar mucho para que se pueda rearmar el equipo de atrás para adelante.Colón no tiene jugadores capaces de desequilibrar por sí mismos. No tiene uno de la brillantez de Montenegro, ni siquiera disfruta de un jugador que se "destape" como lo está haciendo Morel, el de Tigre. Tiene voluntades, jugadores con disposición al sacrificio (por eso no se entendió el pedido de "más huevo" de la gente al final del partido del sábado, porque eso no es lo reprochable en Colón), pero últimamente ha perdido solidez, no se juega bien y tampoco se "liga".Mohamed conoce el plantel, lo armó y banca a sus jugadores. La relación interna es excelente. Los dirigentes ven el grado de compromiso del técnico que, además, se hace participativo en otros ámbitos del quehacer institucional, como por ejemplo, su asistencia a partidos de inferiores para ver a los chicos, a la presentación del proyecto del fútbol amateur, etcétera. Y hasta hace referencia a la "equivocación" por haber separado en algún momento a Alfredo Ramírez, haciendo su autocrítica y asumiendo culpas.Mohamed es un tipo que se hizo querer muchísimo en el ambiente sabalero. Y así se lo demuestran a diario: la gente, con su afecto y aplausos, y los dirigentes, queriendo renovarle ya mismo el contrato, que vence en junio del año que viene. Ese tipo que tiene banca, cariño y respeto bien ganado, es el que ahora tiene la responsabilidad de cambiar el rumbo del equipo. El menos cuestionado de todos, el más querido por todos, es el que carga nuevamente con una mochila que ÄentiendoÄ es mucho menos pesada, por el momento, que la que tuvo que arrastrar cuando lo fueron a buscar para que salvara al equipo del descenso.

Lo que viene

El partido con Vélez está confirmado para el sábado a las 16.10, por TV codificada, en Liniers. Luego, Colón tendrá que recibir, cuatro días más tarde, a Argentinos Juniors. El partido será el miércoles de la semana que viene, a las 15 ó 16 (aún no está totalmente confirmado), en el Centenario. Después, los rojinegros irán a la Ciudadela tucumana para jugar con San Martín. Será el sábado siguiente, a las 21.10 de Santa Fe (las 20.10 de Tucumán).

Firme y seguro

El entrenador sabalero, Antonio Mohamed, no sólo habló en la conferencia pospartido, como lo hace siempre, sino también concedió una entrevista a "Fútbol de Primera" en la que fue muy concreto en sus apreciaciones. "Si algo no se le puede reprochar a los jugadores es la entrega y las ganas que pusieron. La situación es complicada porque nos cuesta mucho ganar, pero es mi tarea la de trabajar para encontrar soluciones y retomar la senda de las primeras fechas. Yo estoy bien y ni pienso en irme. Esto es fútbol y los técnicos dependemos de los resultados. No sé qué puede pasar en el futuro si seguimos perdiendo, pero estoy confiado y voy a trabajar arduamente para ponerle punto final a la caída", señaló el "Turco" después del encuentro del sábado ante Independiente.