Agencia Télam / De la redacción de El Litoral
"Con algo totalmente diferente a lo que demostró Argentina contra Chile, con ese "click' que significa saber responderle a la camiseta, me iría muy tranquilo", dijo el entrenador. "No pido nada más, porque tampoco hay tiempo de trabajo como para pedir algo más. Acá los minutos son segundos. Pero un cambio de actitud va a hacer que esta Selección cambie", aseguró Maradona, en charla exclusiva con los enviados especiales argentinos a Glasgow.
De muy buen humor, vestido con el conjunto celeste y blanco desde su arribo a esta ciudad y con puntualidad escocesa -clara evidencia de su motivación actual- Maradona expresó su satisfacción por encarar este nuevo desafío en su carrera profesional y se mostró confiado en que su experiencia lo ayudará para superar el momento difícil en que asumió la conducción del seleccionado.
"Esto es como empezar de nuevo, pero no lo tomo como algo que debo demostrar. Vengo a la Selección para sumar, para darles mi respaldo a los jugadores y transmitir mi experiencia", señaló. "Si hubo una leve caída, se superará. Tengo experiencias grandes de haber superado momentos dificilísimos con la Selección", indicó Diego, quien inmediatamente precisó, entusiasmado, que "con (Carlos) Bilardo vivimos el más caótico y después salimos campeones del mundo".
"Parece que si no es sufrido, en la Selección no sirve. Pero hay que ponerle el pecho a las balas, porque eso forma parte de la mística. En el '86, nosotros creíamos en la camiseta, más allá de un montón de cosas. La camiseta es intocable, se siente; con eso se llega y se muere en la Selección", sentenció.
Respecto del estilo de juego que pretende para su equipo, Maradona sostuvo que "seguramente no faltará la posesión de la pelota", pero insistió luego en el factor anímico y en el cambio de actitud. "Pretendo que tengamos la pelota, que salgamos a jugar y que hagamos respetar la historia de esta camiseta. Se ve que los muchachos están golpeados, pero estamos preparados para hacer un buen partido", dijo.
Tácticamente, Diego anticipó que no se verán muchas modificaciones en el amistoso del miércoles contra Escocia, que se disputará en el estadio Hampden Park, de Glasgow, a partir de las 20 (las 18 en Argentina). "Acá no hay que cambiar tácticas, ni querer hacer algo que nunca se hizo, o confundir los roles. Acá hay que hacer lo que ellos vienen haciendo en sus equipos, más lo que les pido yo. Ellos van a jugar por Maradona, porque pueden descargar dentro de la cancha lo que yo les puedo pedir desde afuera", afirmó.
¿Cómo será la Selección de Maradona, un equipo con recambio o uno que se recite de memoria?, se le preguntó durante la charla en el lobby del hotel Radisson SAS, sede de la concentración argentina en Glasgow. "Va a jugar el que esté mejor", respondió, tajante, el "Diez".
"Mi librito primero se lo voy a decir a los jugadores, porque si hablo sobre las cosas que voy a hacer, o digo la táctica, o anuncio el equipo ahora, sería faltarle el respeto a los muchachos, con los que todavía no tuve contacto", se justificó.
En su nuevo rol como entrenador, Maradona confesó que quizás le cueste abandonar su condición de jugador, siempre repetida y reafirmada por él mismo aun después de su retiro. "Las sensaciones son encontradas, porque tengo que pasarme para el otro lado. Seguramente me va a costar, pero pienso adaptarme enseguida. Vengo con el mismo fervor y con las mismas ganas que tienen los jugadores. Eso de que la camiseta no se transpira o que están llenos de plata yo no me la como. Acá, lo más importante es la camiseta", insistió.
Ese orgullo de vestir la celeste y blanca -que no abandonó en toda la jornada-, es el que provocó a Maradona encabezar ayer por la mañana, a su arribo al aeropuerto de Glasgow, la delegación argentina. Allí Diego se detuvo ante casi un centenar de periodistas, camarógrafos y fotógrafos, envuelto en la ropa deportiva oficial de la Selección, para que le sacaran fotos y lo vieran lucir los colores que tanto ama.
