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En la Guerra Civil Española
Fanny Edelman, memoria viva de los brigadistas latinoamericanos
 A los 97 años, Fanny conserva su risa fresca y fácil y una asombrosa memoria para recordar los episodios más importantes de su agitada vida. Foto: Agencia EFE

Tiene 97 años, es argentina y todavía activa militante del Partido Comunista. A los 23 inició su "aventura española" junto con su compañero Bernardo Edelman, periodista y también socialista. Conoció y trató a los más importantes personajes del banco republicano. Ayer participó del homenaje que se rindió a los casi 600 brigadistas argentinos que participaron de la contienda.

Mar Marín

A los 97 años, la argentina Fanny Edelman, sobreviviente de las Brigadas Internacionales que apoyaron a la República española, rememoró, en una entrevista con EFE, la retirada de los brigadistas y la tragedia de la Guerra Civil, y anima a los familiares de las víctimas a recuperar su memoria.

Fanny Edelman, nacida en Córdoba en 1911, fue una las protagonistas del homenaje que se rindió ayer en Buenos Aires a los brigadistas argentinos -más de 600- que acudieron a luchar por la República en la Guerra Civil Española (1936-1939).

Pequeña, enjuta y extraordinariamente lúcida, recuerda cada detalle de sus dos años como brigadista en España y su lucha posterior contra la dictadura franquista y en defensa de los derechos de la mujer, la tarea en la que se ha volcado durante décadas. Con sólo 23 años emprendió su "aventura" española junto a su compañero, Bernardo, un militante socialista que trabajó como corresponsal de guerra.

"Fue una aventura dramática, trágica y hermosa a la vez", relata Edelman durante la entrevista, en la sede del Partido Comunista de Argentina, en el que milita desde su juventud.

La Guerra Civil "nos marcó para siempre y fortaleció nuestra convicción de que sólo una sociedad socialista puede modificar las condiciones de la vida humana", sostiene.

En España trabajó para el Socorro Rojo, viajó a Valencia siguiendo al gobierno republicano y después a Barcelona, aunque no se quedó hasta el final de la contienda y salió por Francia en 1938 porque el Partido Socialista reclamó a Bernardo en Argentina.

"Salimos muy doloridos, tristes e indignados", recuerda, "nos fuimos de España con la sensación de que traicionábamos a la República".

Durante sus dos años en España conoció a militares republicanos, dirigentes comunistas -como Dolores Ibárruri y Santiago Carrillo- y a algunos de los más importantes intelectuales de la época, desde Antonio Machado a Rafael Alberti.

De Antonio Machado rescata su convicción de que la República ganaría la guerra y su profundo dolor por su distanciamiento de su hermano Manuel, simpatizante del bando nacional.

"Fue una lección de vida, de los valores éticos y morales de esa personalidad con un destino trágico", explica.

Habla con admiración de Miguel Hernández, de su "rostro de campesino, y esa sensibilidad extraordinaria del artista, de una modestia impresionante, como son los grandes valores, modestos".

De Alberti y de su primera esposa, María Teresa León, con quienes se reencontró en Buenos Aires durante el exilio de la pareja, destaca su extraordinaria labor cultural "recorriendo la España republicana con su arte, con su voz y su poesía".

En la guerra conoció también "el valor de las mujeres españolas, que suplieron a los hombres en todas las actividades" y la "solidaridad" que se estableció entre el pueblo y los soldados republicanos.

Con la experiencia de casi un siglo a sus espaldas, reflexiona sobre los motivos de la derrota republicana y no le cabe duda de que "hubo traición" con la República y "se perdió la posibilidad de la paz".

Sin el triunfo del franquismo, asegura, "el nazismo no se hubiera aventurado a desatar la II Guerra Mundial y el mundo hubiera podido seguir otro rumbo".

Recobrar la memoria

A punto de cumplirse setenta años del final de la guerra, Edelman anima a los familiares de las víctimas a seguir con su lucha para "recuperar la memoria".

"Tiene una importancia enorme luchar por recuperar la memoria. Hay miles y miles de asesinados por el franquismo y hay que reivindicar la lucha del pueblo español, con sus aciertos y con sus errores", afirma.

Tras abandonar España, Fanny Edelman apoyó movimientos de solidaridad con la República y se convirtió en abanderada del reconocimiento de los derechos de las mujeres.

En su extensa actividad como dirigente comunista visitó varias veces Cuba y conoció a Fidel Castro, "una personalidad atrapante, de una extraordinaria cultura y una sencillez muy profunda", dice, y a Ernesto "Che" Guevara, de quien mantiene la visión "de su rostro, noble y bello".

Mientras se acerca al siglo de vida, Fanny prosigue con su actividad en el Partido Comunista y se vuelca en su otra gran pasión: sus dos hijos, cinco nietos y ocho bisnietos.

Los 600

No menos de 600 argentinos cruzaron el Atlántico para defender la República durante la Guerra Civil Española, algunos murieron, otros fueron encarcelados y casi todos cayeron en un olvido. Los brigadistas argentinos integraron el segundo mayor contingente de voluntarios latinoamericanos en defensa de la República, sólo superados por los cubanos, unos 1.200. El grueso terminó en la Brigada Lincoln, encabezada por estadounidenses, canadienses e ingleses, y una minoría se incorporó al ejército republicano.