Opinión: OPIN-06 Llegan Cartas

Para Bianfa

Señores directores: Le escribimos a papá:

En este día tan especial queremos recordarte con nuestro corazón, para que sepas todo lo que te queremos y extrañamos.

Ya hace un año que no estás con nosotros, pero sabés que todos los días estás en nuestros corazones, presente en cada recuerdo.

Estamos orgullosos de todo lo que pudiste lograr y aunque te faltaba mucho por seguir, deseamos que lo que lograste te haya llenado de alegría.

Es difícil no tenerte, pero ahora nos ayudan los recuerdos que tenemos junto a vos.

Nunca te vamos a olvidar.

Te amamos, papi.

Agu y Nacho.

Agustina e Ignacio Magliano.DNI. 35.446.962 y DNI. 37.701.724. Ciudad.

El vicio de la bebida

Señores directores: La llegada de la primavera y los primeros calores generan un efecto de ansiedad e iracundia en los jóvenes, exteriorizaciones que los lleva a beber en abundancia.

Ningún vicio es tan poderoso y está tan enraizado en nuestra sociedad: padres que toman su vasito de vino en la mesa, no pueden prohibir por malo lo que ocupa a diario un buen lugar en la mesa familiar.

A raíz de eso, muchos progenitores hacen lo que pueden, aconsejando no beber en exceso y que tengan un compañero "de refresco" cuando deben regresar en coche o moto.

Esto coloca a nuestras jóvenes generaciones en una situación de riesgo y en la continuidad de ser, como seres humanos, los únicos en la creación que al beber envenenan su organismo e intelecto voluntariamente. Como el alcohol es aceptado y promovido social y culturalmente, resulta difícil de combatir. Si hubiese más conciencia y voluntad, se deberían hacer campañas educativas, desde edad preescolar, para instruir a efectos de tener la esperanza de que dentro de una década se pueda revertir este fenómeno, ahora en constante crecimiento.

Además, sería necesario desmitificar y combatir este vicio con fuerza de ley, al mismo estilo que se utiliza para impedir el fumar cigarrillos y otras yerbas en lugares públicos, instituciones, etcétera. A nadie escapa el tema de accidentes protagonizados por gente alcoholizada; sin embargo, en comedores a la vera de las rutas se puede observar cómo se expende vino a los camioneros, que luego de beberlo siguen conduciendo esas moles de 50 o más toneladas, enfrentando minuto a minuto a cientos de vehículos que vienen de frente en rutas angostas y concurrida por motociclistas y ciclistas.

No voy a caer en el facilismo de andar echando culpas como se hace habitualmente, simplemente alerto y denuncio, tratando de que se tome con seriedad y responsabilidad este flagelo que ocasiona muchas muertes y es el primer paso a otras adicciones.

Roberto AleDNI. 6.262.178.