Escenarios & Sociedad: SOCI-01
Ricardo Darín
Actor multifacético
FOTO: AGENCIA EFE.

El actor Ricardo Darín, que terminó de rodar en Chile "El baile de la Victoria" bajo la dirección de Fernando Trueba, sostuvo en una entrevista que siempre le toca hacer de ladrón, escritor o periodista. Elogia la novela de Antonio Skármeta que da origen a la película y habla de la concentración.

Actor, director y guionista, Darín ha trabajado con destacados cineastas argentinos, como el desaparecido Eduardo Mignogna ("El faro del sur" y "La fuga") o Juan José Campanella ("El mismo amor, la misma lluvia", "El hijo de la novia" y "Luna de Avellaneda"), con quien ya comenzó a grabar "La pregunta de sus ojos", la historia de un funcionario de juzgado que se empeña en escribir una novela.

ÄEn "El baile de la victoria" vuelve a hacer de ladrón.ÄEs un estigma, siempre hago de ladrón o de escritor o de periodista. ÄPero este ladrón es un poco menos pícaro.ÄNo sé, ¨eh? Éste es más veterano, es un especialista en otra cuestión. ÄPero está ya de vuelta, un poco cansado.ÄSí, es un hombre que estuvo preso y se supone que atravesar por una circunstancia como ésa debe ser bastante fuerte, bastante pesado. ÄY además es un doble perdedor, porque su mujer lo hace a un lado, pero finalmente Victoria tampoco es para él.ÄNo sé muy bien, nunca estuve muy de acuerdo con los criterios generales que rigen los términos "perdedor" y "ganador". Mi padre decía que "si un amigo te va a defraudar, que lo haga rápido, así no perdés tiempo"; de modo que no sé si mi personaje pierde o gana. Yo creo que cuando la gente se saca la careta, lo que te parece una pérdida puede resultar siendo una ganancia, después de un razonamiento más tranquilo. ĨCómo es trabajar con Fernando Trueba?ÄFantástico. Fernando es un ser increíble, un tipo único, el molde se rompió con él. Yo estoy intentando ser su amigo. Nuestro trabajo es ése. Un equipo de filmación es como una familia sustituta, porque tenés que aprender a convivir con gente a la que no conocías antes. Hay que tratar de ser perceptivo y comunicativo para no quedarse aislado. Esto muchas veces se transforma en un lazo, en un vínculo y otras no. Éste es un caso que creo que no vamos a dejar pasar de largo, porque es un placer trabajar con Fernando.

Borrar fronteras

ÄEn esta película, como ya viene siendo habitual de un tiempo a esta parte, trabajás con un equipo internacional; hay actores españoles, argentinos, chilenos, brasileños. ¨Empieza ya a forjarse una comunidad iberoamericana del cine que puede en algún momento constituir un referente mundial?

ÄOjalá, creo que no, que todavía estamos muy lejos de eso.

ĨPor qué?ÄPorque todavía estamos tratando de averiguar cuáles son las cosas que nos unen y muchas veces nos quedamos detenidos en las que nos separan. Yo creo que vamos a estar más cerca cuando entendamos que son muchísimas menos las cosas que nos diferencian, porque a todos nos pasa más o menos lo mismo en determinadas regiones, y Latinoamérica es un lugar muy especial. Lo que planteás es idílico; deberíamos borrar fronteras. ÄQuizás porque el lenguaje del cine, del arte en general, es universal y no entiende de fronteras. Una película como "El hijo de la novia" puede conmover al público español o al argentino.Ä...o en Rusia, Colombia o Canadá. Son historias con temas centrales que son propios del ser humano y que nos permiten viajar lejos e incluso darnos a conocer y a entender en lugares con los que creemos que no tenemos cosas en común. Lo que planteás de la comunidad iberoamericana Äentendida ésta como Latinoamérica, España y la comunidad hispanaÄ es una utopía. El epicentro de eso es una zona del planeta que es maravillosa, con gente con mucha sensibilidad y muchos atributos, y muchas veces no es justamente evaluada. ĨQué te parece la novela de Antonio Skármeta y la adaptación que han hecho el propio Skármeta, Fernando Trueba y su hijo?ÄLa novela es extraordinaria, arrolladora, vehemente, te lleva por delante. Yo creo que la versión cinematográfica que han hecho tiene una virtud muy grande y es que no compite con la novela. Yo atravesé por una situación similar con una película que me tocó dirigir, "La señal", basada en una novela de Eduardo Mignogna, y elegí un camino de distanciamiento de la novela precisamente para preservarla, y en este caso creo que ocurre algo similar. ĨEs una historia muy localista o podría haber transcurrido perfectamente en Uruguay, Argentina, España?ÄSí, pero si hay algo que tiene de atractivo es que es una historia chilena. Además, en el cine todos terminamos por entender más o menos de qué estamos hablando.

La concentración

ĨEs difícil mantener el mismo nivel de concentración en el cine que en el teatro o la televisión?

ÄLa metodología de trabajo en cine es rara, tiene la particularidad de que uno tiene que estar dispuesto a hacer la secuencia 8 y la 147 en el mismo día con una diferencia de apenas 40 minutos, cuando evidentemente el personaje y las circunstancias narrativas de la historia no son las mismas. Esa metodología de trabajo es lo que nos complica a los actores de cine, a diferencia del teatro o a diferencia de otras manifestaciones en donde el trabajo cronológico es más respetado.

De la redacción de El Litoral-EFE