DyN/Télam
Un gendarme que se encontraba de guardia en una garita en el peligroso barrio de Fuerte Apache, en Ciudadela Norte, fue asesinado esta madrugada de un balazo en la cabeza. La víctima fue identificada como Omar Roberto Centeno, de 28 años, oriundo de Salta, casado y padre de dos bebés, uno de un año y el otro de un mes de vida.
El comandante general de la Gendarmería, Jorge Nieto, informó que los disparos fueron hechos contra Centeno a muy corta distancia, directamente hacia el puesto 15, donde cumplía su tarea de vigilancia.
Nieto dijo que la fuerza estaba consternada por el asesinato del joven que había llegado hace poco más de un mes desde Salta a esta capital para que su esposa diera a luz, y que tenía seis años de antigüedad en la fuerza.
El asesinato se produjo alrededor de la una de la madrugada y la policía dijo contar con "indicios" sobre los responsables, que se mantenían en reserva para no entorpecer la investigación.
Señaló el comandante que los autores del crimen le dispararon a Centeno a la oreja desde una distancia de 40 a 50 metros y murió en forma instantánea, tras lo cual testigos dijeron haber visto a un auto que salía a gran velocidad.
Afirmó además que este año también había sido baleado un gendarme en Fuerte Apache y el año pasado se había registrado un caso similar, en que habitantes del lugar, aguantadero de bandas de delincuentes, disparan contra las fuerzas de seguridad allí apostadas.
Nieto, al ser consultado sobre si la fuerza contaba con todos los elementos necesarios para proteger a sus hombres respondió que ""éstos son los medios de que disponemos" y "usamos el equipamiento de acuerdo a las situaciones y la disponibilidad".
Consultado sobre si sienten respaldo político, Nieto afirmó: "Permanentemente estamos siguiendo las pautas y orientaciones de la cadena de comandos correspondiente, y el respaldo es permanente a nuestro trabajo".
En la mañana, un vecino del barrio que dijo tener alguna información sobre el asesinato había sido trasladado a la comisaría de la zona. Más de cincuenta efectivos de la Gendarmería Nacional realizaban numerosos allanamientos en busca de los autores del asesinato.
Un vecino del barrio Fuente Apache dijo hoy que el autor del crimen de un gendarme en un puesto de control instalado en ese complejo habitacional fue un "pibito" que lo hizo "por diversión".
El joven vecino dijo que el agresor se refugió luego en el asentamiento, aunque aclaró que "nunca" se va a saber quién fue, ya que es "una ley del barrio" no revelar ese tipo de información. El joven hizo esas declaraciones a la prensa que cubría el crimen del gendarme Roberto Centeno durante esta madrugada y, tras aportar esos detalles sobre el presunto agresor, fue introducido en un patrullero por la policía y llevado a la DDI de San Martín para declarar como testigo.
"Creo que por diversión pasó esto, fue un flash, vino un pibito de laburar, que capaz que se habrá ido a las 6 ó 7 de la mañana a meterse a una casa, y vio a los gendarmes que estaban pestañando y le tiró un tiro y salió a correr para adentro del barrio", relató el vecino.
El joven vecino aseguró que del interior del barrio Ejército de los Andes -conocido como Fuerte Apache- "nunca" se va a dar a conocer quien fue el asesino.
"Acá en el barrio, si lo vieron (al agresor) no van a decir nada. Acá no se ve, no se dice, ni se hace nada, no por miedo, sino porque es una ley del barrio", concluyó.