Rafaela (De nuestra agencia).-Con estos conceptos, llenos de emotividad, la directora del establecimiento, profesora Silvia Barolo, rindió homenaje a los inmigrantes (italianos, judíos, alemanes, polacos, franceses, españoles, suizos) que se instalaron en la Colonia Palacios allá por 1880 y trabajaron denodadamente para lograr la creación de la hoy centenaria escuela primaria de la localidad.
La iniciativa dio sus frutos con el transcurso del tiempo y la Escuela Nº 6082 Francisco Ramírez, se transformó en uno de los pilares fundamentales para la construcción de esa historia de aspiraciones e ideales de progreso, paz y justicia forjada en la convivencia de las razas y credos que se dieron en su seno.
El primer siglo de vida y el inconmensurable aporte del establecimiento educativo a la región no podían ser pasados por alto y, con ese fin, se programaron distintas actividades que tuvieron cierre el domingo 19 de octubre con un acto que reunió en el local escolar a varias promociones de ex alumnos y ex docentes de toda la región. Este encuentro conmovedor logró rememorar la vida de la institución y sus hacedores.
Previo al comienzo de esta celebración, se vivieron momentos de gran entusiasmo en los que se sucedieron abrazos, desbordantes de afecto entre compañeros y docentes de distintas promociones que derivaron inevitablemente en nostálgicos recuerdos del paso por las aulas de la escuela.
Un momento de gran algarabía significó la llegada de Kurt Wolff (inmigrante judío-alemán, venido especialmente para el festejo) y Marilyn Osorio, ambos ex alumnos de la escuela Francisco Ramírez en un sulky (cedido por Armiño Seiferheld), el mismo en el que concurrían a la escuela varias décadas atrás.
La ceremonia comenzó con el toque de campanas, a cargo de la portera más antigua de la escuela, y tras el izamiento de la bandera y la entonación del himno nacional se descubrieron placas recordativas del Ministerio de Educación, del senador Felipe Michlig, de la comuna de Palacios, delegación Regional de Educación y de ex alumnos.
Los discursos estuvieron a cargo de la directora del establecimiento, el senador Felipe Michlig y la delegada Regional de Educación, profesora Alicia Torassa.
Los festejos continuaron con la implantación de un árbol en recordación de los 100 años de la escuela, la entonación de la canción del centenario, a cargo de alumnos y del profesor Néstor Díaz y la presentación de la revista por el acontecimiento realizado por las docentes María Fernanda Barrientos y Mariana Coronel.
Posteriormente, los 400 asistentes se reunieron en un almuerzo de camaradería en el que las anécdotas llegaron en gran oleada a la memoria desde ese lugar mágico que fueron los años de primaria, cerrando una celebración que quedará guardada, por mucho tiempo, entre las vivencias más cálidas de los concurrentes.
Una fiesta bien organizada con un acto muy bueno gracias al trabajo realizado por la gente de la cooperadora. "Fue muy lindo ver a las personas que se encontraron con viejos compañeros que hace mucho no se veían. Todo fue muy emotivo", remarcó el presidente comunal Adalberto Elsener.
Palacios
es una localidad del departamento San Cristóbal que está ubicada al oeste de la provincia. A este pueblo, arribó el primer grupo grande de inmigrantes polacos judíos, marcando el inicio de la colonización agrícola judía en Argentina, de acuerdo a la información registrada en el sitio de Internet del relevamiento patrimonial que realizó la provincia de Santa Fe.
La escuela de Palacios comenzó a gestarse en 1893 cuando por iniciativa de Stela de Durietz, la comisión de Fomento gestiona ante el Consejo de Educación de la provincia la creación de un establecimiento en esta localidad.
Quince años más tarde, el gobierno provincial creó la Escuela Provincial Nº 62 y en 1908 ya contaba con una matrícula de 68 alumnos, y en 1914 llegaba a 160.
En abril de 1951, inauguró su edificio propio, con 5 aulas para albergar a 177 alumnos. En tanto que el jardín de Infantes comenzó con sus actividades en 1975; y el nombre de escuela Nº 6062 Francisco Ramírez se impuso en 1978, con el traspaso de las escuelas a la provincia.
En junio de 1981, se creó el comedor escolar para 70 comensales. En la actualidad, son 90 los alumnos del pueblo y de la zona rural, que abarca aproximadamente 23.000 hectáreas, los que concurren al establecimiento.