Política: POLI-02
Ya no habrá sistema previsional privado
El gobierno quiere que todas las jubilaciones vuelvan al Estado
Los aportes de todos los afiliados a las AFJP se sumarán al régimen público, que pasará a ser el único. La capitalización continuará como opción y garantizan que los aportantes se jubilarán con los mismos haberes que les hubiesen correspondido. Dicen que la medida es para proteger las jubilaciones, ante la caída de rentabilidad de las administradoras.

De la Redacción de El Litoral

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner iba anunciar esta tarde el envío al Congreso de un proyecto de ley por el que se creará el Sistema Previsional Argentino, cuyo pilar será el régimen público de reparto, que será obligatorio, y que eliminará el de capitalización, que pasará a ser voluntario.

El anuncio de la jefa de Estado estaba previsto para las 17 en la sede de la Anses. Fuentes oficiales precisaron que "el dinero acumulado en las cuentas de capitalización pasará al Fondo de Garantía de Seguridad Social que administra la Anses".

De esta forma, el Estado se quedaría con unos 30 mil millones de dólares (dinero que hoy está en manos de las AFJP), además de recaudar unos 1.000 millones de pesos mensuales. Asimismo, el gobierno prevé ofrecerle trabajo dentro del Estado hasta a un máximo de 3.500 empleados que actualmente se desempeñan en las AFJP.

Protección

En la elaboración del proyecto, estuvieron trabajando hasta anoche en la Casa de Gobierno el jefe de Gabinete, Sergio Massa, el titular de la Anses, Amado Boudou, y el secretario Legal y Técnico, Carlos Zanini. Desde el gobierno, fundamentan la decisión en la necesidad de "proteger a los trabajadores activos y a los jubilados".

Según revelaron fuentes oficiales, el proyecto de ley creará un nuevo régimen que se denominará Sistema Previsional Argentino, cuyo "pilar central será el régimen público de reparto". El actual régimen de capitalización desaparecerá como tal y sólo quedará como opción "voluntaria". En las filas oficiales, afirman que "así ocurre en la mayoría de los países serios, como Estados Unidos o España".

Situación de los aportantes

La iniciativa contempla distintas situaciones que surgen como consecuencia del cambio de régimen. Tal es el caso de los trabajadores que aportan a las AFJP y que cuentan con dinero en sus cuentas individuales. En este caso, según los informantes, esos fondos pasarían a integrar el Fondo de Garantía de la Seguridad Social que administra la Anses y que hoy cuenta con 20 mil millones de pesos.

"Se les reconocerá los aportes como si los hubieran hecho al sistema público y sus haberes jubilatorios nunca serán inferiores a los que hubieran percibido en la capitalización", afirman los autores de la norma.

Al justificar la medida, en el gobierno sostienen que los trabajadores que aportan a las AFJP tienen lo que se denomina "valor cuota" y no una cantidad fija de dinero. "El problema con eso es cómo están valuados", sostienen y explican que el valor de los títulos que compraron con ellos es muy superior al valor del mercado y, por ende, "hoy se tiene la ilusión de poseer determinado valor cuando en realidad se tiene un 40 por ciento menos".

"Con la crisis internacional estos títulos caen todos los meses. Este año perderán un 20 por ciento. Eso estaba provocando que una persona que se jubila hoy no tiene nada en su cuenta. Las jubilaciones son muy bajas y como el año pasado se dio la garantía de la mínima, el Estado pone la diferencia entre lo que da la AFJP y la mínima", afirman.

Perspectivas

Según el gobierno, "este año el Estado puso 4.500 millones de pesos para financiar las jubilaciones de las AFJP. De 400 mil jubilaciones, 160 mil reciben complemento del Estado y 33 mil las abona totalmente el Estado". Para el caso de los que ya perciben jubilaciones de las AFJP, el proyecto contempla que el Estado se hará cargo de ellas, "tomando el mejor mes de 2008 como haber fijo". De aprobarse la norma, todos los trabajadores pasarán a aportar al sistema público.

