Agencia Télam / De la redacción de El Litoral
River Plate volvió a perder y a decepcionar. Esta vez fue ante Chivas de Guadalajara, que anoche lo superó 2 a 1, en el partido de ida por los cuartos de final de la Sudamericana. Omar Orellano y Fabián De la Mora marcaron los goles del combinado azteca. Sebastián Abreu, de penal, descontó para River. El partido se jugó en un semivacío estadio Monumental, con un aceptable arbitraje del peruano Víctor Rivera. Y el desquite se jugará el jueves seis de noviembre, en México, donde River estará obligado a vencer a Chivas para no quedar eliminado.
El "Millo" volvió a jugar mal, pero pese a eso no mereció perder. El arquero Víctor Hernández fue la gran figura de la cancha. "Ustedes perdieron con Boca pero nosotros volvimos a ganar...", cantaban los hinchas, justo en el comienzo del partido. Así de tensa era la tarde noche en Núñez.
Pero los jugadores, como no sintiendo el mensaje que llegaba desde la tribuna, salieron con todo a tratar de marcar la diferencia rápido. A todo esto, Simeone, quien llamativamente no fue apuntado por los hinchas presentes en el estadio Monumental, no paraba de gritar, de gesticular y de darle indicaciones a sus dirigidos, en una situación que desde fuera dio la sensación que ponía más nerviosos a los protagonistas.
Ese clima adverso lo aprovecharon los mexicanos, que optaron por refugiarse atrás, apostando todo a una contra. Y cuando la mano viene mal, no hay con qué darle. Si no, que lo digan los jugadores de River, quienes se tuvieron que ir al descanso perdiendo 1 a 0, luego de que Orellano señalara la apertura del marcador aprovechando un rebote que dio Ojeda.
En el complemento, como se esperaba, River intentó salir con todo a buscar el empate y los mexicanos se cerraron más atrás, dejando solo arriba a Arellano, quien se las arregló para complicar a la defensa "millonaria". Encima, cuando River pudo generar algo de peligro volvió a aparecer la figura de la cancha, el arquero Hernández, para ahogar cualquier esperanza de que llegara el empate. Para que la derrota fuera más dura y complicada de remontar en México, en una contra los aztecas ampliaron la diferencia, gracias al oportunismo de De la Mora y así dejaron el estadio Monumental siendo una verdadera caldera.
Sobre el final llegó el descuento de River, gracias al penal que sancionó Rivera, que Abreu cambió por gol, aunque no sirvió para calmar el malestar y que dejó a los de Núñez al borde de la eliminación de esta Copa Sudamericana.
River: Ojeda; Ferrari, Cabral, Tuzzio y Villagra; Fernández, Ponzio y Abelairas; Buonanotte; Falcao y Abreu.
D.T.: Diego Simeone.
Chivas: Hernández; Mejía, Reynoso y Magallón; Esparza, Araujo, Báez y Solís; Santana y Morales; Arellano.
D.T.: Efraín Flores.
Goles: en el primer tiempo, a los 44 min. Arellano (C). En el segundo tiempo, a los 3 min. De La Mora (C) y a los 45 min. Abreu, de penal (R).
Cambios: en el segundo tiempo, a los 10 min. Rosales por Fernández (R); a los 15 min. Olvera por Solís (C); a los 26 min. De La Mora por Moralez (C) y Archubi por Ferrari (R); a los 30 min. Salcedo por Falcao (R) y a los 43 min. Medina por Arellano (C).
Cancha: River Plate.
Árbitro: Víctor Rivera (Perú).
El vestuario de River, tanto el de los jugadores como el del cuerpo técnico que encabeza Diego Simeone, vivió una noche muy triste, según comentaron allegados a la entidad de Núñez, y el presidente del club, José María Aguilar, pasó para brindar su apoyo.
Caras largas, algunas lágrimas y mucho dolor fueron las imágenes que se pudieron observar en el vestuario donde los jugadores de River se ducharon y cambiaron después del partido, según contaron allegados a la entidad de Núñez.
Ante esa situación, José María Aguilar, titular "millonario", quien volvió antes de lo previsto de Zurich, pasó por el vestuario para brindarle su apoyo tanto a los jugadores como al cuerpo técnico. Con pocas ganas de hablar con la prensa, salieron del vestuario los jugadores de River y allí se pudo observar a varios con signos de mucho dolor, como Diego Buonanotte, quien estuvo a punto de lagrimear delante de todas las cámaras.
"Y ahora hay que ganar, no nos queda otra. Esto es así", dijo Buonanotte, mientras se entrecortaba su voz, tragando muchas veces saliva. El talentoso mediocampista de River se enojó mucho cuando se le preguntó si la victoria de Chivas había sido justa. "Que partido viste, generamos un montón de situaciones de gol, de ninguna manera merecimos perder", sentenció Buonanotte.
Un poco más calmo se mostró el zaguero Gustavo Cabral, quien al igual que Buonanotte destacó que deben ir a México a buscar una victoria porque "no queda otra y se puede conseguir. "De esta situación se sale ganando, otra no queda. El equipo demostró que puede revertir la situación pese al mal resultado", comentó Cabral.
Diego Simeone, el entrenador de River, aseguró anoche que está más vivo que nunca pese a que reconoció después de la derrota ante Chivas que tienen "mínimas chances" de clasificar a la siguiente fase de la Copa Sudamericana.
"El gol Äel de Sebastián AbreuÄ al final me puso muy contento, estoy más vivo que nunca. Chau", sentenció Simeone al finalizar la conferencia de prensa que brindó luego de la derrota ante Chivas en el estadio Monumental. Antes de esa frase se pudo observar a un Simeone abatido, con los ojos rojos, sabiendo que su equipo está al borde de la eliminación de la Copa Sudamericana, algo que el propio técnico no tuvo problemas en reconocer.
"Nos vamos a ir a jugar a México nuestras mínimas chances. Sabemos que tenemos chances muy chiquitas", sentenció el entrenador del conjunto de Núñez. Cuando se quiso consultar a Simeone sobre el partido desquite ante Chivas, que se jugará el próximo jueves 6 de noviembre, en México, el técnico respondió que no iba a hablar de eso "porque antes River tiene tres partidos por delante por el torneo local".
Sobre el cotejo de anoche, en el cual se pudo ver a un River desordenado pero vulnerando a los mexicanos en el primer tiempo, para luego ser un equipo apático en la parte final, Simeone indicó que sus dirigidos disputaron el mejor encuentro de los últimos meses. "Jugamos uno de los mejores partidos de los últimos meses, en todo momento buscamos el resultado. Yo observé un equipo vivo, que quiere salir de esta situación", subrayó el "Cholo".
"Los jugadores hicieron un partido importante, nunca bajaron los brazos y no merecimos perder, pero las cosas están dadas de esta manera", agregó el ex técnico de Racing y Estudiantes. A diferencia de lo que pasó ante Boca esta vez Simeone esperó a sus dirigidos en la puerta del túnel al finalizar el partido y allí palmeó a cada uno de los jugadores, para ser el último en ingresar a la zona de vestuario.
"Hicieron un esfuerzo enorme y lamentablemente se van con las manos vacías. Son cosas que a veces pasan en el fútbol", concluyó Simeone.