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De la redacción de El Litoral
Según admitieron hoy voceros del Palacio de Hacienda, el gobierno nacional está analizando una serie de medidas para promover el consumo y la inversión, frente a la caída en la actividad económica producida por la crisis financiera mundial.
A su regreso de la gira por Argelia, Egipto y Túnez, la presidenta Cristina Fernández anunciaría un plan de ayuda al sector automotor, uno de los sectores más afectados por la crisis.
Pudo saberse que mientras la intención oficial era lanzar un auto más barato al mercado, las automotrices contraofertaron fabricar los modelos existentes pero más básicos, a un costo menor a los 35 mil pesos.
Como se sabe, la industria automotriz es una de las más afectadas por la crisis económica mundial porque al freno en el consumo interno se le sumó la caída de las exportaciones a Brasil como consecuencia de la devaluación del real.
Otra de las medidas que el gobierno estaría estudiando sería volver a implementar la devolución de 3 puntos del IVA para las compras con tarjeta de crédito, que se podría extender a las compras en efectivo.
Las versiones coinciden en sostener que el gobierno buscaría además, impulsar el consumo de electrodomésticos por medio de un plan canje, con el cual los consumidores podrían cambiar sus lavarropas y heladeras viejas por unidades nuevas, de menor consumo energético y a un bajo costo. También se lanzarían nuevas líneas de créditos a tasas bajas para proyectos productivos y se promovería el financiamiento de fideicomisos de consumo.
Las medidas que estudia la Casa Rosada se implementarían de acuerdo al impacto que cada una tenga a nivel fiscal, porque la incertidumbre sobre el futuro de la economía haría necesario mantener las reservas.
Al respecto, Sergio Massa, jefe de Gabinete, defendió la adopción de medidas "protectivas" no proteccionistas, con el objetivo de reactivar la economía.
En ese sentido, las ventas en octubre cayeron un 30 por ciento y para noviembre los empresarios esperan otro descenso del 20 por ciento, como consecuencia de la contracción del consumo interno y de las exportaciones. Frente a ese escenario, las empresas comenzaron a eliminar las horas extra, a adelantar vacaciones, a suspender personal y en algunos casos a concretar algunos despidos.
Para Juan Carlos Uboldi, presidente de la Asociación de Industriales de la provincia de Buenos Aires, la situación es más grave en la zona agrícola que en la urbana, "pero en promedio la actividad se derrumbó a la mitad", según comentan hoy medios especializados.
Por otro lado, el Banco de Córdoba, una provincia muy afectada por la situación que enfrenta la industria automotriz, lanzará una línea de créditos a tasa subsidiada por medio de la cual los empresarios podrán obtener hasta 300 mil pesos. El subsidio oficial será de 4 puntos y el plazo será de dos años. Esa provincia implementará además, subsidios de 400 pesos por mes para los empleados de empresas Pymes industriales que hayan sido suspendidos.
El proyecto de estatización del sistema de jubilación privada "aumentó la incertidumbre y la desconfianza" sobre el sistema financiero, lo que originó una fuga de capitales en octubre de 4.000 millones de dólares. Así lo advirtió un informe de la consultora Ecolatina, que indicó que por la polémica medida "cayeron las cotizaciones de las acciones y de los bonos argentinos y se desplomó la confianza del consumidor, de los inversores, y en el gobierno".
"En octubre la fuga de capitales alcanzó 4.000 millones de dólares, monto que difícilmente se reincorpore al circuito financiero; sólo una reversión de expectativas puede mitigar el daño causado", destacó.
La consultora vaticinó que "la fuga de capitales seguirá golpeando la liquidez del sistema financiero y generando presiones sobre el mercado de cambios" de no revertirse la desconfianza que genera el proyecto de eliminación de las AFJP.
Según precisó, en octubre el stock total de depósitos privados cayó 4.700 millones (un 2,6 por ciento), con una merma de 6.800 millones en las colocaciones en pesos, "superando incluso la salida acumulada durante el conflicto del campo".
Según estimó, la dolarización de cartera se estima se ubica en 4.000 millones de dólares. Se trata de "una corrida más intensa que la registrada en el peor mes de la crisis agropecuaria", subrayó. "En el mercado de capitales, la inminente eliminación de su principal actor aumenta la incertidumbre respecto de la capacidad de fondeo en el mercado", afirmó.
Costo hipotecario.
El Banco Hipotecario, que capta un tercio del total de los préstamos para la vivienda del mercado, tuvo históricamente una oferta de tasas fijas, que son más caras que las variables. En 2006 lanzó una línea con tasas variables. Apenas el 2,5% del total fue colocado bajo esa modalidad. La tasa arrancaba en 8,75%. "En promedio, quien tomó un crédito a tasa variable en abril del año pasado empezó con una tasa del 12,2 por ciento nominal anual y hoy está pagando algo más del 17,89, que está dentro del promedio. La línea de crédito que más éxito tuvo fue la de una tasa fija del 9,75% a 20 años, que demandó $ 1.000 millones el año pasado. Ahora la tasa fija a 10 años es del 25%".