Un merecido reconocimiento recibieron días atrás aquellos hombres y mujeres que -hace más de 50 años- dejaron su tierra natal para buscar otros rumbos, una vida mejor, escapar de una guerra o la miseria en la Argentina que les ofrecía posibilidades laborales.
Muchas fueron las realidades que a cada uno le tocó vivir en su desarraigo y otras tantas fueron las penas y glorias que debieron afrontar en todos estos años, tras su radicación en este país que comenzaba a florecer, con la ayuda de aquellos inmigrantes.
El lunes 10 de noviembre, en el escenario principal de la Fiesta de Colectividades de Rosario, se realizó la entrega de los diplomas de honor a los representantes de la comunidad italiana en el marco de los festejos de los cien mil ciudadanos de esa nacionalidad.
La apertura del acto estuvo a cargo del Arq. Daniel Zárate, jefe de la Delegación Rosario de la Dirección Nacional de Migraciones, quien luego entregó la distinción de diplomas de honor a inmigrantes como más de 50 años de residencia en el país, acompañado por el cónsul general de Italia, Claudio Miscia. El intendente de Rosario acompañó con su presencia este emotivo acto, que concluyó con la entonación de algunos versos de la canción Volare.
De Raíces y Abuelos conversó telefónicamente con el Arq. Daniel Zárate, jefe de la Delegación Rosario -que comprende nuestra provincia y el norte de la de Buenos Aires- de la Dirección Nacional de Migraciones, quien explicó los motivos por los cuales fueron convocados aquellos inmigrantes con 50 años o mas de residencia en nuestro país.
El funcionario planteó que "el motivo de la convocatoria fue sencillo: queremos agasajarlos y plantearles un reconocimiento por la decisión de haber incorporado a la Argentina como su lugar de residencia y haber contribuido a la construcción de nuestro país".
Y agregó: "Esta iniciativa se instauró hace tres años y tiene que ver con la nueva ley de migraciones que se aprobó a principios de 2004, que cambia la concepción ideológica que tenía, que se arrastraba de la dictadura militar. A raíz de la gestión del presidente Néstor Kirchner y del tratamiento parlamentario se incluyó una nueva ley en donde desaparece el concepto persecutorio que tienen generalmente las migraciones en el mundo y que lo vemos con mucho más crudeza en los países centrales de Europa".
Al respecto, aseguró que "hicimos una ley que, sin ser permisiva, alienta a que todos aquellos que han nacido por afuera de nuestra frontera encuentren la posibilidad de desarrollar una mejor calidad de vida en nuestro país. Como parte de esto y como un reconocimiento anterior se instrumentó este reconocimiento, a través de la Dirección Nacional y sus delegaciones, e invitamos a las colectividades y a las casas de ciudades a que si tenían algún registro de ciudadanos extranjeros que hace más de 50 años que están en el país queríamos darle un reconocimiento".
El reconocimiento que recibieron aquellos inmigrantes -en este caso, italianos- consistió en un certificado donde constaba su fecha de ingreso al país, la manera en que había llegado y el barco que lo trasladó, entre otros datos.
En este sentido, Zárate mencionó que "trabajamos con las comunas e intendencias de nuestra jurisdicción para que se sumen a participar de esta iniciativa. Aquí en Rosario se aprovechó la Fiesta de las Colectividades -más allá de que el Día del Inmigrante se celebró el 4 de septiembre pasado- por la importancia que ha tomado este evento. Tomamos la información que nos mandaron las colectividades para establecer a quiénes les dábamos los certificados".
El funcionario aclaró que "tomamos la información sobre los inmigrantes que llegaron al país que tenemos en el Museo de los Inmigrantes, con sede en Buenos Aires, que registró a todo aquél que vino en su condición de inmigrante, ya sea contactado por el gobierno nacional o que se contactó con acá. También llegaron miles y miles de extranjeros que entraron por otras vías al país porque ya tenían un pariente radicado con anterioridad".
Pero aclaró que "si venía algún extranjero a esta delegación y acreditaba con documentación que entró al país como mínimo hace 50 años también estaba habilitado para tener nuestro reconocimiento. Esta gente se ha nacionalizado".
