El sector del transporte automotor de cargas ha comenzado a sentir con fuerza los efectos de la crisis económica. "Tenemos una capacidad ociosa del 60 al 70 por ciento y va creciendo con los días", aseguró el gremialista del sector, Vicente Bouvier.
Para el titular de la Federación Argentina del Transporte Automotor de Cargas,
"el material rodante no se puede pagar, las cuotas vencen y son más caras y hay transportistas que recorren más de mil kilómetros para tener que esperar 5 a 10 días antes de conseguir carga".
Señaló que la "baja rentabilidad" se da además por la baja de las tarifas mientras se han sostenido aumentos de seguros, neumáticos, acoplados y combustible -entre otros rubros- desde enero y hasta la primera quincena de octubre, antes que la crisis estabilizara los precios.
"Nuestra actividad es el conducto por el que circula la riqueza, y lo que vemos es una paralización muy importante", advirtió Bouvier ante la consulta. Incluso advirtió que el transporte del trigo que empieza tradicionalmente el 15 de noviembre aportará un pobre paliativo, ya que "por lo que hay a la vista, se ha sembrado poco".
Por su parte el secretario gremial de la Federación de Transportadores Rurales, Daniel Vilanova, apuntó que ésta es una época estacionalmente baja para el transporte de granos, pero en comparación con la misma temporada del año pasado la demanda al sector bajó un 40 por ciento.
"La baja de tarifas no se da tanto en el sur pero sí en el norte; hablamos de una baja del 40 al 50 por ciento, y el transportista no puede viajar con esas cifras", apuntó el gremialista empresario.
En cambio el directivo rescató en su caso el trabajo conjunto con la provincia para llevar seguridad e higiene a los transportistas que prestan servicios hacia el sur santafesino, que se habían visto afectados por robos y por servicios inexistentes en sus prestaciones hacia puertos y plantas industriales.