Agencia Télam / De la redacción de El Litoral
Fuentes de la entidad "millonaria" le confirmaron a Télam que el "Cholo" tenía la decisión tomada y el vicepresidente Julio Macchi comunicó la noticia en forma oficial, destacando que el reemplazante "deberá ser un hombre de la casa".
El primer nombre que se menciona para reemplazar a Simeone es el de Américo Rubén Gallego, aunque siempre está la sombra de Ramón Díaz, quien de alejarse de América, de México, sería un serio candidato a estar en el banco de suplentes de River.
La eliminación de la Copa Sudamericana frente a Chivas de Guadalajara fue el último empujón para la salida del Simeone, algo que ya se venía anunciando desde hace mucho. Simeone comunicó su decisión de dejar el club en una reunión, después de la eliminación ante Chivas, de la que participaron el presidente del club, José María Aguilar; el secretario Mario Israel; el presidente del consejo de fútbol, Rodolfo Cuiña, y el ayudante de campo, Nelson Vivas.
Allegados al cuerpo técnico le contaron a Télam que los dirigentes intentaron convencer al ex entrenador de Racing y Estudiantes de La Plata para que continúe, pero se mostró muy firme en sus convicciones, ante la falta de respuestas de sus dirigidos dentro del campo de juego.
El viaje a México de Aguilar en la previa al partido por el certamen continental hacía presagiar que el mandamás "millonario" intentaría convencerlo para que continúe más allá del resultado deportivo, aunque él mismo haya reconocido "no servir para ser contenedor".
A pesar de que todos apostaban por la continuidad de Simeone, el nombre del "plan B" para reemplazarlo circula por los pasillos del estadio Monumental desde hace rato, y es un hombre de la casa como Américo Rubén Gallego, quien ya fue apalabrado en su momento ante la posibilidad de un desenlace como el que finalmente ocurrió.
Por lo pronto, el lunes asumirá Jorge Gordillo, el técnico de la reserva, y se quedará con los profesionales hasta que se resuelva cuál será el entrenador que asumirá "el fierro caliente" que es River, en el peor semestre de su historia.
Las caras largas a la salida del vestuario visitante del estadio Jalisco presagiaron la renuncia de un entrenador que sigue siendo valorado por los dirigentes de River, a tal punto de querer renovar su contrato hasta que finalice el mandato de José María Aguilar.
Algunos jugadores en la intimidad reconocieron que la culpa es de ellos, pero salvo el uruguayo Sebastián Abreu, un referente que siempre da la cara en los malos momentos, nadie salió a respaldarlo públicamente, optando por el silencio que el mismo Simeone propuso cuando las cosas se pusieron complicadas.
Américo Rubén Gallego es el entrenador con más antecedentes de todos los que se mencionan para reemplazar en River al renunciante Diego Simeone, protagonista de la peor campaña en torneos locales de la historia del club.
El "Tolo" Gallego fue campeón en todos los equipos que dirigió, menos en Tigres de Monterrey, de México. El ex volante central comenzó su carrera como ayudante de Daniel Passarella en River, para luego asumir como entrenador cuando el "Kaiser" se hizo cargo del seleccionado argentino. En su primera experiencia como técnico sacó campeón invicto al equipo de Núñez, en el torneo Apertura de 1994, pero luego se tuvo que ir con Passarella al seleccionado.
En su segundo paso por River, en el año 2000, esta vez fue el turno de festejar en un Clausura. Seguía saliendo campeón. Todo lo que pasó por Gallego lo hizo oro, porque asumió en un Independiente necesitado de títulos, con peligro de descenso y logró el Apertura 2002, para dos años más tarde asumir su mayor compromiso y prueba como técnico, cuando volvió a su club de origen, Newell's Old Boys, donde también dio la vuelta olímpica.
Su paso exitoso lo llevó al banco de suplentes del Toluca de México, donde consiguió el octavo título en la historia del club, en 2005 Äademás de lograr la Copa Campeón de CampeonesÄ, alcanzando el récord de Alfredo Di Stefano, de obtener cuatro títulos en cuatro equipos diferentes.
La única "mancha" en su carrera como técnico ocurrió en Tigres, donde estuvo desde 2007 en un paso sin éxitos, dejando su cargo después de una goleada histórica en contra, 6-1 ante el Pachuca, en febrero de 2008.