Cabe recordar que el acto de entrega de estas distinciones estaba previsto realizarse en el escenario mayor de la Fiesta de las Colectividades, el pasado sábado en Rosario. Pero por motivos de lluvia debió postergarse hasta el lunes siguiente.
En otro orden, el Arq. Zárate planteó que "Migraciones controla que, una vez que el extranjero ingresa a nuestro país, tiene 90 días para transitar y circular por el territorio, pero el día antes tiene que decidir si sale de nuestra frontera o comienza a hacer su radicación, en sus diversas formas: precaria, temporaria o permanente. En la medida que ese extranjero adquirió su radicación permanente ya está con derechos para poder estar sin problemas en nuestro país"
Y agregó: "Esta persona también tiene acceso a otros derechos, como la salud, la educación o la justicia, que es un punto que incorporó esta legislación migratoria, independientemente que decida cambiar o no su nacionalidad o tomar la doble si es que su país se lo permite. Si decide tomar la nacionalidad argentina deberá comenzar un trámite con la radicación permanente, a través del Registro Nacional de las Personas, para obtener su DNI, que le da otros derechos y deberes".
Zárate también opinó que "esta ley está adecuada a la nueva corriente inmigratoria, que está más cerca de la corriente que viene de los países limítrofes y del Mercosur, y contempló un programa especial que se llamó Patria Grande. Se consideró a América Latina como una patria delineada por San Martín, Bolívar y Artigas".
Consultado en relación al aporte innmigratorio en general, el delegado de Rosario de la Dirección Nacional de Migraciones reseñó que "nuestro país le ha dado reconocimiento a los inmigrantes desde siempre. Si uno hace una revisión histórica, ya en la Revolución de Mayo se plantea que para los extranjeros que están en ese momento residiendo en lo que va a ser el Virreinato del Río de la Plata los contempla con totales derechos y deberes. Me parece que en la Constitución del año 13 empieza a aparecer la apertura de nuestro país a todo aquel extranjero que quiera venir. Además, en el Constitución del 53 está en su preámbulo la apertura para los inmigrantes. quien termina de consolidarlos es la Constitución del 49, de los derechos sociales, que fija el 4 de septiembre como el Día del Inmigrante y establece todos los beneficios que tendrán quienes vengan a cumplir sus sueños y proyectos en el país. Por eso es que se han dado estas oleadas de inmigrantes: hay algunos datos estadísticos del 1800, en donde los censos eran más urbanos, que hablan que de cada tres argentinos dos eran extranjeros".
Por último, el funcionario reconoció que "en Rosario fueron entregados los reconocimientos en el marco de la Fiesta de las Colectividades. Cursamos invitaciones a todas las comunas e intendencias para que nos hicieran llegar estos datos y hacerlos partícipes de la entrega de los certificados. Los que no pudieron concurrir se los enviaremos para que se los entreguen".
En tanto, remarcó que "quienes tienen un gran reconocimiento de esta situación son los propios beneficiarios de este agradecimiento sino la comunidad o colectividad a la que están integrados. Santa Fe tiene una larga trayectoria de inmigrantes de toda índole. La primera colonia, que es Esperanza, que viene a posteriori del primer gobierno de Urquiza, no es de españoles ni de italianos sino de alemanes y suizos. La corriente inmigratoria grande de españoles e italianos comienza a principios del siglo pasado, en el 1900. En el inicio del virreinato eran ingleses, escoceses e irlandeses".
Y concluyó informando que "la Dirección Nacional de Migraciones tiene la tarea de controlar la estadía de los extranjeros en esta tierra. Sin embargo, somos un aporte a lo que los inmigrantes hagan o lo que nos piden. En Rosario es muy fuerte el trabajo de las colectividades, que hay entre 70 y 80 de diferentes orígenes, incluso regionales".
4 de septiembre
El Día del Inmigrante a nivel nacional fue instituido el 4 de septiembre, por decreto 21.430 del año 1949. La celebración reconoce su origen en el primer decreto de un gobierno patrio que legisla sobre la materia dictado en 1812, por inspiración de Bernardino Rivadavia.
En aquella legislación, el gobierno ofrecía su inmediata protección a los individuos de todas las naciones y a sus familiares que quisieran fijar su domicilio en el territorio del Estado argentino, asegurándoles el pleno goce de los derechos del hombre en sociedad.