En cuanto al futuro de los trabajadores de las AFJP, teniendo en cuenta que muchas desaparecerán, se informó que en el gobierno contemplan ofrecer trabajo a por lo menos 3.500 de ellos en el Estado. Calculan que unos dos mil empleados que actualmente realizan trámites previsionales se les ofrecerá empleo en la Anses, a unos 500 que realizan tareas de sistemas de evaluaciones se los tentará para incorporarse a la Superintendencia de Seguros y al resto en la Afip y Ministerio de Trabajo.

La noticia provocó ayer una marcada caída en la cotización de las acciones del sector financiero y una profunda baja en la paridad de los títulos públicos, al tiempo que el riesgo país superó largamente los 1.400 puntos básicos y el seguro ante un eventual default trepó hasta el 29 por ciento.

Contexto

La remisión del proyecto al Congreso se produce en momentos de una creciente necesidad financiera de fondos por parte del Estado nacional y en medio de la crisis financiera internacional. Se calcula que en la actualidad unos 7 millones de personas están afiliadas a alguna AFJP mientras que 3,6 millones de personas realizan aportes mensuales regularmente y el resto sufre moras, atrasos o inmovilizaciones en sus cuentas.

Cifras

Con el traspaso, el Estado se quedaría con unos 30 mil millones de dólares (dinero que hoy está en manos de las AFJP), además de recaudar unos 1.000 millones de pesos mensuales. Asimismo, el gobierno prevé ofrecerle trabajo dentro del Estado hasta a un máximo de 3.500 empleados que actualmente se desempeñan en las AFJP.

Un camino ajetreado

El Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJP) rige en el país desde el 1º de julio de 1994, mediante la ley 24.241 sancionada durante la presidencia de Carlos Menem y los ministerios de Domingo Cavallo (Economía) y Armando Caro Figueroa (Trabajo, del que depende la Anses). El SIJP puso fin a la exclusividad de la jubilación estatal, al crear un esquema mixto con dos regímenes: el de reparto, a cargo del Estado, y el de capitalización, administrado por las AFJP. Sin embargo, en este período hubo una serie de modificaciones:

*23 de setiembre de 1993: el Congreso sanciona la ley 24.241 que implanta el Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJP), que pone fin al régimen único previsional estatal. El nuevo sistema reconoce dos regímenes: de reparto (estatal, de las mismas características que el anterior) y de capitalización (mixto, con una Prestación Básica Universal, común con el régimen de reparto, y una parte privada manejada por las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones, AFJP).

*1º de julio de 1994: comienza a regir el SIJP. Aquellos aportantes que no hayan hecho expresa su determinación por alguno de los dos regímenes, son derivados automáticamente a una AFJP. Si bien, con límites, el aportante puede cambiar de administradora, no puede volver al régimen de reparto. Los aportes personales de los trabajadores en relación de dependencia pasan del 10 al 11 por ciento. La edad jubilatoria se sube en cinco años para hombres (65) y mujeres (60).

*Junio de 2001: el gobierno realiza un canje compulsivo de bonos, por el que ofrece Préstamos Garantizados, que pasan a las carteras de inversiones de las AFJP.

*Diciembre de 2001: se reducen los aportes personales a las AFJP del 11 al 5 por ciento, con el propósito de impulsar el consumo. A mediados de 2002, suben al 7 por ciento.

*27 de febrero de 2007: mediante la ley 26.222. Se establece el sistema de "doble vía" o libre opción jubilatoria, por el que termina la imposibilidad de volver al régimen estatal y se puede ejercer la libre opción cada cinco años.

*Enero de 2008: los aportes personales vuelven al 11 por ciento original.

*Octubre de 2008: se establece la movilidad de las prestaciones que permite actualizarlas en marzo y septiembre de cada año, en función de los recursos disponibles.