Política: POLI-06 Menos soja para exportar

Los volúmenes de ventas externas de soja argentina, el principal producto de exportación del país, caerán por primera vez en una década, según reveló una fuente bursátil de Rosario. El nivel del retroceso dependerá tanto de la evolución de la crisis internacional como de la situación interna.

La industrialización del grano de soja en la provincia de Santa Fe cayó un 10,7% entre enero y junio de este año con respecto de igual período del año pasado. La Argentina es el primer exportador mundial de harinas y aceites de soja, el cuarto de trigo, el segundo de maíz -detrás de EE.UU.- y el tercero de granos de soja, según la secretaría de Agricultura estadounidense.

"Si la situación (mundial) se normaliza, las exportaciones pueden bajar unos dos millones de toneladas. Pero si el contexto internacional y nacional se complica, la caída será más pronunciada", advirtió Rogelio Pontón, director de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario.

La ciudad de Rosario, uno de los mayores polos de procesamiento industrial, acopio y exportación de cereales en el mundo, acusa recibo de la retracción de la actividad que sumó el largo conflicto con el campo y la crisis internacional de los mercados de granos.

Las ventas externas de alimentos superan el 50% de las exportaciones totales de Argentina. Los analistas estiman que el potencial para proveer productos agrícolas a 300 millones de personas mantendrá en alto la actividad del campo en el país, aunque la baja de los precios internacionales y la suba de los costos internos -más las retenciones- ha mermado la rentabilidad del sector y amenaza el nivel de inversiones de sustentabilidad de los suelos.

El cultivo de la soja, la polémica leguminosa resistente a las inclemencias climáticas y genéticamente modificada, ocupa el 50% de la superficie sembrada del país. La dimensión de la caída en las exportaciones de soja estará supeditada a la profundidad de la crisis financiera mundial, que hizo bajar en 45% el precio en el mercado internacional.

La inversión en el campo argentino se debilitó por el prolongado conflicto que mantiene el gobierno de Cristina Kirchner con los agricultores. Los motivos de la protesta agropecuaria de 128 días aún se mantienen.

El informe bursátil consigna que las ventas de soja caerán al menos de 48 a 46 millones de toneladas en la próxima campaña agrícola, lo que no se registraba desde mediados de los años 90.