El Unicaja de Málaga se encontró con excesivos problemas para doblegar por 84 a 79 al remozado Le Mans francés, en la primera jornada de la Euroliga de básquetbol, competición en la que se mantiene invicto como local, ya que no pierde en su cancha desde el pasado 18 de diciembre de 2006.
El equipo malagueño era el favorito para ganar el partido de con Le Mans, al que ya se enfrentó la pasada temporada con claro signo malagueño, aunque el conjunto francés mostró un juego muy diferente, más compacto y con diversos jugadores, como el escolta estadounidense Dewarick Spencer y el pivot israelí David Bluthenthal, que le dieron fortaleza tanto exterior como interior.
El encuentro fue muy igualado durante los dos primeros cuartos. Con ventajas mínimas de ambos equipos, a excepción de algún tramo, minuto 8 (12-18) y 38-33, minuto 20. Tanto el Unicaja como el Le Mans se olvidaron del sistema defensivo y el enfrentamiento se volvió un intercambio de canastas, donde los andaluces salieron favorecidos momentáneamente.
A pesar de la incertidumbre el Unicaja supo administrar su poderío físico en el juego interior, en el que destacó el escocés Robert Archibald, y donde el equipo francés tuvo más problemas. En los últimos diez minutos los locales tuvieron lagunas, sobre todo defensivas, pero no le sirvió al Le Mans para intentar dar la sorpresa.
El Unicaja, por la mayor calidad de sus jugadores y porque el Le Mans inició la remontada demasiado tarde, venció, pero sudó y le costó mucho más que la pasada temporada.
El base de los Cavaliers de Cleveland, Delonte West, decidió visitar a un médico para solucionar una serie de problemas emocionales de depresión y "desorden de comportamiento" que le han afectado gran parte de su vida, antes de tener que abandonar el equipo.
El base recientemente firmó contrato de dos años con los Cavaliers, y dijo que hará lo necesario para continuar dentro de la organización.
"éltimamente había tenido un sentimiento de enojo, por lo que tuve que tratarme médicamente", dijo el jugador que no participó en tres juegos de pretemporada del 4 al 15 de octubre.
El jugador está tomando medicamento y atiende una sesión de terapia para controlar los desórdenes emocionales.
West, de 25 años, dijo que había sentido enojo hacia un árbitro durante un entrenamiento de los Cavaliers, el pasado 3 de octubre, y que discutió fuertemente con él.
Reconoció que el incidente fue una señal que le indicó que necesita tratamiento para combatir esa enfermedad que le ha molestado desde hace años. "Sí reconozco que necesito ayuda", dijo.
West dijo que sus problemas datan de la niñez, y que siempre ha encontrado la fórmula del bienestar en el gimnasio, pero que ha tenido una serie de problemas fuera del campo de juego.