Opinión: OPIN-03
Mesa de café
Reparto o AFJP

Erdosain

Hacía rato que no lo veía a Marcial tan enojado. El discurso de la presidente anunciando que va a estatizar las jubilaciones lo puso fuera de sí. Marcial desde hace años aporta a una AFJP y considera que a ese dinero se lo han robado. -Que yo sepa la Constitución nacional garantiza la propiedad privada y estos sinvergüenzas se han quedado con mi plata que, por supuesto, la van a usar para campañas electorales o para pagar deudas.

José no piensa lo mismo y curiosamente en este punto están de acuerdo con Abel: -La jubilación de reparto es el sistema social más justo para los trabajadores. Las AFJP fueron una estafa inventada por el menemismo para hacer negocios- dice José.

-Yo, -dice Abel- entre que la plata esté en manos del Estado o en manos de capitalistas ávidos de ganancias, prefiero que quede en manos del Estado que nunca nos va a jorobar. Las AFJP son muy buenas, pero cuando hacen un mal negocio o no obtienen los dividendos que esperaban, te largan duro. El Estado nunca lo hace.

- Yo creo -digo- que la discusión correcta debería tratar de enfocar el tema desde los intereses de los jubilados. Apoyo al sistema que le garantize a los viejos la mejor jubilación.

-Si es por eso, ni el público ni el privado lo asegura plenamente -dice José- pero debo admitir que el sistema de reparto es más justo, está pensado para ayudar a los trabajadores. Te recuerdo que los sistemas jubilatorios se pensaron para resolver el tema de los pobres, no de los ricos, ellos no necesitan jubilación, invierten, depositan en cuentas corrientes. La jubilación es un problema de los pobres.

-Admitamos -digo- que no estamos pasando por el mejor momento. La jubilación de reparto será muy justa pero hace rato que funciona mal, no sólo en la Argentina sino también en países ricos como Inglaterra o Alemania, por citarte algunos.

-Te doy la razón -dice Abel- para que el sistema de reparto funcione hace falta que cuatro aportantes sostengan una jubilación. En la actualidad la ecuación está empatada, por lo que, liberado a sus propios recursos, el sistema marcha inevitablemente a la quiebra.

-Pero la solución no son las AFJP- dice José

-La solución nunca habrían sido las AFJP si los gobiernos amigos del régimen de reparto no hubieran manoteado los recursos para pagar otras fiestas. Te recuerdo que fue Perón el primero que empezó la farra- dice Marcial.

-Yo te recuerdo que fue el peronismo el que le dio jubilaciones dignas a los trabajadores- contesta José.

-Las primeras jubilaciones en la Argentina las planificamos los radicales en tiempos de don Hipólito- agrega Abel.

-Admitamos -digo- que las jubilaciones por reparto se pensaron para atender las necesidades del mundo que salía de la guerra. El sistema estaba pensado en términos de solidaridad, pero no hay solidaridad que valga cuando hay gobiernos corruptos que usan la plata de los jubilados para otros fines.

-Yo sigo creyendo que el mejor sistema es el que garantiza la libertad de los aportantes -pontifica Marcial- al que le gusta al Estado que se vaya allí, pero los que creemos en las empresas privadas no tenemos por qué confiar los ahorros a los piratas del gobierno de turno.

-Y mucho menos se los debemos confiar a los piratas de las AFJP que cobraban los intereses más caros del mundo y que invocaban los beneficios de la propiedad privada pero necesitaban del Estado para que les asegurara los buenos negocios.

-No comparto- dice Marcial.