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Patricia Vázquez
El presidente de México, Felipe Calderón, perdió a dos piezas clave en la lucha contra el crimen organizado con la muerte en un accidente aéreo del ministro de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y de su asesor para temas de seguridad, José Luis Vasconcelos, junto con, al menos, otras seis personas.
En un aparatoso accidente, cuyas causas se desconocen, aunque no se descarta un atentado, el avión en el que viajaban, un Learjett 24, se estrelló e incendió en una concurrida calle de la ciudad de México en las últimas horas de la tarde de ayer, una hora pico para el tránsito de la capital.
En el siniestro, resultaron heridas al menos 40 personas, entre transeúntes y ocupantes de vehículos que circulaban en ese momento. De ese total, ocho están muy graves, dijo el alcalde capitalino, Marcelo Ebrard.
Unos 30 automóviles ardieron tras el impacto y fueron desalojados los edificios de los alrededores, sobre los que no llegó a impactar la aeronave gracias a las maniobras del piloto.
Efectivos del Ejército, de la Fiscalía y de Aeronáutica Civil recogieron muestras de los restos de la aeronave, así como la caja negra para averiguar las causas del accidente.
En un mensaje a la nación a su llegada de una gira por el país, Calderón, visiblemente conmocionado, prometió una profunda investigación de las causas del siniestro en las que falleció su ministro de Gobernación, brazo derecho e íntimo amigo.
Junto a Mouriño y Vasconcelos murieron la directora de Información de Gobernación, Norma Diez, el portavoz de esa dependencia, Miguel Monterrubio, y el coordinador del ministerio, Arcadio Echeverría. También fallecieron el piloto Julio César Ramírez, el copiloto Álvaro Sánchez y la sobrecargo Gisel Carrillo.
Mouriño y los demás ocupantes del avión se trasladaban a la Ciudad de México desde el Estado central de San Luis de Potosí, donde habían asistido a la firma de un Acuerdo Estatal por la Legalidad, la Seguridad y la Justicia.
"Su muerte me causa un enorme pesar pero al mismo tiempo un motivo poderoso para pelear sin descanso y ahora más que nunca por los ideales que compartimos", dijo Calderón, tras señalar que posteriormente dará a conocer los cambios en el gabinete que habrá de realizar por este hecho.
Mouriño, quien nació en Madrid en 1971 y se nacionalizó mexicano a los 18 años, fue nombrado secretario del Interior en enero pasado por el presidente de México.
Desde su cartera, Mouriño se encargó de coordinar las acciones de seguridad del gobierno de Calderón, quien libra una guerra contra poderosos grupos de narcotraficantes que se ha cobrado en lo que va de este año más de 4.200 muertes, según datos extraoficiales.
Hijo del empresario español Carlos Mouriño, dueño del equipo Celta de Vigo, Mouriño era, además del brazo derecho de Calderón, el ministro más joven de su gabinete.
El ministro de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, no descartó que se trate de un atentado y dijo que no hubo al parecer "ninguna falla" en el vuelo, aunque en los minutos previos al accidente la aeronave "suspendió la comunicación" con los controladores aéreos.
"Todo indica que es un accidente porque las partes del avión están completas; la turbina y el fuselaje están completos", dijo Téllez al recordar que "cuando se trata de una causa distinta de incidente se dispersan las piezas" en el momento del impacto. No obstante, adelantó que se investigarán todas las posibilidades.
El ex vicefiscal contra el crimen organizado se había retirado de la Fiscalía General en agosto pasado después de 20 años de servir en esa institución para ser llamado posteriormente por Calderón para asesorarle.
Vasconcelos, objetivo de varios atentados del narcotráfico que resultaron fallidos, fue el responsable, como vicefiscal jurídico y de asuntos internacionales, de la extradición en casi dos años de más de un centenar de delincuentes.
El hombre que persiguió a los barones de la droga durante 20 años y fue artífice de la extradición a Estados Unidos de capos del crimen organizado, José Luis Santiago Vasconcelos, murió hoy en un accidente aéreo, junto con el ministro mexicano de Gobernación, Juan Camilo Mouriño.
Santiago Vasconcelos llegó a conocer las redes de seguridad y desde diversos cargos, entre ellos la Vicefiscalía contra el crimen organizado, intentó desbaratar a las poderosas bandas de la mafia, que le quisieron quitar la vida en varios atentados.
En agosto pasado, luego de dos décadas de servir en la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía), Santiago Vasconcelos renunció al cargo de vicefiscal jurídico y de asuntos internacionales, desde el que encabezó la más importante serie de extradiciones de capos a Estados Unidos, que ahora superan la cifra de cien.
Entre los barones de la droga cuya extradición permitió Santiago Vasconcelos figuran Osiel Cárdenas, líder del cartel del Golfo, y Héctor "El Güero" Palma, del cartel de Sinaloa.
Días después de su separación de la PGR fue llamado por el presidente de México, Felipe Calderón, para coordinar el cambio al sistema judicial del país, en medio de una ola de violencia atribuida al crimen organizado que se ha cobrado miles de vidas en los últimos tres años.
Santiago Vasconcelos fue nombrado titular de la Secretaría Técnica para la implementación de las reformas constitucionales sobre seguridad y justicia penal, aprobadas en abril pasado.
Estaba encargado de verificar, coordinar y dar seguimiento a todos los trabajos para que estas reformas se implementen en el sistema de justicia penal.
Santiago Vasconcelos era considerado uno de los más reconocidos expertos a nivel internacional en materia de combate a la delincuencia organizada y fue blanco de varios atentados, uno de ellos en diciembre de 2007. Este atentado había sido planeado por un grupo de sicarios, que fue capturado en Ciudad de México en posesión de un arsenal.