"Quería ponerle el pecho yo a los fotógrafos, a los periodistas... Mostrarles que acá viene una Selección con historia, que no es cualquier equipo que viene a jugar un partido. Lo repito nuevamente: para mí no hay amistosos. Todos le quieren ganar a Argentina y nadie te regala nada. Estoy deseoso de tener a todos los jugadores para hablarles de esto", concluyó.
El presidente de la AFA, Julio Grondona, admitió haber viajado a Escocia junto al cuerpo técnico "para desvirtuar un montón de cosas", con referencia a las fricciones que habrían mantenido dirigente y Maradona por el veto a Ruggeri. Finalmente, hizo un prólogo brillante de la nueva etapa del seleccionado con Maradona al frente. "Estoy tan tranquilo en un comienzo como éste porque se comienza por la excelencia en fútbol. Mejores antecedentes no podemos tener, y esperemos el resultado positivo que nos va a venir bien a todos", sostuvo el dirigente.
Diego Maradona aseguró ayer que la emblemática camiseta número "10", que luciera en su espalda durante quince años, será utilizada ahora por Juan Román Riquelme y anticipó que el talentoso Lionel Messi no tendrá una posición fija en su equipo, sino que "jugará de todo un poco".
"A Riquelme le voy a dar la 10 seguramente. Se la voy a dar por lo que representa dentro de la cancha, por su juego de equipo, la pelota parada y por todo lo que demuestra en cada partido que juega", anunció Maradona.
Asimismo, Diego se refirió a la gran figura del Barcelona y todavía promesa del seleccionado nacional, Lionel Messi, quien -según el flamante entrenador- jugará en distintos sectores de la cancha, cumpliendo las funciones de lo que denominó "pasador". "Messi va a jugar de todo un poco. Lo quiero de "pasador' por la derecha, por el medio y, a veces, por la izquierda también. Que él no termine la jugada, sino que la cree, que se lleve todas las marcas, las arrastre y haga definir a otro", explicó.
"Ya lo hablé con él en esa larga charla que tuvimos en Barcelona y me gustó mucho lo que vi en el último partido del 6-0 del Barsa. Messi arrancaba por la derecha, dejaba un tendal y, lógicamente, si arrastra las marcas, algún otro compañero tiene que quedar libre. Ese es el Messi que quiero", expresó.
Finalmente, lamentó las ausencias de ambos para el miércoles, pero en forma muy moderada. "Me hubiese gustado tenerlos acá, pero Argentina no se puede quedar con los brazos cruzados si no tiene a Riquelme o a Messi. Hay que buscar variantes y las tenemos. Yo no me quedo cruzado de brazos, al contrario, voy a salir a buscar el partido", prometió.
Diego Maradona insistió ayer en Glasgow en que Oscar Ruggeri, a quien pidió reiteradamente como su ayudante de campo, "le haría muy bien a la Selección", pero descartó renunciar al cargo si finalmente no consigue sumarlo a su cuerpo técnico, debido al problema personal que tiene con el presidente de la AFA, Julio Grondona.
"Yo digo que el "Cabezón' Ruggeri le haría muy bien a la Selección, pero tiene un problema con Don Julio, que deben arreglarlo entre ellos como hombres", reiteró Maradona.
Los ayudantes de campo de Maradona todavía no están definidos, más allá de que Alejandro Mancuso y Miguel Ángel Lemme cumplirán esa función hasta el amistoso del miércoles contra Escocia, aunque podrían continuar.
"Yo voy a seguir, nunca pensé en renunciar. Sería una falta de respeto para Dalma y Giannina. Ya les falté demasiado como hacerlo nuevamente en la Selección", aseveró Maradona, quien de esta forma descartó cualquier rumor sobre una eventual renuncia a raíz de la polémica por sus colaboradores.