Información General: INFO-02
Opinión
Un feroz aprendizaje

Raúl Alfonsín (*)

(...) Cuando decíamos que "con la democracia se come, se cura y se educa", estábamos diciéndole al país que mientras no se garantizaran los derechos sociales básicos como el acceso al alimento, la salud y la educación, la democracia que comenzábamos a construir hace 25 años no sería completa (...).

El dolor de lo vivido nos hizo aprender ferozmente la diferencia entre la vida y la muerte y, felizmente, para las próximas generaciones, la diferencia entre la democracia y la dictadura.

Parece poco, pero nos costó más de 50 años de alternancia cívico-militar entender que el pueblo, y sólo el pueblo, es capaz de decidir su destino y que, como sosteníamos en 1983, las grandes mayorías no tienen derecho a permanecer en silencio (...)

En 1989, cuando debimos entregar el gobierno de forma anticipada, existía un recalentamiento de la situación política artificialmente producido. Visto ahora, desde la distancia que nos otorga el tiempo, confirmamos lo que creíamos en aquel entonces: con un siete por ciento de desocupación, con libertades individuales plenamente garantizadas, con una infatigable voluntad de diálogo hacia todos los partidos de la oposición y con la firme decisión de entregar el gobierno a mi sucesor con el mayor espíritu de colaboración, en esas condiciones se produjo un estallido que no dejó otro camino que acelerar el traspaso del poder.

Asaltos a supermercados, paros parciales cotidianos, huelgas generales, violencia callejera, pedidos del justicialismo para que yo renunciara y discursos que originaban corridas bancarias fueron el detonante. El hambre y la desocupación eran los principales argumentos. Pocos años después, la administración que me sucedió llevó la desocupación al veinte por ciento, cerraron cientos de fábricas, la marginalidad se extendió como una epidemia social, más de la mitad de la población quedó por debajo de la línea de pobreza y se instaló una grave corrupción. Todo eso sin que se produjera estallido alguno.

En este contexto, 25 años después estamos conformes con lo hecho (...). El logro radical no fue que la transición se haya dado en los términos anhelados sino, llanamente, en que se haya dado.

(*) Ex presidente de la Nación. Extractos de la columna de opinión publicada hoy en Crítica de la Argentina.