Los aspirantes a la Casa Blanca Barack Obama y John McCain ingresaron hoy en la cuenta regresiva a los comicios del próximo martes con una puja final por el voto indeciso en Pensilvania, en medio de crecientes dudas entre los republicanos sobre sus chances de ganar la presidencia.
Con Obama al frente de los sondeos a nivel nacional y en los Estados más decisivos a una semana de las elecciones, incluso dos republicanos que supieron estar en la lista de McCain para ser sus compañeros de fórmula, Mitt Romney y Tim Pawlently, se mostraron escépticos de que el partido logre conservar la Casa Blanca.
Una nueva encuesta de Gallup mostró que casi la mitad de los seguidores de McCain cree que Obama ganará la elección, mientras que otro sondeo de Pew Research Center dio al candidato demócrata una ventaja récord de 16 puntos a nivel nacional, incluyendo un liderazgo entre los independientes de 48% a 31%.
Según el estudio de Gallup, siete de cada diez estadounidenses, sin importar su preferencia, creen que Obama obtendrá el pasaje a la Casa Blanca. De entre aquellos que dijeron que votarán a McCain, un 49% dijo que ganará Obama y un 46% mantuvo la fe en su propio candidato.
En un evento de recaudación de fondos en favor del líder del bloque republicano del Senado, Mitch McConnell, que el martes próximo defiende su banca, Romney, ex gobernador de Massachusetts, se refirió a "la posibilidad muy real de una presidencia de Obama", según informó la cadena CNN.
En Minessota, el gobernador Pawlently admitió que el panorama es desalentador para McCain, y que Obama "tiene ahora una ventaja bastante importante" en el Estado de inclinación republicana.
Los candidatos dieron comienzo a la última semana de campaña en Pensilvania, en un día de clima pésimo.
Mientras que McCain canceló un evento en el una vez pujante estado industrial del este del país debido al mal tiempo, Obama rindió tributo a los enfervorizados partidarios que se congregaron para verlo y oírlo en la ciudad de Chester pese a una lluvia persistente y a fríos vientos.
"Ésta es una multitud increíble para este tipo de clima", dijo el senador demócrata, de 47 años, quien busca convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos.
"Si vemos este tipo de dedicación el día de las elecciones, no hay manera de que no vayamos a traer el cambio a Estados Unidos", dijo Obama a una semana de los comicios, en los que se elegirá al sucesor del republicano George W. Bush y se renovará gran parte del Congreso norteamericano.
Luego de cancelar un acto al aire libre unos 80 kilómetros al sur del lugar donde habló su adversario, McCain, de 72 años, sí celebró un evento bajo techo junto con su compañera de fórmula Sarah Palin en Hershey, Pensilvania.
El republicano, que está detrás de Obama en las encuestas incluyendo Pensilvania, recibió hoy un nuevo golpe a su campaña cuando uno de los miembros de su propio equipo dijo anónimamente al sitio on line Politico.com que Palin era una "chiflada".
El senador McCain renovó sus esfuerzos por vincular a Obama con el "socialismo" en base a una declaración que el demócrata hizo en una entrevista en 2001 en la que parece lamentarse de que el movimiento por los derechos civiles de la década de 1960 no haya creado una mayor igualdad económica.
"Luego de meses de elocuencia de campaña, finalmente nos enteramos cuál es la meta económica del senador Obama: distribuir la riqueza", dijo McCain, citado por la cadena de noticias CNN.
"El senador Obama cree en la redistribución de la riqueza, no en las políticas que hacen crecer a nuestra economía y crean trabajo. No tiene nada de "justo' estrellar nuestra economía contra el suelo", agregó el candidato republicano.
Una fundación dedicada a registrar a los ciudadanos norteamericanos residentes en el exterior para votar ya lleva más de 4 millones de visitas en su página web, y se aguarda que haya una alta participación que podría influir en el recuento de sufragios.
Entre militares en función y ciudadanos que no residen en su territorio nacional, suman un estimado de 6 millones de personas las que podrían votar a presidente la semana próxima, según Overseas Vote Foundation (OVF, sus siglas en inglés).
"Los votantes que están afuera, pagan impuestos en Estados Unidos y quieren tener su voz, siendo muy importante también, la posición del país en el exterior", dice el presidente de la Fundación, Chip Levengood.