Deportes: DEPO-04
Colón, Unión y una maduración consciente...
¨Cuál es el momento de poner a los pibes?
Si bien falta que Santa Fe genere un jugador distinto (puede que con el tiempo se logre), los Ramírez, Lucas Acosta y Ojeda son algunos ejemplos interesantes para este momento de apoyo a las inferiores.

Enrique Cruz (h)

Una vez, un entrenador (no de Primera) señaló: "En Santa Fe no sólo faltan jugadores, también faltan formadores". No viene al caso mencionarlo, pues tampoco es necesario volver sobre el tema para polemizar. Se respeta la opinión más allá de que no se comparta. Al menos, soy un convencido de que hubo y habrá entrenadores de chicos idóneos en lo técnico, capaces y, además, formadores del niño como futuro hombre. Si miramos muy atrás en el tiempo no se puede ignorar a dos "próceres" como Panetto o Neato Grasso, en Unión. O destacar lo que en su momento significó la llegada de un Rubén Cheves a Colón, traído por Urriolabeitia con la prosapia de Estudiantes de La Plata. O un profesor Carlos Hurtado. O el "Gringo" Zuliani, formador de jugadores que llegaron como el Zurdito Verdirame, Javier López, Cototo Balbuena, Claudio Chena y otros de no tanto nombre ni trayectoria como Miguel Gómez, por ejemplo.

La lista puede seguir en "viejos sabios" de la Liga, como "Batata" Caraballo (otro que participó del crecimiento de varios jugadores), el "Patón" Aguirre. O en tipos de tremendas condiciones técnicas y humanas como el "Chueco" Miguel Robledo (hoy trabajando en Universidad en la Liga pero un hombre al que se debe recuperar para que esté más cerca de aquellos que transitan decididamente el camino que lo lleve a convertirse en jugadores profesionales) o "Cacho" Villalba.

Es larga la lista y el riesgo de caer en olvidos imperdonables es grande. La cuestión es dejar en claro que no son pocos los que trabajaron Äy muchos aún lo hacenÄ convencidos de las condiciones de ese chico que están formando. Y así lo hicieron saber: todavía recuerdo muchas charlas con el "Gringo" Zuliani hablando hasta por los codos de esos jugadores que aún estaban en la etapa de la adolescencia y que él ya los veía con llegada y condiciones.

¨Cuál es el momento de poner a los pibes? es la pregunta que nos hacemos todos en el mundo del fútbol y la respuesta es variada. Soy un convencido de que las condiciones ideales no existen. Mucho más en este momento de tanta competitividad y urgencias. ¨O acaso hay un técnico capaz de inmolarse en su puesto por llenar el equipo de juveniles, sabiendo que si pierde tres partidos empieza a rodar su cabeza? Lo ideal no existe, pero sí es bueno asumir riesgos. Para eso, es necesario que el técnico lo asuma y que la dirigencia (­y la gente!) acompañen.

Un perfil para defender

Colón se ha lanzado por fin a trabajar en serio en inferiores. La contratación de Rossi, el predio, la promesa dirigencial de mejoramiento de sueldos para los profesionales que trabajan, la enorme importancia de tener un técnico que se está fijando mucho en los chicos de abajo y los pone, los ejemplos que se están creando a partir de los goles de Tito Ramírez y de este buen momento de Lucas Acosta y Alfredo Ramírez, más el lugar en el banco que alguna vez ocupó Quilez o lo cerca que están Facundo Sánchez (atención con este volante) o Ledesma.

Es probable que Colón no haya elegido el mejor momento para hacerlo. El promedio no es lo suficientemente tranquilizador como para trabajar sin esperar resultados inmediatos. Un pequeño traspié coloca al equipo en una posición complicada y es por ello que cada partido debe tratarse como una verdadera final. Pero alguna vez se tenía que empezar.

Vignatti no lo hizo a pesar de que disfrutó, a través de un gran negocio, de los millones de dólares que dejó la venta de un producto genuino del club como César Carignano. Eso sí. Vignatti contrató a un hombre capaz como Miguel Restelli. Y los frutos de hoy también, en parte, corresponden a su labor.

De todos modos, el proyecto deportivo de Vignatti nunca contempló un apoyo total a las inferiores. Fue claro, por ejemplo, cuando llegaron a Santa Fe jugadores de no tanta chapa pero sí con aspiraciones de progreso, y así se pudieron armar equipos que consolidaron la permanencia en Primera y hasta lograron clasificar a Colón para las distintas copas que jugó durante su mandato, con un roce internacional que no se discute. Tampoco Darrás le dio un impulso en serio a las inferiores, cuando se armaron equipos y se trajeron entrenadores (como Basile y antes a Maturana, con Vignatti) que llegaron a Santa Fe con el objetivo de pelear arriba o directamente ser campeones, como se encargó de decir en su primer encuentro con la prensa santafesina el propio Basile.

El gran aliado que tiene Colón en este trabajo arduo que encaró, es el convencimiento dirigencial y el "Turco" Mohamed. El presidente Lerche no se cansa de decirle a quien quiera escuchar que Godano, Uliambre y Cococho Alvarez van a trabajar con Rossi en la detección de talentos y "hasta les voy a comprar un auto para que viajen por todos lados, como ya lo está haciendo Rossi". Y Mohamed no para de pensar en que esta respuesta de Alfredo Ramírez y Lucas Acosta, se puede prolongar en varios más. Por eso, sigue de cerca los partidos de reserva, los de los chicos de AFA, habla mucho con Sciacqua y Rossi y, además, ha llevado a varios jugadores amateurs o de primer contrato, al plantel profesional.Unión lleva más tiempo en esta dura tarea, pero siempre ha recurrido a sus canteras cuando el equipo estuvo en la B. Ahora cuenta con un plantel propio, busca acrecentar su infraestructura (Vega no quiere irse sin antes haberle dejado un predio con varias canchas al fútbol amateur) y siente la necesidad de apostar a esta receta como única y vital para la generación de recursos. Hoy, la aparición de un arquero como Ojeda, del propio "Tarrito" Pérez y de varios más (Yacob, Márquez, etcétera) son un buen aliciente para esperar buenas respuestas futbolísticas y económicas.Muchos dicen que a Santa Fe le está faltando que surja un jugador distinto. Y puede ser cierto. Pero para eso hay que trabajar y empezar a adaptar estructuras y circunstancias para que esa aparición se produzca. Será sólo cuestión de tiempo.